El aporte

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

Los aportes están especialmente regulados en la parte general de la Ley de Sociedades Comerciales n° 16.060 de 1989 (LSC), sección VII, con normas comunes para todos los tipos sociales, aunque la ley contiene, también, normas particulares para algunos de ellos.  Lo prevé especialmente el art. 72 de la LSC, que establece: 

Sin perjuicio de lo dispuesto en esta Sección, los aportes a sociedades anónimas y de responsabilidad limitada se regirán por lo que se prevé en los Capítulos respectivos.

I. Definición de aporte

La palabra “aporte” puede ser entendida en dos sentidos diversos: 

  1. como obligación o 

  2. como el contenido de la obligación.

A. El aporte como obligación

El contrato crea una relación jurídica entre el socio y la sociedad. El socio es deudor del aporte respecto de la sociedad. La obligación de aportar surge de la propia definición de sociedad (art. 1). También, se encuentra referida en los incs. 1[1] y 2 del art. 58.

El inc. 2 del art. 58 parece definir al aporte como obligación. Dispone: 

“Los aportes podrán consistir en obligaciones de dar o de hacer, salvo para los tipos de sociedad en los que se exige que consistan en obligaciones de dar.” 

En las sociedades anónimas, en las de responsabilidad limitada y en las en comandita respecto del capital comanditario, el aporte deberá ser de bienes determinados, susceptibles de ejecución forzada (art. 58, inc. 3).

B. El aporte como contenido de la obligación de aportar

No obstante la definición legal, en general se llama aporte al objeto sobre el cual recae la obligación de aportar

El “aporte” es el contenido de la obligación. Esto es, al objeto de la obligación del socio, también, se le llama aporte. 

En este sentido, Ferro Astray definía al aporte como a 

todo bien, valor o relación jurídica pecuniariamente estimable, susceptible de constituirse en el objeto de la obligación de aportar a cargo del socio[2].

Los aportes pueden ser de naturaleza diferente. 

  1. Puede aportarse bienes o dinero o créditos

  2. El aporte de un bien puede ser en propiedad, en usufructo o en uso. 

  3. Puede haber aporte en trabajo, en que el socio se obliga a poner a disposición de la sociedad sus conocimientos técnicos o sus servicios o su trabajo. Este aporte es necesariamente sucesivo.

Los aportes pueden ser de importancia desigual. Cada socio puede aportar sumas distintas o bienes de valor distinto.

II. Funciones del aporte

Los aportes de los socios constituyen el patrimonio inicial de la sociedad o, cuando se trata de aportes por aumentos del capital, contribuyen a aumentar los bienes que integran su activo. Con los aportes se forma el patrimonio de la sociedad, sujeto de Derecho. Ese patrimonio cumple dos funciones: 

  1. una función instrumental y 

  2. una función de garantía.

A. Función instrumental

En primer lugar, el patrimonio cumple una función instrumental, pues los bienes aportados son necesarios para desarrollar la explotación del giro previsto como objeto de la sociedad. Todos los socios han de hacer alguna aportación: la que se estime suficiente en el momento fundacional para la consecución del objetivo final. El aporte, entonces, es un elemento que desde el punto de vista económico se vincula con la actividad a la cual se aplicará.  

Por ello, el art. 58 prohibe que se constituya como aporte el "crédito personal" o la "mera responsabilidad".  

B. Función de garantía

En segundo lugar, el patrimonio cumple una función de garantía, pues los bienes aportados han de constituir el respaldo de las obligaciones que contraiga el sujeto societario frente a terceros. Con los bienes del patrimonio social, la sociedad debe afrontar el pago a los acreedores sociales. 

La sociedad, en su actuación en el mundo de los negocios, va a contraer obligaciones y el respaldo para ella está constituido por el patrimonio social. Para determinar la solvencia de una sociedad, no se ha de estar a la cifra de capital, que es una cifra meramente ideal, suma de aportes oportunamente recibidos; lo que interesa es el patrimonio con que la sociedad cuenta, formado inicialmente por los aportes pero que se modifica día a día de acuerdo al resultado de la actividad comercial de la sociedad.

