¿Cuáles son los caracteres tipificantes de las cooperativas?

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

I. Distribución de utilidades según un criterio no capitalístico (principio de retorno)

Es característico de las cooperativas, que sus integrantes se vincule sobre la base del esfuerzo propio y la ayuda mutua. Luego, la definición legal establece que el objeto ha de ser la satisfacción de las necesidades comunes, que pueden ser económicas, sociales y culturales.

A. Las cooperativas se caracterizan fundamentalmente porque, en principio, las utilidades que la sociedad produce no se distribuyen en función del capital aportado, como se hace en los restantes tipos sociales. En efecto, en las cooperativas de consumo se distribuyen a prorrata de las operaciones de compra que haya realizado cada socio y en las cooperativas de producción a prorrata del trabajo prestado por el socio a la sociedad. En las cooperativas de crédito, se distribuyen en proporción al uso del crédito que haya efectuado cada uno.

B. La doctrina cooperativista niega el afán de lucro a la sociedad y a los socios cooperativistas y elude el uso del término utilidad, suplantándolo por el de excedente. El art. 15 de la Ley General de Cooperativas n° 18.407 de 2008  (LGC) , al referirse al contenido del contrato, incluye: forma de distribución de excedentes.

La LGC, también, utiliza el término retorno.

Entre utilidad y retorno hay una característica común: son sumas de dinero que se reparten periódicamente entre los socios. La diferencia fundamental es que la utilidad es una remuneración del capital y el retorno repudia el principio capitalista y responde a otra naturaleza según se explicó.

En nuestro concepto, las sociedades cooperativas en su gestión empresarial producen utilidades, como cualquier otro ente civil o comercial. Los socios cooperativistas ingresan a la sociedad con el fin de obtener un provecho económico y la mecánica cooperativa aporta un sistema no capitalista para la distribución de utilidades.

Sin embargo, se mantiene en la LC un resabio de principios capitalistas en materia societaria, en cuanto autoriza destinar cierto porcentaje de los excedentes a los intereses sobre los capitales aportados por los socios, para algunas clases de cooperativas y en algunas normas. Se admite, por ejemplo, para las cooperativas de intermediación financiera.

La LC, en el art. 70, establece el destino de los excedentes y dispone que el saldo se destinará al reparto entre los socios en concepto de retorno o a pagar intereses a las partes sociales integradas, hasta el máximo del interés corriente en plaza y según determine la asamblea.

C. Hay cooperativas en que no se distribuyen excedentes entre los socios (cooperativas sociales, art. 174, lit. A y en las cooperativas de vivienda (art. 111).

II. Responsabilidad limitada de los socios

Otra característica del régimen aplicable a las cooperativas es la atribución de responsabilidad limitada de los socios. Este se ha atenuado en la LC que establece, para el acto constitutivo, dos opciones: la adopción de un régimen de responsabilidad limitada o un régimen de responsabilidad suplementada, en que se dispone que los socios serán responsables, subsidiariamente por un monto suplementario que debe determinarse en el estatuto (art. 20).

La variante introducida se justifica por un doble motivo: a. porque se quiere que el socio, a través de un compromiso económico mayor, le de más apoyo a la cooperativa; b. facilitar a estas sociedades un mejor acceso al uso de créditos.

Hay previsiones especiales sobre el régimen de responsabilidad que se puede adoptar para algunas clases de cooperativas.

III. Puertas abiertas o adhesión libre

El principio de puertas abiertas se consagra en el art. 7, nº 1, de la LC, con los términos «Libre adhesión y retiro voluntario de los socios». Los socios pueden ingresar y egresar libremente sin que ello afecte el negocio societario. Sin embargo, existen normas que regulan y limitan este principio.

A. Limitaciones al libre ingreso

1. El art. 18 dispone que el ingreso de socios es libre, pero podrá ser supeditado a las condiciones derivadas del objeto social.

2. Para algunas clases de cooperativas, la Ley exige condiciones personales.

Para ser socio de una cooperativa agraria, se debe realizar la actividad agraria que requiera el estatuto.

Pueden ser socios de una cooperativa de artistas: las personas físicas calificadas como artistas intérpretes o ejecutantes o quienes desarrollen actividades conexas (art. 180) y, además, deben estar inscriptas en el Registro Nacional de Artistas y Actividades Conexas del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

3. El art. 15, al establecer el contenido del estatuto, incluye: condiciones de ingreso, retiro, suspensión y exclusión de los socios. En consecuencia, es admisible que, en el contrato, se establezcan determinadas condiciones personales. El estatuto puede exigir, para el ingreso a la sociedad, por ejemplo, la condición de pertenecer a determinado gremio, profesión o actividad.

Luego, hemos de analizar otras exigencias: para que una persona sea admitida como socio: se requieren determinadas formalidades y la decisión del consejo directivo (arts. 18 y 19).

B. Limitaciones al libre egreso

El socio tiene el derecho de renunciar a la cooperativa, pero la Ley establece algunas condiciones y formalidades.

El lit. G del art. 22, al enunciar los derechos de los socios, establece:

“A renunciar voluntariamente a la cooperativa, mediante preaviso por escrito al consejo directivo, que deberá realizar con el plazo de antelación que fijen los estatutos, el cual no podrá ser superior a seis meses para las personas físicas y a un año para las personas jurídicas, sin perjuicio del derecho de la cooperativa a exigir el cumplimiento de las obligaciones que estime pertinentes, por los mecanismos legales previstos.

Los estatutos podrán contener la obligación de no renunciar antes de la expiración de un plazo, que no podrá exceder de cinco años contados desde el ingreso del socio a la cooperativa.”

Con estas normas se quiere evitar que, por retiro intempestivo de un número cualquiera de socios, se produzca el fracaso de la actividad societaria.

IV. Capital ilimitado y variable

El capital de la cooperativa es variable e ilimitado. Así lo establece expresamente el art. 8, n° 3, y el art. 58 de la LC, que hace la salvedad de que en el estatuto se deberá establecer una cantidad mínima de capital.

La variabilidad del capital es una consecuencia del principio de puertas abiertas. Con el ingreso o egreso de socios aumenta o disminuye el capital.

Si los socios entran y salen libremente, al hacerlo, se modifica el capital integrado pero no se requiere que se modifique el contrato de sociedad. Cuando ingresan y egresan, sólo se asienta contablemente su aporte o el retiro del capital.

V. Tratamiento igualitario de los socios

La definición legar refiere a la gestión democrática. Con ello alude a uno de los principios del cooperativismo en que se da participación igualitaria a todos los socios, en la adopción de resoluciones sociales.

La LGC establece en el art. 8, n° 5, la igualdad de derechos y obligaciones entre los socios.

En el n° 6 se agrega:

«Reconocimiento de un solo voto a cada socio, independientemente de sus aportes, excepto la posibilidad del voto ponderado en las cooperativas de segundo o ulterior grado.»

VI. Plazo ilimitado

La LGC establece que el plazo será ilimitado como un carácter de las cooperativas (art. 8, n° 2, LC).

En el contrato no se puede fijar un plazo de duración. Con ello se propicia la posibilidad de su mantenimiento y permanencia, por cuanto su actividad tiene un interés social.

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