Clasificación de los títulos valores

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

La variedad de documentos que la doctrina suele considerar como títulos valores, es susceptible de varias clasificaciones. Hacemos la salvedad de que se formulan otras clasificaciones de los títulos valores pero, a los efectos de este curso, hemos tomado la que nos resulta útil.

Entre las menciones esenciales que debe contener el documento, el Decreto Ley 14.701/1977, de 12 de setiembre, de Títulos Valores (DLTV) incluye el derecho que en el título se incorpora (art. 3). Este derecho puede recaer sobre diferentes objetos: dinero, mercaderías o puede ser un derecho de participación.

Atendiendo al objeto sobre el cual recaen, los clasificaremos en cuatro especies:

I. títulos valores cuyo objeto es una prestación dineraria;

II. títulos valores representativos de mercaderías;

III. títulos valores representativos de un derecho no dinerario;

IV. títulos valores de participación.

I. Títulos valores cuyo objeto es una prestación dineraria

Dentro de los denominados títulos valores de contenido dinerario, se incluyen todos aquellos documentos en los cuales se hace constar una obligación de dar una suma de dinero.

En nuestro Derecho, esos títulos son los siguientes: vales, conformes y pagarés; letras de cambio, cheques, obligaciones negociables o debentures, y facturas. En todos ellos, por encima de sus diferencias existe un rasgo común: todos son documentos en los cuales se crea el derecho de una persona de exigir una prestación de dinero de otra persona.

En el capítulo I del título segundo (de las distintas especies de títulos valores), del DLTV se establece el régimen aplicable a las letras de cambio. 

Por la remisión hecha en los arts. 125 y 126 - en lo no expresamente previsto y en cuanto fuere pertinente, a los vales, conformes, pagarés y cheques, le son aplicables no sólo las disposiciones del título primero del DLTV sino, también, las disposiciones previstas para la letra de cambio. 

A. Vales, conformes y pagarés

El vale es un documento que contiene la promesa de quien lo suscribe de pagar una suma de dinero.

Involucra en su creación a dos elementos personales: el creador o librador que es quien se obliga a pagar y el beneficiario que es la persona que ha de recibir el pago.

Puede tener la siguiente redacción: 

«Montevideo, 20 de enero de 1999.

Vale por la suma de $100 que debo y  pagaré a B. 

Firma A»

Puede no indicar el nombre del beneficiario.

Quien crea un vale a favor de una persona determinada, lo hace porque está previamente vinculado con esa persona por un negocio jurídico que se llama relación extracartular, relación extracambiaria o relación fundamental.

Veamos algunos ejemplos. Una persona A obtiene un préstamo de dinero de B. En virtud de este contrato de préstamo, A es deudor de la suma prestada respecto a B.

Una persona  A compra mercaderías a otra persona B y en virtud de ese contrato de compraventa A debe el importe del precio a B.

En los dos ejemplos la relación entre A y B ha generado un crédito de B contra A.

B. Letra de cambio

La letra de cambio es un documento que contiene una orden por la cual una persona encarga a otra el pago de una suma de dinero, a favor de una persona determinada. Involucra en su creación a tres elementos personales: 

el librador, que es la persona que da la orden; 

el girado que es la persona a quien se imparte  

y el beneficiario que es la persona que ha de recibir el pago. 

Puede tener la siguiente redacción:

Montevideo, 20 de enero de 1999

Sírvase Ud. pagar por esta letra de cambio al Sr. C la suma de $ 100.

Sr. B (Girado)

Corrientes 400

Buenos Aires                                  Firma A

Diferencias entre letra y vale:

1. La diferencia más notoria de la letra con el vale son los elementos personales que figuran en ella. 

En el vale, el firmante se obliga a pagar una cantidad de dinero a la persona designada; se dan dos personas: librador y beneficiario o tomador. En la letra, quien la libra, ordena el pago a una tercera persona. En la letra se agrega, respecto  al vale, una tercera persona que es el girado. Así se designa a la persona a quien se imparte la orden. Ese girado no estará obligado sino cuando estampe su firma en la letra, en señal de aceptación.

