Sociedades colectivas

por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

Bibliografía:

Merlinski Goldstein, Manual de sociedades comerciales, según Ley 16.060 y modificativas (2006).  Rivanera de Pais “De las sociedades en particular”, in: AA.VV., Análisis exegético de la Ley 16.060, sociedades comerciales, t. I, p. 193 (Montevideo, Fundación de Cultura Universitaria, 1992). Rodríguez Olivera y López Rodríguez, Manual de Derecho Comercial Uruguayo, v. 4 Derecho societario, t. 2 Contrato social. Montevideo: FCU. Wonsiak y Acuña, Algunos problemas derivados de la aplicación de la Ley 16.060 desde la experiencia notarial”, in: AA.VV., Temas de Derecho Societario, pp. 139-141.

I. Carácter personal

La sociedad colectiva se califica como personal porque en la formación del contrato tiene sumo interés la persona de cada socio. Se mantiene ese interés en el funcionamiento y en la extinción de la sociedad.

La Ley no establece un número máximo de socios como lo hace para otros tipos sociales pero, en la práctica, se forma con un número reducido de socios y, entre ellos, existe una recíproca confianza, en que se basa todo su régimen legal y contractual.

Son varios los corolarios del carácter personal de la sociedad colectiva.

1. El nombre de los socios siempre ha de figurar en el contrato. Consecuentemente, no se puede modificar la estructura personal de la sociedad sin el acuerdo de todos los socios (art.  208).

2. En las sociedades colectivas, la participación del socio, se denomina parte o parte de interés, que constituye una alícuota del capital social. Las partes pueden ser iguales o desiguales y divisibles.

La relación entre el aporte de cada socio y el capital social fijará la medida de su participación en las utilidades o pérdidas y en la distribución del remanente, cuando la sociedad se disuelva. También, determinará el peso de su voto en la adopción de resoluciones.

3. El socio que quiere hacer valer sus derechos como tal, debe acreditar que a él le corresponde una parte en el contrato social. Como, en estos tipos sociales, su nombre aparece necesariamente en el contrato social, el socio puede justificar su calidad de tal mediante la exhibición del contrato social.

4. En virtud del carácter personal de este tipo societario, la trasmisibilidad de la parte de interés se encuentra limitada. El art.  210 dispone que las partes sociales no se pueden representar en títulos negociables. El art.  211 contiene el régimen de la cesión y se dispone que para ceder la participación a otro socio o a un extraño se requiere la resolución unánime de los socios. Podrá pactarse lo contrario sólo para la hipótesis de cesión a otro socio.

5. El art. 144 dispone que se produce la rescisión parcial por incapacidad o inhabilitación de un socio, aunque se admite un pacto en contrario.

6. El art. 147 de la LSC dispone que es justa causa la exclusión, la declaración de quiebra, concurso civil o liquidación judicial del socio. La Ley 18.387 creó un régimen concursal que derogó las normas sobre quiebra y liquidación judicial. La Ley concursal no derogó el art. 147 de la LSC. Por la norma interpretativa contenida en su art.  264 debe entenderse que la causa de exclusión se produce cuando, en la etapa final del proceso concursal, se resuelve por el juez del concurso, la liquidación de la masa activa.

II. Particularidades respecto al capital y los aportes

El capital se establece en el contrato, existiendo libertad para su determinación.

Normalmente se forman con capitales reducidos. Para grandes emprendimientos, en que se arriesgan inversiones importantes, usualmente se adoptan tipos con limitación para la responsabilidad de los socios.

En este tipo social, puede hacerse cualquier tipo de aportes, no hay restricciones y cualquier cosa puede ser aportada. El aporte puede consistir en obligaciones de dar u obligaciones de hacer.

No se exigen integraciones mínimas, pues no es necesario para cubrir a los acreedores y terceros, ya que existe la responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria de los socios.

III. Estatuto del Socio Colectivo
A. Derechos

El socio colectivo tiene los siguientes derechos:

1. Derechos patrimoniales

a. Derecho a la participación en las utilidades

El primer derecho es el de participación en las utilidades anuales. Se trata de un derecho inderogable. Si nada se prevé en el contrato, las utilidades se distribuyen a prorrata del capital aportado por cada socio.

Si se distribuyen utilidades sin respetar la norma legal, la sociedad podrá repetir lo pagado indebidamente.

b. Derecho a percibir su alícuota en la liquidación

Desde la creación de la sociedad se genera, como derecho esencial del socio el de recibir de la sociedad su parte proporcional en el patrimonio social cuando la sociedad se disuelva. El socio dispone de un crédito no exigible en tanto la sociedad subsiste; se convierte en crédito exigible cuando se disuelve. Se invierten las posiciones que se daban al momento de contratar.

