Enunciaciones de la letra de cambio

Por Virginia S. Bado Cardozo y Carlos E. López Rodríguez

Podemos clasificar las cláusulas de las letras de cambio en varias categorías:

I. Esenciales: son obligatorias, no pueden faltar.

II. Facultativas: previstas por el Decreto Ley 14.701, de 12 de setiembre de 1977, de Títulos Valores (DLTV), pueden faltar sin que se afecte la existencia del título valor.

III. Usuales: llamamos así a las no previstas por el DLTV pero que, en la práctica, son usadas.

I. Enunciaciones esenciales

Las enunciaciones que, en general, se consideran como esenciales para la letra de cambio, surgen de los dispuesto por el art. 3

 y el art. 55 del DLTV.

Son las siguientes: 

A. nombre del título (letra de cambio); 

B. fecha de creación y lugar de creación (art. 3, nº 2)

C. orden incondicional de pago de una suma de dinero; 

D. lugar y fecha para el ejercicio del derecho;

E. nombres del girado y del beneficiario

F. firma del librador. 

Si falta alguna de estas enunciaciones, el documento no es una letra (art. 56).

El DLTV no ha impuesto un formato especial ni el orden en que deben escriturarse las enunciaciones. No obstante no haber fórmulas sacramentales el uso le ha impuesto una cierta formulación típica, que es la que nosotros hemos venido dando a vía de ejemplo en párrafos precedentes.

Para las letras de cambio que se llaman aceptaciones bancarias, el Banco Central del Uruguay ha impuesto un determinado contenido.

Analizaremos a continuación cada una de las menciones esenciales.

A. Nombre del título

El art. 3 del DLTV establece que los títulos valores deben incluir el nombre del título de que se trate. En el caso que nos ocupa, el nombre es “letra de cambio”.

El art. 55 no establece nada a este respecto. Por lo tanto, corresponde repetir aquí lo que ya expresamos en general al referirnos a las enunciaciones esenciales de los títulos valores.

El documento debe contener la expresión “letra de cambio”, es decir, debe indicar la especie de título valor de que se trata. No es necesario que ese nombre se coloque a manera de título o rótulo o en un lugar destacado del documento, basta que figure en el documento.

La inserción del nombre del título valor en el texto del documento existe como exigencia legal sólo en materia de vales. En materia de títulos valores en general, lo único que el DLTV exige es que en el título aparezca el nombre del título valor.

Nos parece evidente que las solemnidades no pueden ser interpretadas en forma extensiva o amplia. No existe ningún fundamento legal para determinar que los títulos valores pierdan su eficacia cambiaria, en función de que su nombre no se encuentra inserto en el texto excepto, como ya dijimos, en materia de vales, conformes y pagarés.

B. Fecha y lugar de creación

1. Fecha de creación

Este requisito importa para determinar la capacidad del librador, para saber si era capaz cuando la libró. Interesa también para determinar la fecha de vencimiento de una letra cuando se ha librado a días o meses fecha. En un ejemplo de letra de cambio con ese vencimiento especial, la letra dirá “sírvase pagar por esta letra la suma de $... a tantos días de la fecha”. En este caso la fecha es importante porque sirve como punto de partida para el cómputo del vencimiento.

También, señala el punto de partida para el término legal que tiene el portador para recabar el pago de las letras a la vista y para recabar la aceptación en las letras a cierto plazo desde la vista.

2. Lugar de creación 

Si no se establece el lugar de creación (art. 3, nº 2), se entiende como tal el lugar designado junto al nombre del librador (art. 56, inc. 4).  

No obstante, si junto al nombre del librador tampoco aparece designado lugar alguno, la letra no puede ser considerada como un título cambiariamente hábil, pues hace imposible el funcionamiento de la solución legal supletoria.

C. La orden incondicional de pago de una suma de dinero

El contenido de la letra es la orden incondicional de pago de una suma de dinero. La orden de pagar una suma determinada de dinero, es la mención característica de la letra de cambio, que la distingue de otros títulos valores.

La orden la dirige el librador al girado.

La orden no puede contener condiciones.  

Montevideo, 11 de abril de 2010

Sr. Walt Disney, págue por esta letra de cambio la suma de US$ 4000 al Sr. Mickey Mouse, el día 11 de abril de 2011, en la calle Convención 1526, p. 3, esc. 6, de la ciudad de Montevideo (Uruguay).

