Estipulación de intereses en los vales y letras

Por Virginia S. Bado Cardozo y Carlos E. López Rodríguez

I. Estipulación de intereses en los vales

El Decreto Ley de Títulos Valores n° 14.701 de 1977 (LTV) prevé que se pueda estipular en los vales, pagarés o conformes, el pago de intereses corrientes o moratorios, en el § 2 del art. 125: «Podrán también incluirse los vales, pagarés y conformes, otras cláusulas, tales como las que estipulen el pago de intereses corrientes o moratorios...».

A. Intereses corrientes

Se denomina intereses corrientes o compensatorios a aquellos que se generan desde la fecha del libramiento hasta el vencimiento. Los intereses corrientes constituyen una compensación al acreedor por el uso de su capital en la operación de préstamo o en el crédito concedido, subyacente al título creado.

La norma es distinta a la contenida en el art. 59 de la LTV. En materia de letras, sólo es admisible pactar determinado interés corriente en las letras a la vista o a cierto plazo desde la vista. Tratándose de vales, pagarés o conformes, los intereses corrientes se podrán pactar en todos los casos.

B. Intereses moratorios

Se denomina intereses moratorios o punitorios a aquellos que se pueden percibir a partir del vencimiento. Los intereses moratorios tienen naturaleza sancionatoria; constituyen una liquidación anticipada de los daños y perjuicios sufridos por el acreedor que, al vencimiento, no recibe el capital que se le adeuda.

En materia de letras, los arts. 100 y 101 prevén que se deben intereses moratorios, aun cuando no se hayan estipulado. Se ha sostenido que, dado que no existe igual previsión para los vales, si no se pactan los intereses moratorios expresamente, estos no correrán al vencimiento.

No nos parece razonable esta conclusión. La LTV, en el § 3 del art. 125, hace una remisión genérica a las normas sobre letras de cambio para todo lo no previsto en el capítulo que dedica a los vales, pagarés y conformes. Por lo tanto, estimamos que si se omite estipular un interés moratorio corresponde aplicar a los vales, pagarés y conformes, el art. 100 de la LTV, por el cual el interés corre de pleno Derecho a partir del vencimiento.

C. Precisiones introducidas por la Ley 18.212 de 2007, de Intereses y Usura

La Ley 18.212/2007 contiene algunas precisiones respecto a la forma de expresar los intereses y sobre la acumulación de intereses compensatorios y moratorios.

1. Sobre la forma de expresar los intereses

De acuerdo con el art. 4 de la Ley 18.212 - derogatoria del art. 11 del Decreto Ley 14.095 - las tasas de interés fijas deben expresarse en términos efectivos anuales, en porcentaje y con al menos dos decimales.

En el caso de acordarse tasas de interés variables se establecerá una tasa de referencia, la que podrá ser una tasa nominal o efectiva anual y, si correspondiera, el margen pactado sobre la tasa de referencia. Este último se expresará en porcentajes, con al menos, dos decimales.

2. Sobre la acumulación de intereses compensatorios y moratorios

Teóricamente, ambos tipos de intereses, por su distinta naturaleza, podrían ser acumulables. El interés compensatorio se debe por la utilización del crédito de dinero; el llamado interés moratorio se cobra como una reparación de todos los perjuicios sufridos por el no pago puntual de la suma debida.

Podría, también, sustentarse una posición opuesta sosteniendo que son de pago sucesivo en el tiempo. El interés compensatorio se liquida desde la fecha de la concesión del crédito hasta el vencimiento acordado; el interés moratorio se liquida a partir del vencimiento.

La disyuntiva planteada ha sido solucionada por la Ley 18.212. El art. 5 de dicha Ley 18.212 establece que no podrán aplicarse, simultáneamente, la tasa de interés compensatorio y la de mora sobre el mismo importe.

II. Estipulación de intereses en las letras de cambio

A. Intereses corrientes

Sólo pueden contener una estipulación de intereses corrientes las letras de cambio a la vista o a cierto plazo vista. En las letras con vencimientos absolutos, ese tipo de cláusula se debe tener por no escrita.

Aun en las letras con vencimientos relativos, debe indicarse, también, el tipo de intereses y si no se estipulan, la cláusula se tiene por no escrita. 

Todo esto surge del art. 59 de la LTV, que dispone:

En una letra de cambio pagadera a la vista o dentro de cierto plazo después de la vista, podrá estipularse por el librador que la cantidad correspondiente devengue intereses. En cualquier otra letra de cambio semejante estipulación se considerará como no escrita.