Cuando la sociedad se disuelve, por vencimiento de plazo u otra causal legal, se inicia un proceso de liquidación de la sociedad, a cargo de un liquidador. Los socios recibirán los bienes remanentes de la liquidación efectuada.

El liquidador determina el porcentaje que corresponde a cada socio de acuerdo a su alícuota en el capital social o a lo convenido en el contrato, en que pudo pactarse una distribución del remanente no proporcional al aporte. En este aspecto debe tenerse en cuenta la nulidad de ciertas estipulaciones, establecida por el artículo 25 § 3, 4 y 5. De manera que, si bien hay libertad para pactar formas de liquidación, se debe tener en cuenta las restricciones de la norma citada.

La LSC prevé que si un socio aportó un bien que se conserva en el patrimonio, este bien le sea atribuido. Si hubo un socio que aportó industria, se le adjudicarán bienes en proporción al valor en que se estimó su aporte.

Cuando el socio haya aportado el usufructo, uso o goce de bienes, su restitución se efectuará en el plazo que judicialmente se fije, de acuerdo a las circunstancias del caso y estableciéndose las compensaciones que correspondan.

2. Derechos políticos

a. Derecho a participar en los órganos sociales

El socio colectivo tiene derecho a participar en la adopción de las resoluciones sociales. Eventualmente, tendrá derecho, también, a participar en la administración.

* Participación en la adopción de resoluciones sociales

El socio colectivo tiene derecho de participar en la adopción de resoluciones sociales. No se requieren formalidades para que los socios se reúnan y adopten resoluciones en las sociedades colectivas (art.  207, § 3).

Los socios reunidos deben resolver sobre la aprobación de balances anuales y la distribución de utilidades. También, es competencia de los socios acordar la modificación del contrato de sociedad y celebrar otros negocios societarios como la fusión y la escisión.

Las resoluciones se adoptan por mayoría de capital, salvo que en el estatuto se disponga otra cosa (art.  207). Para las modificaciones del contrato social, así como para la disolución anticipada, se requiere la unanimidad de los socios, salvo disposición en contrario de la Ley o el estatuto (art.  208).

* Participación en la administración

En el contrato social se puede establecer quién administrará la sociedad, pudiendo designarse a un socio o a un extraño. Tratándose de sociedades colectivas, cuando no haya sido designado administrador en el contrato social o por acto social posterior, cualquier socio puede administrar y celebrar negocios jurídicos, invocando el nombre de la sociedad. Así lo admite la Ley (art.  200).

Interesa destacar el derecho de veto establecido en el art. 202 para las sociedades colectivas.

b. Derecho a remover al administrador

El art.  203 establece a favor de los socios colectivos, el derecho a demandar la remoción del administrador por justa causa.

c. Derecho de fiscalización

El art.  87 dispone que los administradores deben confeccionar el inventario de los diversos elementos que integren el activo y pasivo social y el balance general, dentro de los cuatro meses (ciento veinte días) de la fecha de cierre del ejercicio económico.

* Derecho a examinar y aprobar o desaprobar los estados contables y memoria

Los administradores deben depositar, en la sede social, los estados contables que deben elaborar anualmente, así como la memoria y los informes del órgano de control, cuando lo hubiere, con diez días, por lo menos, de anticipación a la fecha en que deban ser considerados para su aprobación (art.  96).

El derecho a aprobar o impugnar los estados contables es irrenunciable. Así lo establece el art.  97, § 2.

El art.  97, también, establece que, de no haber impugnaciones dentro de los treinta días siguientes a su comunicación, dicha documentación se tendrá por aprobada.

Del contexto legal puede entenderse que los administradores deben convocar a una reunión de socios para analizar los estados formulados. Luego, los socios tienen 30 días para formular oposiciones. Si no las formulan, se tienen por aprobados.

* Derecho a pedir exhibición de libros y a recibir información

En el art.  75 se establece, como un principio general de la materia societaria, el derecho del socio a examinar los libros y documentos sociales. También, se prevé que el socio tiene derecho a solicitar a los administradores, los informes que estime pertinentes.

3. Otros derechos

a. Derecho de receso

El receso es un derecho. Se denomina derecho de receso a la facultad, propia del socio, de desvincularse de la sociedad, en los casos legalmente previstos.

* Consideraciones generales

Los casos en que se admite son aquéllos en que se adoptan determinadas resoluciones por mayoría. Quien no votó o el ausente, puede receder.

Es un derecho irrenunciable y, en principio, irrestringible. Así lo establece el primer § del art.  151: “El derecho de receso será irrenunciable y su ejercicio no podrá ser restringido”.

