¿Cuáles son las diferencias entre la letra y el cheque?

Por Carlos López Rodríguez

I. Sujetos

A. Sujetos en la letra

En la letra, quien la libra, ordena el pago a una tercera persona, que es el girado. Así se designa a la persona a quien se imparte la orden. Ese girado no estará obligado sino cuando estampe su firma en la letra, en señal de aceptación.

El beneficiario es la persona que ha de recibir el pago. El nombre del beneficiario debe indicarse en la letra porque así lo dispone el artículo 55 apartado 4. En consecuencia, la letra no puede ser al portador.  

El librador de la letra, no asume por el tenor literal del título una obligación de pagar, pues sólo emite una orden de pagar que debe ser cumplida por el girado. Aunque el librador de la letra no asume formalmente la obligación de pagar, en el propio documento, la Ley se encarga de responsabilizarlo por el pago. Si el girado acepta, se convierte en el principal obligado, pero la Ley añade la responsabilidad solidaria del librador. Si  el girado no acepta la letra, el principal obligado – porque así la Ley lo dispone – es el librador.

B. Sujetos en el cheque

Tal como surge de la definición del cheque y del estudio de sus enunciaciones, resulta que pueden intervenir en un cheque las siguientes personas: el librador, el banco girado y el beneficiario, sin perjuicio, de la participación de endosantes y avalistas (como en vales y letras).

El banco girado no se comporta como el girado de una letra de cambio. No acepta el cheque y, por lo tanto, no se constituye en deudor de su importe. El artículo 11 establece: "El cheque no puede ser aceptado. Toda mención de aceptación puesta en el cheque se reputa como escrita".

II. Naturaleza jurídica y contenido obligacional

A. Cheque

El cheque contiene una orden de pago, pues el librador ordena al  banco pagar un importe de dinero. El banco cumplirá la orden impartida, porque se ha obligado a ello por el contrato de cuenta corriente y debitará su  importe de la cuenta del librador [1].

La  definición legal de cheque contiene una referencia a la relación previa que debe existir entre el librador y el banco: el contrato de cuenta corriente bancaria. En efecto, la razón por la cual el banco recibe y cumple con la orden de pago, es porque entre el banco y el cliente existe, previamente, un contrato de cuenta corriente bancaria. La existencia del cheque, por disposición legal, depende de la previa apertura de una cuenta corriente bancaria por el librador.

El Decreto Ley 14.412, exige que la  cuenta corriente tenga provisión de fondos o autorización expresa o tácita para girar en descubierto. El librador no sólo debe haber celebrado un contrato de cuenta corriente sino que, también, debe haberlo perfeccionado realizando o un depósito o solicitando la apertura de determinado crédito. En ello justamente consiste la provisión de fondos: el derecho de disponer de lo depositado, o el derecho de disponer del crédito concedido.

B. Letra de cambio

La letra de cambio es un título valor que contiene una orden por la cual una persona encarga a otra el pago de una suma de dinero, a favor de una persona determinada.

No tiene por qué existir una cuenta corriente para que se libre una letra, ni un depósito ni una apertura de crédito. En materia de letras de cambio, el Decreto Ley 14.701 no se refiere a la provisión de fondos. La provisión de fondos resulta de una relación extracartular entre librador y girado que el legislador no disciplina, en razón del rasgo de abstracción que caracteriza a las letras de cambio.

El girado de una letra, aun cuando no tenga provisión de fondos, puede aceptar, convirtiéndose en principal obligado cambiario. En el cheque, el banco girado, que no tiene provisión de fondos no debe pagar. Podrá pagar autorizando un sobregiro, lo cual supone el otorgamiento de un crédito en cuenta corriente, regulado por normas bancocentralistas.

III. Vencimiento

A. Letras

El Decreto Ley 14.701 prevé, para la letra, distintas modalidades de vencimiento en el artículo 78, que establece:

“La letra de cambio podrá librarse:

I) A la vista.

II) A cierto plazo desde la vista.

III) A cierto plazo desde su fecha y

IV) A fecha fija.

Las letras de cambio que indiquen otros vencimientos o vencimientos sucesivos se considerarán pagaderas a la vista”.

De manera que sólo se admiten las cuatro modalidades de vencimiento, previstas por la Ley. El librador de una letra no puede estipular otra modalidad de vencimiento; si lo hiciere, la mención se tendrá por no puesta y la letra se reputará pagadera a la vista.  

B. Cheques

Por disposición del artículo 28 del Decreto Ley, el cheque es pagadero a la vista, esto es, a su presentación. Una mención contraria que se estipule en el cheque se tendrá por no escrita.

En consecuencia, el cheque es siempre pagadero a su presentación. El artículo 79 del Decreto Ley 14.701 – sobre letras de cambio – aplicable a los cheques establece en su primera parte: "La letra de cambio a la vista será pagadera a su presentación".

IV. Conformación del títulos ejecutivo

La letra debe ser protestada para convertirse en título ejecutivo.

En el caso del cheque, basta la constancia de rechazo puesta por el Banco.

V. Prescripción 

A. Prescripción de las acciones emanadas de una letra de cambio

El artículo 116, al establecer los plazos de prescripción de las letras de cambio, tiene en cuenta sus elementos personales específicos. En esta disposición se prevé distintos plazos de prescripción.

1. Prescripción de las acciones contra el aceptante

Toda acción contra el aceptante (obligado principal y directo), prescribe en el plazo de tres años. El plazo se cuenta desde la fecha de vencimiento.

2. Prescripción de las acciones del portador contra endosantes y librador

La acción del portador contra endosantes y librador (obligados de regreso) prescribe al año. El plazo se cuenta desde la fecha del protesto formalizado en tiempo útil y desde el vencimiento de la letra si ésta no fuera protestable.

3. Prescripción de las acciones de reembolso

La acción del endosante que pagó la letra o que ha sido demandado por acción de regreso, contra los otros endosantes y contra el librador, prescribe a los seis meses. El plazo se cuenta desde le día en que el endosante pagó o desde aquél en que se le notificó la demanda.

B. Prescripción de las acciones emanadas de un cheque

La acción del tenedor contra el librador o el endosante prescribe en un término de seis meses. Este término se computa desde el vencimiento del plazo de presentación del cheque para su cobro.

La acción del endosante contra el librador y de los endosantes entre sí, prescribe a los seis meses desde que el endosante hubiere reembolsado el importe del cheque.

 


[1] RODRÍGUEZ OLIVERA, Títulos valores, p. 45.