Donald Duck

18 de Julio 1824

Montevideo  - Uruguay

Walt Disney

Joaquín Requena 1235

Montevideo - Uruguay

1. Diferenciación respecto al vale

El vale contiene una promesa de pago. Quien se compromete al pago es el propio librador.

El librador de la letra no se obliga textualmente a pagar pero el DLTV le impone una responsabilidad, en el art. 60, que establece que el librador garantiza la aceptación y el pago de la letra y asume la obligación de pagar para el caso de que el girado no pague.

En rigor, en el texto o enunciado de la letra no se consigna una obligación. Formalmente la letra sólo contiene la orden de pago.

Con otras palabras, el beneficiario tiene un derecho que surge, más que del tenor del título, de la disposición del DLTV, que responsabiliza al librador. La obligación del creador viene impuesta por el DLTV.

No es necesario para la existencia de la letra que se indique que el librador ha recibido del beneficiario o tomador una prestación equivalente al importe de la letra. En el origen de la letra tal declaración era necesaria para hacer posible el recurso del beneficiario contra el librador, para el caso de no pago por el girado. En nuestro Derecho tal previsión no se debe incluir, no es necesario poner la mención de que se ha recibido un importe del beneficiario, porque en sustitución de esa mención está la norma legal contenida en el art. 60.

2. Derecho incorporado en el título

El DLTV no impone que se designe la suma con palabras y con cifras pero en la práctica se hace así. Para el caso de que haya diferencias entre las dos cantidades expresadas se aplica el art. 5.

Por el art. 87 se deduce que se debe indicar, también, la especie de moneda. La norma referida contiene una disposición para el pago de la letra que establece que cuando se ha indicado una especie de moneda, que tenga la misma denominación en el país de creación y en el país de pago, se presumirá que la moneda expresada es la del país de pago. La norma es muy importante. La letra de cambio se utiliza fundamentalmente en negocios internacionales y, por ello, es fundamental que se establezca la especie de moneda, si es en dólares americanos o en dólares canadienses; si es en francos suizos o en francos franceses. Si no se tuvo el cuidado de indicarlo, el Decreto Ley da una solución interpretativa, que suple la omisión.

D. Lugar de ejercicio del derecho

El art. 55 no establece nada respecto al lugar de ejercicio del derecho consignado en la letra. Sin embargo, en el art. 3 se establece que, entre los requisitos que debe llenar la letra se encuentra “el lugar... de ejercicio del derecho”.

1. Precisión

Pérez Fontana advertía que la expresión “lugar de ejercicio del derecho” es vaga e imprecisa. Según este autor, no bastaría con la enunciación de la ciudad donde debe ejercerse el derecho. La mención debería especificar, además, la calle y número, y hasta el país donde se ubica la ciudad (para evitar aquellos casos en que existen ciudades homónimas en países diversos)[8].

Esa interpretación es consistente con lo establecido en el art. 84: “La letra de cambio debe presentarse para el pago en el lugar y dirección indicados en el título...”

También, existe una referencia precisa al lugar de ejercicio del derecho en el art. 93, al disponer dónde debe realizarse el protesto:

"El domicilio legal para evacuar las diligencias del protesto será:

1. El que esté designado en la letra..."

2. Soluciones supletorias

Si no se menciona el lugar de ejercicio del derecho, se tiene como tal el lugar indicado junto al domicilio del girado (art. 56, inc. 3). Si se indicaron varios lugares para el pago, se entiende que el portador puede presentarse en cualquiera de ellos a requerir la aceptación o el pago.  

El carácter facultativo surge, también, de lo dispuesto por el art. 84 ya mencionado, que prevé un par de soluciones supletorias para el caso de que se omita esta mención:

La letra de cambio debe presentarse para el pago en el lugar y dirección indicados en el título.

Cuando no se indique dirección, debe presentarse para el pago:

1. En el domicilio del girado o de la persona designada en la misma letra para efectuar el pago por el girado.

2. En el domicilio de la persona indicada al efecto.”

E. Nombres

1. Nombre del girado

El nombre del girado, es la otra mención esencial, según lo establece el n° II del art. 55: "El nombre de la persona que ha de pagar (librado)".

Generalmente el girado es un tercero, sin embargo, el DLTV, también, admite que el librador libre una letra contra sí mismo (art. 57). Coincidiría entonces el nombre del librador con el nombre del girado.