El tipo de interés deberá indicarse en la letra y, a falta de esta indicación, esta cláusula correspondiente se considerará como no escrita.

Los intereses correrán a partir de la fecha que lleve la letra de cambio mientras no se indique otra fecha al efecto.

En el artículo 1, literal B, de la Ley 18.212 de 2007, se establece que su ámbito de aplicación se extiende a todas las operaciones de crédito y asimiladas, entre las cuales menciona la siguiente categoría:

A los efectos de la presente ley se asimilan a operaciones de crédito. A modo de ejemplo, las siguientes:

...

B) Las operaciones con letras de cambio y con documentos representativos de obligaciones de crédito pagaderos a la vista, a cierto plazo desde la vista, a cierto plazo desde su fecha o a fecha fija.”

La referencia a vencimientos a fecha fija y a cierto plazo desde su fecha, podría hacer pensar que la Ley 18.212 ha derogado la prohibición de establecer intereses corrientes en letras con esos vencimientos contenida en el art. 59 de la LTV.

Entendemos que no.

En primer lugar, por un argumento gramatical. La palabra pagaderos está referida a “documentos representativos de obligaciones de crédito” y no a “operaciones con letras”. Para aplicarse a ambos, debió existir una coma antes de pagaderos.

En segundo lugar, no hubo derogación expresa.

En tercer lugar, el art. 1 de la Ley 18.212 se limita a establecer el ámbito de aplicación de la Ley.

En cuarto lugar, porque el hecho de que no figuren intereses corrientes en el texto de la letra, no significa que no existieran en la operación de préstamo subyacente. En  la práctica, se hace el cálculo de los intereses por el término del vencimiento y se suma al capital de la letra. Eso es posible en los vencimientos absolutos.

Como tal estimación anticipada no se puede hacer en las letras a la vista o a cierto plazo vista, porque no se conoce de antemano la fecha del vencimiento, se autoriza a estipular una tasa de interés. Luego, cuando se paga, se liquida el interés por el tiempo que, efectivamente, haya transcurrido entre el libramiento y el pago.

La Ley 18.212 lo que pretende es regular los intereses pactados en la operación de crédito subyacente a las letras, sea que estas tengan vencimientos absolutos o relativos. No derogar la prohibición de pactar intereses corrientes en estas letras. De lo contrario, estaría habilitando a que se cobraran intereses sobre un capital que ya incluye intereses, lo cual sería absurdamente excesivo y usurario.

B. Intereses moratorios

El art. 100 de la LTV se refiere a los intereses moratorios. Se establece que a partir del vencimiento de la letra de cambio, se puede exigir los intereses al tipo fijado en el título y si no hubiese sido estipulado, al tipo corriente bancario en la fecha de pago. El art. 100, ns. 1 y 2, de la LTV establece:

El portador puede exigir a aquel contra el cual ejercita su acción de regreso:

1. El monto de la letra de cambio no aceptada o no pagada con los intereses, si se hubiesen estipulado.

2. Los intereses, a partir del vencimiento de la letra de cambio, al tipo fijado en el título, y si no hubiesen sido estipulados, al tipo corriente bancario en la fecha del pago”.

El mismo interés se puede cobrar en la acción de reembolso. El art. 101 de la LTV dispone:

El que ha reembolsado la letra de cambio puede reclamar a sus garantes:

1. La suma íntegra desembolsada.

2. Los intereses de esta suma, calculados al tipo indicado en el inciso 2º del artículo anterior, desde el día del desembolso.

3. Los gastos que hubiese hecho”.

III. Estipulación de intereses en los cheques
En el art. 10 se prohíbe la estipulación de intereses. Si el cheque la contuviera se reputa no escrita[1]. Se justifica la norma, en primer lugar, porque dada la corta vida del cheque, una previsión sobre intereses sólo serviría para complicar su pago y, segundo, porque la inserción de una cláusula de intereses no sería compatible con su carácter de instrumento de pago[2].

 

[1] La norma tiene su fuente en el proyecto de la Comisión de Juristas que, a su vez, se inspiró en la Convención de Ginebra. Igual previsión contiene la Ley argentina. En el proyecto de la Comisión de Juristas, para letras de cambio, sólo se admite previsión sobre intereses para las emitidas a la vista o dentro de cierto plazo después de la vista (art. 59).

[2] Percerou y Bouteron, op. cit., p. 14.

[2] RODRÍGUEZ OLIVERA, Títulos valores, pp. 97-101.