El interés de estas funciones determina que la formación y preservación de ese patrimonio sea de la mayor importancia. El legislador cuida que efectivamente se forme y, luego, no se diluya, mediante controles de distinta naturaleza y entidad.

El equilibrio entre capital integrado y patrimonio se cuida fundamentalmente en materia de sociedades anónimas, en razón de la limitación de responsabilidad de los socios. En otros tipos sociales, los acreedores pueden acudir al patrimonio de los socios cuando el patrimonio social es insuficiente.

III. Clasificación

A. Clasificación según el objeto del aporte

En las sociedades personales cada socio se obliga a aportar una suma de dinero o un bien o un crédito o trabajo por un determinado valor. Las sumas de esos valores totaliza el capital que ha de figurar en el contrato. El art. 58, en su inc. 2, establece el contenido del aporte. Dispone: 

“Los aportes podrán consistir en obligaciones de dar o de hacer, salvo para los tipos de sociedad en los que se exige que consistan en obligaciones de dar”.

1. Obligaciones de dar

Cuando el aporte consiste en una obligación de dar, puede cumplirse en dinero o en especie

Cuando el aporte se cumple en especie, supondrá la entrega de un bien corporal o incorporal.

El aporte en bienes corporales puede estar constituido por cualquier clase de bien, sea mueble o inmueble

La LSC menciona, especialmente, a los títulos cotizables (art. 65) y al establecimiento comercial (art. 68).

En cuanto a los bienes incorporales susceptibles de ser aportados, la LSC dispone respecto del aporte de derechos y del aporte de créditos. En cuanto al aporte de derechos, el art. 59 de la LSC establece:  

"Los derechos podrán aportarse cuando, debidamente instrumentados, se refieran a bienes susceptibles de ser aportados y no sean litigiosos."

También, pueden aportarse créditos. En efecto, el art. 60 de la LSC dispone: 

"Cuando se aporte un crédito y éste no pueda ser cobrado a su vencimiento, la obligación del socio se convertirá, en la de aportar suma de dinero equivalente, que deberá hacer efectiva en el plazo de treinta días a partir de aquél salvo que otra cosa se haya pactado."

El art. 58, inc. 4, establece que no puede ser objeto de aporte el crédito personal o la mera responsabilidad.

2. Obligaciones de hacer

Puede haber aporte en trabajo, en que el socio se obliga a poner a disposición de la sociedad sus conocimientos técnicos o sus servicios o su trabajo. Este aporte es necesariamente sucesivo.

La LSC regula este aporte en el art. 61 al referirse al aporte de industria:

"Cuando se aporte industria, el trabajo del socio aportante deberá ser prestado en exclusividad, salvo estipulación en contrario.

Los aportes de industria conferirán al aportante idéntica posición que los demás socios en cuanto a sus derechos y obligaciones.

Dejándose de cumplir con el aporte de industria comprometido y no existiendo previsión expresa, la participación del socio se reducirá proporcionalmente al trabajo ya realizado, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 147."  

En las sociedades anónimas, en las sociedades de responsabilidad limitada y en las sociedades en comandita, respecto al capital comanditario, se impone que el aporte en especie debe ser de bienes determinados, susceptibles de ejecución forzada (art. 58, inc. 3). Por lo tanto, no se admite el aporte de industria.

B. Clasificación según la modalidad del aporte

De acuerdo al alcance de los derechos que confiere, el aporte puede darse en propiedad o en usufructo o puede aportarse el uso o goce (art. 58, inc. 3). 

Si el contrato nada dice, se presume que el socio se obliga a trasmitir la propiedad (art. 58, inc. 5).