La sociedad puede impedir se efectivice el receso, dejando sin efecto la resolución que motivó el receso. El § 2º Así lo establece del art.  151 dispone:

“La sociedad podrá dejar sin efecto la resolución que motive el receso cuando considere que éste compromete su estabilidad o buen funcionamiento, dentro de los 60, días a contar del vencimiento del plazo establecido en el artículo precedente.”

* Causales de receso

En varias situaciones, previstas en la LSC o en el contrato social, se autoriza al socio o accionista a receder. Tal es lo que establece el art.  150:

“Cualquier socio podrá ejercer el derecho de receso en los casos previstos por la ley o el contrato.”

Existen causales que corresponden a todos los tipos sociales. Así, por ejemplo, se confiere derecho de receso en la hipótesis en que se exige nuevos aportes al socio, en razón de circunstancias en que, de no hacerse, es imposible continuar con  la actividad social:

“Si por un cambio de circunstancias no pudiese realizarse la actividad social sin aumentar los aportes, el socio que no lo consienta podrá ejercer el derecho de receso o ser excluido” (art.  152).

Se establece el derecho a receder en los casos de transformación (art.  108), fusión (art.  129) y escisión (art.  139). También, se acuerda derecho a receder cuando se reactiva una sociedad disuelta (art.  166).

En las sociedades colectivas, la remoción del administrador cuyo nombramiento fuera condición expresa para la constitución de la sociedad, constituye una causal de receso (arts.  203, § 4).

B. Prohibiciones y responsabilidad frente a la sociedad

1. Prohibición de competir con la sociedad

El art.  209 contiene una norma especial para las sociedades personales: la prohibición de que los socios hagan competencia a la sociedad.

Las sanciones para la trasgresión de la norma son: la exclusión del socio y la responsabilidad por los perjuicios causados. Además, se confiere a la sociedad, derecho sobre las ganancias obtenidas por el socio por los actos competitivos.

2. Responsabilidad por daños causados a la sociedad y por la aplicación de fondos o bienes sociales a uso o negocios por cuenta propia o de terceros

Se aplica la norma establecida con carácter general en el art.  74.

C. Cesión de participaciones

La forma de trasmisión de la parte de interés, se corresponde con la calificación de este tipo societario como sociedad “personal”, en que reviste importancia fundamental la persona de los socios. Por tal razón, en principio, ningún socio puede trasmitir su parte de interés a otra persona sin el consentimiento unánime de los demás. Ello se encuentra establecido en el art.  211, § 1.

El art.  211 dispone, en la continuación de su § 1: “Se admitirá pacto en contrario sólo para la cesión a otro socio”.

El pacto contrario puede consistir en requerir sólo una mayoría o en no requerir el consentimiento de los demás socios.

De manera que la norma habilita la cesión a otro socio, sin el consentimiento unánime de los demás, siempre que tal posibilidad haya sido pactada en el contrato social, lo cual supone un consentimiento anticipado a la transmisión.

D. Régimen de responsabilidad de los socios

El régimen de responsabilidad de los socios surge del art. 199. La sociedad colectiva se caracteriza por la responsabilidad de los socios por las deudas sociales. Esta responsabilidad es subsidiaria, ilimitada y solidaria.

En el contrato no se podría estipular que los socios o un socio no asuma responsabilidad por deudas sociales o que ha de responder subsidiariamente respecto a otros socios o que ha de responder hasta una determinada cantidad. Cualquier cláusula que se incluyera con estos contenidos sería nula porque con ella se desvirtuaría el tipo social adoptado (art. 25.1).

IV. Organización de la Sociedad Colectiva

La sociedad colectiva tiene una organización simple.

El administrador es el encargado de la gestión social.

Para adoptar determinadas resoluciones sociales, se requiere el acuerdo de socios, que se logra inorgánicamente, sin requerir la actuación de un órgano intermedio, como las asambleas de las SA.

V. Constitución de las sociedades colectivas

El proceso de constitución regular básico de un contrato de sociedad exige la documentación del contrato en escritura pública o privada (art. 6) y la inscripción en el RNC (art.  8 LSC). Estos son los únicos requisitos constitutivos exigibles para la regular constitución de sociedades colectivas.

El art. 6 establece el contenido de los contratos, sin perjuicio de las enunciaciones particulares previstas para las sociedades colectivas en los arts.  200 y 206.

Debe contener la individualización de quienes lo celebran, el tipo social adoptado, el objeto o actividad que se proponga realizar, el capital, los aportes, la forma en que se distribuirán las utilidades y se soportarán las pérdidas, la administración y el plazo de la sociedad.

 

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