Esta norma permite librar letras contra el propio librador, aun cuando sean pagaderas en el propio lugar del libramiento, pero cabe señalar que la hipótesis de la letra de cambio girada contra sí mismo, presta utilidad para aquellos casos de personas que tienen establecimientos en distintas localidades (sucursales, agencias, etc.). La disposición legal autoriza al librador a girarla contra sí mismo, para que la letra sea pagadera, por ejemplo, por el factor o dependiente autorizado o el representante al frente de su establecimiento en otro lugar. La letra diría así:

Montevideo, 11 de diciembre de 1999

Sr. ZZ:

Pague por esta letra de cambio la suma de $..... al Sr. XX

                                                                                   

ZZ

Queguay 852

Montevideo

AA

Juncal 2052

Salto

2. Nombre del beneficiario

El nombre del beneficiario debe indicarse en la letra porque así lo dispone el art. 55, n° IV. En consecuencia, la letra no puede ser al portador. En efecto, el DLTV dispone: “el nombre de la persona a quien ha de hacerse el pago o a cuya orden debe efectuarse”.

El librador puede ser, también, el beneficiario. Lo admite el art. 57 en su primera parte.

De manera que se prevén en materia de letras dos coincidencias personales: pueden coincidir el librador con el girado y el librador con el beneficiario.

F. Firma del librador 

El librador es la persona que firma. En la letra no figura el nombre del librador, lo único que figura es su firma.

Para librar una letra se requiere la capacidad para celebrar actos de comercio.

1. Libramiento por cuenta de un tercero

El librador que crea una letra puede hacerlo por su cuenta pero, también, por cuenta de un tercero. Así lo dispone el artículo 57:  “podrá ser girada por cuenta de un tercero”. Sería la hipótesis en que el librador dijera “sírvase pagar por cuenta de XX el importe de ....... pesos”. El librador menciona a un tercero, por cuya cuenta, debe hacerse el pago.

La posibilidad de crear un documento por cuenta de terceros, prevista en el art. 57, se explica en razón de las relaciones extracartulares que pueden existir entre el girado y el tercero que se menciona. Es decir que, generalmente, cuando se crea una letra contra un girado por cuenta de un tercero, es porque entre el girado y el tercero hay relaciones extracambiarias.

Por otra parte, en el juego de relaciones extracambiarias, el librador que libró la letra por cuenta de un tercero no tiene obligación de proveer de fondos al girado:  quien tiene obligación de hacerlo es el tercero[2].

2. Ausencia de firma del librador

Bugallo Montaño recuerda el caso de una letra de cambio aceptada por el girado, a pesar de carecer de la firma del librador[3]. Por sentencia del 9 de octubre de 1985, el Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 4º Turno – integrado por Burella (red.), Catalurda y Alonso de Marco – admitió la subsistencia de un título ejecutivo contra el aceptante aunque no con el carácter de título valor[4].

3. Lugar de la firma

Normalmente, la firma del librador se coloca al pie del anverso del documento.

No obstante, corresponde reconocer que el DLTV no contiene disposición alguna respecto del lugar donde ha de estamparse la firma del librador[5]. En atención a esta circunstancia, en un caso en que no figuraba ninguna firma en el anverso del documento, Barcelona - en sentencia 153/988 del Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Civil de 11 Turno – consideró como hábil un título valor en el que la única firma aparecía al dorso del documento[6].

II. Enunciaciones facultativas

El DLTV dispone que algunas enunciaciones pueden faltar y suple su omisión. La inclusión de estas cláusulas dependen de la voluntad del librador o de otros firmantes. Su falta no inhabilita al título.

A. Vencimientos  

Vencimiento es la oportunidad en que debe verificarse el pago. Es el día en que la obligación se hace exigible. Término es el período de tiempo que transcurre desde la fecha de creación hasta el vencimiento.
El DLTV prevé distintas modalidades de vencimiento en el art. 78, que establece:

La letra de cambio podrá librarse:

I) A la vista.

II) A cierto plazo desde la vista.

III) A cierto plazo desde su fecha y

IV) A fecha fija.

Las letras de cambio que indiquen otros vencimientos o vencimientos sucesivos se considerarán pagaderas a la vista”.

De manera que sólo se admiten las cuatro modalidades de vencimiento, previstas por el DLTV. El librador de una letra no puede estipular otra modalidad de vencimiento; si lo hiciere, la mención se tendrá por no puesta y la letra se reputará pagadera a la vista.

El vencimiento debe ser cierto para la seguridad de la circulación, inherente al Derecho cambiario, en beneficio del portador y del mismo deudor. En consecuencia, el vencimiento condicionado a la realización de un suceso futuro e incierto[9], o el vencimiento que consista en un plazo sometido a condición resolutoria[10], no sería válido.