1. Aporte en propiedad

El aporte en propiedad está previsto en el art. 58, inc. 5. La norma dispone: 

"Tratándose de obligaciones de dar se presumirá que el socio se obliga a trasmitir la propiedad del bien aportado, salvo estipulación en contrario."  

Con el aporte, se produce el traspaso de propiedad del socio a la sociedad. Si el socio se obligó a aportar la propiedad de bienes muebles o inmuebles, el título de la transmisión podrá ser el propio contrato social o podrá instrumentarse por separado. El art. 58 en su inc. final dispone: 

"El contrato de sociedad será título hábil para la trasmisión de los bienes que se aporten en el momento de su suscripción. Sin perjuicio de lo antes previsto podrá instrumentarse por separado la enajenación de los bienes aportados a la sociedad."

Se requerirá, además, el modo tradición.

El art. 69 dispone, además, que quien aporta un bien en propiedad, tiene las obligaciones y responsabilidades del vendedor. En consecuencia, habrá que aplicar las normas del contrato de compraventa para medir la extensión de tales obligaciones y responsabilidades.

Si se trata de una sociedad anónima la trasmisión se hace a la sociedad  representada por los fundadores o los promotores en su caso. Deberá extenderse un documento para probar que se efectuó esa trasmisión, en que, el aportante declare que transfiere la propiedad de un determinado bien, cumpliendo con el contrato social y en que los fundadores declaran recibirlo.

La forma del documento dependerá de la naturaleza del bien según dispone el art. 69, inc. 1. Si para la trasmisión se requiere una solemnidad, ella deberá cumplirse.

2. Aporte en usufructo

El aporte de usufructo de bienes tiene dos variantes. El socio retiene en su patrimonio la nuda propiedad del bien y trasmite a la sociedad el usufructo, desmembrando, así, los derechos emergentes de la propiedad. O un socio, que ya era usufructuario de un bien, aporta a la sociedad el derecho de usufructo que tiene sobre ese bien.

3. Aporte del uso

El aporte de uso o goce, está previsto en el art. 62 de la LSC. La norma dispone lo siguiente:

El aporte de uso o goce se autorizará a los socios de responsabilidad ilimitada. En los demás casos, sólo será admisible como prestación accesoria.

En los casos de aportes de uso o goce, salvo pacto en contrario, el socio soportará la pérdida total o parcial cuando no sea imputable a la sociedad o a alguno de los otros socios. Disuelta la sociedad podrá exigir la devolución en el estado en que se halle.

No será admisible el aporte de uso o goce de cosas fungibles.

Puede aportarse una cosa o el  derecho de uso o de goce que se tiene sobre un bien, siempre y cuando se trate de cosas no fungibles. Este aporte sólo es permitido a los socios que responden en forma ilimitada. Los socios que respondan en forma limitada, sólo podrán realizar este tipo de aporte en calidad de prestación accesoria en las condiciones establecidas en el art. 73.

El uso o el goce de una cosa, produce necesariamente un desgaste. De acuerdo a la norma, el socio soportará la pérdida total o parcial del aporte cuando esta pérdida no sea imputable a la sociedad o a alguno de los socios, salvo que en el estatuto se haya pactado lo contrario. Si la sociedad se disuelve, finalizado que sea el proceso de disolución y liquidación, el socio aportante podrá exigir la devolución del bien en el estado que se encuentre.

En las sociedades anónimas, en las sociedades de responsabilidad limitada y en las sociedades en comandita, respecto al capital comanditario, se excluye expresamente el aporte de uso o goce respecto a socios de responsabilidad limitada (art. 62



[1] Este primer inciso no aparece en la Ley argentina ni en el Proyecto PÉREZ FONTANA. Su fuente se haya en el art. 1843 del Código de Comercio francés: 

Cada socio es deudor hacia la sociedad de todo lo que ha prometido aportar en naturaleza, en numerario o en industria.”  

[2] Ferro Astray, Tesis, p. 4.  

 

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