El nombre del beneficiario debe indicarse en la letra porque así lo dispone el art. 55, n° IV, del DLTV. En consecuencia, la letra no puede ser al portador.

2. La letra es una orden de pago y el vale es una promesa de pago.

El librador de la letra, no asume por el tenor literal del título una obligación de pagar, pues sólo emite una orden de pagar que debe ser cumplida por el girado. Aunque el librador de la letra no asume formalmente, en el propio documento, la obligación de pagar, la Ley se encarga de responsabilizarlo por el pago. Si el girado acepta, se convierte en el principal obligado, pero la ley añade la responsabilidad solidaria del librador. Si el girado no acepta la letra, queda igualmente obligado – porque así la Ley lo dispone – es el librador.

Detrás de la emisión de una letra existen relaciones previas, entre los elementos personales vinculados. El librador de la letra está vinculado por relaciones extracartulares con cada uno de los otros dos: con el beneficiario y con el girado. Cuando el librador da una orden de pago al girado, es porque el girado tiene dinero suyo o le debe dinero. Cuando el librador de la letra indica un beneficiario de ese pago es porque le debe dinero a ese beneficiario.

Veamos un ejemplo de cómo funcionar la letra de cambio en la práctica comercial. A vende mercaderías a B, radicado en el exterior, supongamos en Argentina. A, por estar en un país distinto, no puede cobrar directamente el precio del comprador; por ello utiliza la fórmula de la letra. En esa letra, el vendedor A ordena a B que pague el importe de la letra – que equivale al precio de venta – a un tercero que se indica en ella y que se encargará de su cobranza. La letra sirve de este modo, como instrumento adecuado para el pago de los bienes comprados. Si en la letra se establece un plazo, sirve además, para materializar el crédito concedido para el pago del precio. Ejemplo:

Montevideo, 14.1.99

Sírvase Ud. pagar por esta letra de cambio, el 30.12.99, la cantidad de $ ..... al Sr. C.

Sr. B

Corrientes 400

Buenos Aires

                                                                 Firma A”

El beneficiario de la orden puede ser, en el ejemplo dado, un banco a quien el vendedor ha encomendado el cobro. El banco, en este caso, no se hace dueño del importe que figura en la letra; sino que lo cobra y lo acredita en la cuenta del vendedor, librador de la letra[11].

C. Cheque

En el art. 2 del Decreto Ley 14.412, de 8 de agosto de 1975, de Cheques, se establece que el cheque común es un documento que contiene una orden de pago por la cual una persona encarga el pago de una suma de dinero a un banco, donde tiene fondos depositados en cuenta corriente o autorización para girar en descubierto.

Puede librarse a favor de una persona determinada o al portador.

Implica en su creación tres elementos personales: el librador que es la persona que da la orden, el banco girado que es a quien se imparte la orden y el beneficiario o portador que es la persona que ha de recibir el pago.

Debe tener la siguiente redacción:

Serie A-34                     Banco XXX                              $ 500

Nº 338431                25 de Mayo 200 (Montevideo)                        

                                             Montevideo, ...... de ............. de .... 19..

Páguese por este cheque a......................... la suma de pesos uruguayos ..................

Firma

Como en los otros títulos ya considerados, entre los distintos elementos personales del cheque existen relaciones extracartulares.

El librador debe haber celebrado con el banco girado un previo contrato de cuenta corriente bancaria y, además, debe haber depositado  los importes correspondientes de dinero para que se le asienten en el haber de su cuenta. El depósito bancario en la cuenta corriente determina el nacimiento de un crédito del depositante contra el banco, que se convierte en su deudor.

El beneficiario de la orden contenida en el cheque o el portador que lo ha recibido es una persona a quien el librador debe el importe de ese cheque por una relación extracartular. La entrega del cheque tiene por fin extinguir el crédito nacido de esa relación previa.

El cheque, como la letra, es un instrumento que sirve para hacer pagos, mediante la intervención de un tercero pagador.