En este sentido, Cámara, comentando jurisprudencia francesa, considera improcedente que el portador reclame el pago antes del vencimiento en virtud de una cláusula de exigibilidad inmediata en caso de producirse ciertos hechos. Tal solución, dice Cámara, resulta improcedente desde que importa una fecha incierta de vencimiento[11]. El vencimiento debe ser cierto - no ambiguo - cualquiera sea la forma adoptada, no pudiendo quedar sujeto a condición o a cualquier otra eventualidad[12].

Los vencimientos se clasifican en absolutos y en relativos.

1. Vencimientos absolutos

Los vencimientos absolutos son aquellos que están determinados desde el mismo momento en que se crea la letra. El DLTV establece dos modalidades de vencimientos absolutos. Son las siguientes.

a. A fecha fija

En la letra se expresa “páguese esta letra el día 31 de diciembre de 2003”. Se estipula en la misma letra el día de vencimiento.

b. A cierto plazo desde la fecha

La letra fija un término que se computa a partir de la fecha del libramiento de la letra.

La letra dice, por ejemplo, “páguese por esta letra la suma de tantos pesos a los 60 días de la fecha”

Las expresiones “ocho días” o “quince días” equivaldrán a un plazo de ocho días o quince días hábiles (art. 81).

No se computa el día desde el cual empieza a correr el plazo (art. 118). 

El pago de una letra de cambio que vence en día feriado no se puede exigir sino el primer día hábil siguiente (art. 117). 

2. Vencimientos relativos

En los vencimientos relativos, éstos dependen de un hecho posterior a la creación. Hay dos modalidades:

a. A la vista

El DLTV establece que, si no se estipula vencimiento, la letra de cambio se considerará pagadera a la vista, esto es, que será pagadera a la presentación, en el momento en que el beneficiario desee hacerlo (art. 56, inc. 2) pero dentro del término legal de un año o en el que se estipulare (art. 79).

El art. 79 establece: “La letra de cambio a la vista será pagadera a su presentación”.

Vencerá cuando el tenedor desee presentarla. De manera que no se sabe cuando vence porque ello va a depender de la voluntad del beneficiario; se pagará el día en que el beneficiario se presente a cobrarla.

La norma impone que el tenedor debe requerir el pago en el término de un año a contar de la fecha de la creación. Se fija el plazo para que la obligación no quede pendiente por tiempo indefinido.

El art. 79, también, prevé que el librador pueda acortar o alargar el plazo de un año para la presentación. El librador lo hará de acuerdo a su conveniencia y a las relaciones que tenga con el girado.

El creador puede diferir el plazo de presentación, estipulando que la letra no se presente antes de una fecha indicada. Por ejemplo, la letra de cambio dirá: “Páguese a la vista. Preséntese después del día 25 de marzo de 2005”.

El librador sabe que el girado tendrá la provisión de fondos, recién después de la fecha indicada y por ello fija ese término, dejando luego en libertad al portador para que la presente cuando lo desee. En ese caso, el plazo de un año, fijado por el artículo 79 corre a partir de la fecha fijada, en el ejemplo, a partir del 25 de marzo de 2006.

b. A cierto plazo desde la vista

Esta modalidad está prevista en el art. 80. La letra de cambio dirá, por ejemplo, así:  “Páguese por esta letra la cantidad de tantos pesos en el término de 60 días a contar de la vista”.

En este caso, el término corre a partir de la aceptación por el girado o del protesto por falta de aceptación.

El plazo de vencimiento empezará a correr a partir de un acto posterior al acto de creación, cuya fecha no puede predeterminarse. En estas letras, el tenedor tiene la carga de requerir la aceptación de la letra de cambio, para que comience a correr el término. 

El tenedor puede presentarla para requerir la aceptación cuando quiera, con el límite fijado por el art. 71. El art. 71 dispone que las letras a cierto plazo desde la vista, deben presentarse a la aceptación dentro del plazo de un año. El librador puede acortar o alargar ese plazo.

El girado, al aceptar, debe poner la fecha de la aceptación (art. 73, inc. 2). Si el girado no puso la fecha de la aceptación y no se protestó por tal motivo, se considerará como fecha de aceptación, el último día del plazo de un año señalado por el DLTV o el último día del plazo fijado por el librador para que se presente la letra a la aceptación.

Si la letra de cambio, el término del vencimiento corre a partir del protesto.

