Concepto de Empresa

Por Carlos López Rodríguez

I. ¿Cuál es la definición de empresa más aceptada por nuestra doctrina?

El concepto de empresa es un concepto de la ciencia económica. Empresa es el nombre que se da a la organización de los factores de producción.

A. Concepto económico de empresa

En general, existe un relativo acuerdo en la ciencia económica, en cuanto a que en la empresa hay combinación de capital, de trabajo humano y de organización, pero en torno a esos elementos los economistas hacen múltiples elaboraciones, dispares entre sí, de tal modo que existen discrepancias en torno a la definición de  la empresa. Preliminarmente, proponemos la definición siguiente: la empresa es la organización del trabajo ajeno y del capital, para producir bienes o servicios destinados a ser cambiados. Esto es: el capital puede ser propio o ajeno; en cuanto al trabajo, necesariamente se debe organizar el trabajo ajeno, para ser considerado como empresa.

Algunos autores agregan la finalidad de obtener una ganancia[1] y, opuestamente, otros autores prevén que la empresa pueda no tener finalidad de lucro[2].

Empresario es la persona que organiza y explota la empresa. La empresa es un producto de la obra del empresario. Toda empresa supone un titular, persona física o jurídica, que la ha creado, que la ha dotado de organización, que la hace funcionar y que obtiene las utilidades que en su funcionamiento se producen o que se hace cargo de las pérdidas.

B. Concepto jurídico de empresa

En lo que respecta a la ciencia jurídica, nuestro Código de Comercio menciona entre los actos de comercio a ciertas empresas. La fuente de esa norma es el Código de Comercio francés, en que la empresa se introduce en el Derecho Comercial. Pero en el Código francés la palabra empresa hace referencia a actividades comerciales. No se manejaba, entones, el concepto económico de empresa. La doctrina que comentó y estudió el Derecho Comercial codificado le prestó poca atención a la empresa.

Fue recién a partir de la primera guerra mundial que el concepto de empresa comenzó a reincorporarse en el ámbito jurídico, en virtud de la importancia con que se destacó en el campo de la economía. Entre los juristas, la elaboración doctrinaria sobre la empresa comenzó, con la obra de Wieland y los trabajos de Mossa. Luego, la doctrina que desarrolló los estudios jurídicos sobre la empresa, pretendió hacer de ésta el centro del Derecho Comercial, sosteniendo algunos autores que el Derecho Comercial es el Derecho de las empresas y otros, con más precisión, que el Derecho Comercial es el Derecho de las empresas comerciales.

Cabe observar que la elaboración doctrinaria respecto de la empresa no sólo se hizo en el campo del Derecho Comercial. Como en la empresa coinciden diversos elementos personales y materiales, que están sometidos a la vez a distintas disciplinas del Derecho, los estudiosos de cada una de ellas se han preocupado de este tema. La empresa interesa no sólo al Derecho Comercial sino, también, al laboral, al tributario y al administrativo, entre otros. Por otra parte, en nuestro Derecho Positivo existen muchas normas que, de una manera u otra, se refieren a la empresa – especialmente en el campo del Derecho Laboral, de la previsión social y del Derecho Tributario -  y se refieren a ella no siempre con corrección jurídica.

Personalmente, no colocamos a la empresa en el centro del Derecho Comercial pero no desconocemos su función económica e instrumental al servicio del comerciante. La empresa debe ser estudiada,  por lo tanto,  para valorar ese concepto y su trascendencia, así como para adoptar posición en cuanto a su naturaleza. Debemos considerar a la empresa, a los efectos de determinar si efectivamente puede considerarse al Derecho Comercial como el Derecho de la Empresa o al acto de comercio como el acto realizado por una empresa. Sobre estos puntos ya hemos adelantado nuestra posición al estudiar el concepto y contenido del Derecho Comercial en la doctrina y el concepto de comercio.

También, debemos estudiar la empresa para saber lo que es y lo que no es  desde el punto de vista jurídico, con el fin de determinar el régimen jurídico que debe serle aplicado. Al considerar la empresa debemos precisar que esta palabra “empresa” en cierto modo se ha incorporado al lenguaje común; es un término cómodo, penetrante, siendo frecuente su uso en distintos ámbitos. Es nuestro deber, precisar su alcance jurídico, si es que lo tiene, porque en el campo del Derecho no se puede hacer el mismo uso del término que en el lenguaje corriente. Debe dársele, si se puede, una dimensión jurídica o definirse como mera realidad económica pero descartando su utilización ambigua.

II. ¿Dónde se refiere el Código de Comercio a la empresa?

El numeral 4 del artículo 7 incluye, entre los actos de comercio, las empresas de fábrica, de comisiones, de depósitos y de transporte de mercaderías por agua o por tierra. Se suele afirmar que, en virtud de esta norma, se introdujo la empresa en el Derecho Comercial. 

Para alguna doctrina, ciertas actividades han sido calificadas como comerciales por el Código de Comercio, a condición de ser realizadas mediante una organización de capital y de trabajo. Esta calificación obedecería a razones de política legislativa. Cuando se estima que los intereses comprometidos por un determinado tipo de empresa exige su sometimiento a la disciplina más rigurosa del Derecho Comercial, el Código de Comercio la habría incorporado al elenco de los actos de comercio.

No compartimos esta opinión. Es posible atribuir otros significados a la presencia de la palabra "empresa" en el numeral 4 del artículo 7.  Se puede entender que el codificador utilizó la palabra "empresa" como un sinónimo de "actividad", del mismo modo que en otros numerales utilizó otras expresiones como "operaciones", "negociación" o "convenciones".

En segundo lugar, a lo sumo podría considerarse una recepción parcial d el concepto de la empresa. Decimos "parcial" porque, para nuestro Código, las demás actividades incluidas en otros incisos del artículo 7, son comerciales, sean celebradas o no con intervención empresarial. Por otra parte, no toda organización empresarial, por el solo hecho de serlo, es comercial sino que sólo son comerciales las cuatro categorías de empresas enumeradas por la Ley.  



[1] Rippe Kaiser, Bugallo Montaño, Longone & Miller, Instituciones de Derecho Comercial Uruguayo, p. 43.

[2] A esta definición, Bugallo Montaño agrega "con o sin fines de lucro" (Bugallo Montaño, Manual Básico de Derecho de la Empresa, p. 9).

 

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