Por ejemplo: A es comprador de mercadería y el vendedor es B. En lugar de pagar con dinero efectivo, A entrega un cheque a B por el importe de la compra. El cheque sustituye a la moneda.

El cheque, como el vale, se puede trasmitir por la simple entrega (si es al portador) o por endoso (si se libró a la orden de una persona determinada).

El portador o endosatario del cheque debe presentarlo ante el banco girado y éste se lo pagará, desde luego, si el librador tiene fondos en la cuenta corriente.

La presentación al cobro se puede hacer el mismo día de la fecha del libramiento.

Si el banco paga, se extingue la obligación contenida en el cheque y también se extingue la obligación nacida de la relación fundamental entre librador y tomador del cheque y entre endosante y endosatario. También se reduce el crédito del librador contra el banco por el importe del cheque. En la cuenta corriente se debitará el importe del cheque y la cuenta corriente arrojará un saldo menor a favor del cuenta correntista.

Diferencias con la letra de cambio:

1. El cheque, como la letra, tiene tres elementos personales pero el girado necesariamente es un Banco.

2.  En la letra de cambio, el girado firma la letra en señal de aceptación. En el cheque, el banco girado no se comporta como el girado de una letra de cambio. No acepta el cheque. El art. 11  del DLCh establece:

"El cheque no puede ser aceptado. Toda mención de aceptación puesta en el cheque se reputa como escrita."

3.  En la letra de cambio, el girado se constituye en obligado mediante su firma puesta en la letra. En el cheque, el banco girado  no se obliga cambiariamente. Si el banco no paga el cheque, el portador sólo tendrá acción cambiaria contra el librador y endosantes.

II. Títulos valores cuyo objeto son las mercaderías

Los títulos valores representativos de mercaderías confieren a su portador el derecho a reclamar la entrega de una determinada mercadería.

A. Carta de porte

La carta de porte es el instrumento que documenta el contrato de transporte, representativo de las mercaderías o de los bienes transportados. 

La carta de porte se extiende, por lo menos, por duplicado: una vía se da al cargador y el transportador se queda con otra. 

El cargador puede trasmitir la carta de porte y con ella trasmitir su derecho a exigir la entrega de los bienes objeto del transporte. Mediante la transferencia de la carta de porte se trasmite la disponibilidad de los bienes. No decimos la disponibilidad jurídica porque puede ser que la disponibilidad jurídica o la propiedad de los bienes corresponda a otra persona.

El tenedor de la carta de porte tiene la disponibilidad material de los bienes transportados. El poseedor de la carta de porte es quien tiene derecho a reclamar la entrega de los bienes transportados.

El transportador, mediante la carta de porte, tiene derecho y acción para cobrar el importe del flete.

B. Conocimiento marítimo y aéreo

Definición:

El conocimiento marítimo y el conocimiento aéreo, son instrumentos que documentan el contrato de fletamento y de transporte aéreo, respectivamente. 

El art. 1205 del Código de Comercio (CCom) autoriza a que el conocimiento se extienda indicando el nombre del consignatario o a la orden o que sea al portador, con lo cual crea un régimen da fácil transmisibilidad. El art. 1212 admite expresamente su transferencia por endoso

El art. 1222 del CCom establece que no será admisible en juicio ninguna acción entre el capitán y los cargadores o aseguradores si no se acompaña alguno de los ejemplares del conocimiento original. 

C. Certificado de depósito

Definición:

El certificado de depósito es el documento entregado por el depositario de bienes al depositante

No hay disposiciones en nuestro Derecho con respecto al certificado del depósito, salvo para los depósitos aduaneros y para los depósitos en zonas francas.

En normas específicas para los depósitos aduaneros se establece que la Aduana puede extender certificados de depósito a la orden, por aquellos depósitos que se hacen en sus dependencias y se prevé que esos resguardos son endosables. El endosatario del resguardo tiene derecho de exigir la entrega de las mercaderías depositadas en la Aduana. Con esos certificados se puede vender o se puede prendar los bienes depositados.