B. Estipulación de intereses

1. Intereses corrientes

Sólo pueden contener una estipulación de intereses corrientes las letras de cambio a la vista o a cierto plazo vista. En las letras con vencimientos absolutos, ese tipo de cláusula se debe tener por no escrita.

Aun en las letras con vencimientos relativos, debe indicarse, también, el tipo de intereses y si no se estipulan, la cláusula se tiene por no escrita. 

Todo esto surge del art. 59 del DLTV, que dispone:

En una letra de cambio pagadera a la vista o dentro de cierto plazo después de la vista, podrá estipularse por el librador que la cantidad correspondiente devengue intereses. En cualquier otra letra de cambio semejante estipulación se considerará como no escrita.

El tipo de interés deberá indicarse en la letra y, a falta de esta indicación, esta cláusula correspondiente se considerará como no escrita.

Los intereses correrán a partir de la fecha que lleve la letra de cambio mientras no se indique otra fecha al efecto.

En el artículo 1, literal B, de la Ley 18.212 de 2007, se establece que su ámbito de aplicación se extiende a todas las operaciones de crédito y asimiladas, entre las cuales menciona la siguiente categoría:

A los efectos de la presente ley se asimilan a operaciones de crédito. A modo de ejemplo, las siguientes:

...

B) Las operaciones con letras de cambio y con documentos representativos de obligaciones de crédito pagaderos a la vista, a cierto plazo desde la vista, a cierto plazo desde su fecha o a fecha fija.”

La referencia a vencimientos a fecha fija y a cierto plazo desde su fecha, podría hacer pensar que la Ley 18.212 ha derogado la prohibición de establecer intereses corrientes en letras con esos vencimientos contenida en el art. 59 del DLTV.

Entendemos que no.

En primer lugar, por un argumento gramatical. La palabra pagaderos está referida a “documentos representativos de obligaciones de crédito” y no a “operaciones con letras”. Para aplicarse a ambos, debió existir una coma antes de pagaderos.

En segundo lugar, no hubo derogación expresa.

En tercer lugar, el art. 1 de la Ley 18.212 se limita a establecer el ámbito de aplicación de la Ley.

En cuarto lugar, porque el hecho de que no figuren intereses corrientes en el texto de la letra, no significa que no existieran en la operación de préstamo subyacente. En  la práctica, se hace el cálculo de los intereses por el término del vencimiento y se suma al capital de la letra. Eso es posible en los vencimientos absolutos.

Como tal estimación anticipada no se puede hacer en las letras a la vista o a cierto plazo vista, porque no se conoce de antemano la fecha del vencimiento, se autoriza a estipular una tasa de interés. Luego, cuando se paga, se liquida el interés por el tiempo que, efectivamente, haya transcurrido entre el libramiento y el pago.

La Ley 18.212 lo que pretende es regular los intereses pactados en la operación de crédito subyacente a las letras, sea que estas tengan vencimientos absolutos o relativos. No derogar la prohibición de pactar intereses corrientes en estas letras. De lo contrario, estaría habilitando a que se cobraran intereses sobre un capital que ya incluye intereses, lo cual sería absurdamente excesivo y usurario.

2. Intereses moratorios

El art. 100 del DLTV se refiere a los intereses moratorios. Se establece que a partir del vencimiento de la letra de cambio, se puede exigir los intereses al tipo fijado en el título y si no hubiese sido estipulado, al tipo corriente bancario en la fecha de pago. El art. 100, ns. 1 y 2, del DLTV establece:

El portador puede exigir a aquel contra el cual ejercita su acción de regreso:

1. El monto de la letra de cambio no aceptada o no pagada con los intereses, si se hubiesen estipulado.

2. Los intereses, a partir del vencimiento de la letra de cambio, al tipo fijado en el título, y si no hubiesen sido estipulados, al tipo corriente bancario en la fecha del pago.

El mismo interés se puede cobrar en la acción de reembolso. El art. 101 del DLTV dispone:

El que ha reembolsado la letra de cambio puede reclamar a sus garantes:

1. La suma íntegra desembolsada.

2. Los intereses de esta suma, calculados al tipo indicado en el inciso 2º del artículo anterior, desde el día del desembolso.

3. Los gastos que hubiese hecho.”  

 

 


[2] RODRÍGUEZ OLIVERA, Títulos valores, pp. 97-101.

Preguntas:

·      ¿Cuáles son las diferencias entre el vale, la letra y el cheque en materia de vencimientos?