La Ley de Zonas Francas 15.921 de 1987, también, establece la posibilidad de que los usuarios de zonas francas expidan warrants y certificados de depósito, que sólo serían negociables una vez refrendados por la Dirección de Zonas Francas.

III. Títulos valores cuyo objeto son derechos no dinerarios

A. Certificado de prenda

Con el certificado de prenda se documenta el contrato de prenda sin desplazamiento

El documento se trasmite por endoso y al trasmitirse el documento se transfiere el derecho de preferencia del tenedor sobre los bienes prendados

Este documento, estrictamente, no es un título valor.

B. Futuros

Son aquellos instrumentos que documentan contratos de compraventa, en que una persona se obliga a entregar bienes a otra a cambio de un precio determinado y en fecha futura determinada. El futuro da derecho a exigir la entrega de la mercadería.

C. Opciones

Hay dos modalidades. La opción de compra (que se llama call) y la opción de venta (put).

En el call, quien desea adquirir determinados bienes, se asegura un precio para una fecha futura.

Un industrial puede utilizar la figura del call para fijar el costo máximo de materias primas que debe comprar en el futuro. El vendedor queda obligado frente al titular de la opción.

Puede utilizarse, también, para la compra de moneda.

Un productor puede utilizar la figura del put para establecer con meses de anticipación el precio mínimo de venta de su cosecha. El comprador queda vinculado frente al titular de la opción.

Quien adquiere una opción, puede ejercerla o no. El obligado es el vendedor o el comprador que emitió la opción. Por ejemplo: al vencimiento, quien tiene la opción de compra puede cancelarla y comprar por otro precio.

IV. Títulos valores cuyo objeto es una participación

El DLTV no contiene expresa referencia a los títulos de participación, pero entiende la doctrina que están comprendidos en la definición legal, dada la generalidad de sus términos.

Se diferencian de los títulos valores de contenido dinerario, por no ser ni abstractos, ni asumir sus suscriptores solidaridad cambiaria.

Dentro de esta categoría la doctrina incluye a las acciones y a las cuotas partes de fondos de inversión.

A. Acciones

Las acciones de sociedades anónimas están reguladas en la Ley 16.060/1989, de 5 de setiembre, de Sociedades Comerciales (LSC). La LSC dispone que a las acciones se les aplique las normas sobre títulos valores (art. 316).

El art. 316 no establece que las acciones sean títulos valores sino que se les aplique el régimen de estos.

La cuestión de si es o no un título valor debe dilucidarse no por lo que establezca el art. 316 sino dependiendo de que encuadre, o no, en la definición legal de título valor contenida en el art. 1 del DLTV: 

«Los títulos valores son los documentos necesarios para ejercitar el derecho literal y autónomo que en ellos se consigna

Se suele citar como ejemplo de título de participación a la acción. La acción es un documento creado por una sociedad anónima que se entrega a quien ha aportado capital. Representa la participación del socio en el capital integrado de la sociedad y, a la vez, los derechos que tal participación le atribuye.

Su tenedor, exhibiendo el título accionario, puede ejercer los derechos correspondientes al socio: derecho al voto, derecho al cobro de dividendos, derecho a una parte del patrimonio social, cuando se disuelva la sociedad, etc. El accionista trasmite su posición (status) de socio con la sola transferencia del papel acción.

Corresponde advertir, sin embargo, que con la acción la sociedad emisora no crea un derecho nuevo, sino que documenta la relación societaria del accionista con la sociedad.

B. Cuota partes en fondos de inversión

La Ley 16.713 prevé los fondos de ahorro previsional (AFAP) estableciendo que constituyen un patrimonio independiente, propiedad de los afiliados (art. 111). Cada afiliado tiene una cuota de ese patrimonio.

De acuerdo a lo dispuesto por la Ley 16.774 el fondo de inversión es un patrimonio de afectación independiente, formado con aportes de personas físicas o jurídicas, para su inversión en valores y otros activos (art. 1). Los aportantes al fondo son copropietarios de los bienes que lo integran.

El art. 4 admite que las participaciones se representen en títulos negociables denominados cuotapartes. Pueden ser al portador, nominativas o escriturales.

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