Protesto

Por Nuri Rodríguez Olivera, Virginia S. Bado Cardozo y Carlos E. López Rodríguez

El protesto es un acto auténtico y solemne por medio del cual se deja constancia de determinados hechos, actos jurídicos u omisiones relativos a la letra de cambio. En nuestro Derecho se formaliza con la intervención de un escribano público.

En materia de vales, el art. 124, inc. 1, del Decreto Ley 14.701, de 12 de setiembre de 1977, de Títulos Valores (DLTV), excluye la necesidad del protesto para formar el título ejecutivo y debe entenderse que aun sin protesto el tenedor conserva todas y cualquiera de las acciones cambiarias.

En materia de cheques, el art. 39 del Decreto Ley 14.412, de 8 de agosto de 1975, de Cheques, impone a los bancos la obligación de hacer constar la negativa de pago en el propio cheque, estableciendo que tal constancia tiene el carácter de protesto por falta de pago. Si el banco girado se negara a poner tal constancia, sería procedente el protesto de acuerdo al DLTV, para dejar constancia de la falta de pago y - concomitantemente - de la omisión del banco en poner la constancia referida.

I. Clases

Los protestos se clasifican en dos categorías: los relacionados con el acto de aceptación y los relacionados con el acto de pago. Hay muchos casos de protesto, nosotros consideraremos los más importantes.

A. Protestos relacionados con la aceptación

1. Protesto por falta de aceptación

El portador tiene la facultad, en algunos casos, y, en otros, la obligación de recabar la aceptación del girado. Si, al hacerlo, el girado se niega a aceptar, debe formalizarse el protesto. También, debe protestarse si el girado que aceptó tacha su aceptación antes de restituir el título (art. 77 DLTV).

2. Protesto por aceptación parcial

El art. 74, inc. 2, establece:

“De admitirse por el tenedor una aceptación parcial deberá protestarse por el resto.”

Si el tenedor no admite la aceptación parcial protestará por el todo. El Decreto Ley no lo dice, pero debe entenderse así, ya que es facultad del tenedor admitir o no la aceptación parcial.

El protesto por aceptación parcial produce iguales efectos que el protesto por falta de aceptación, respecto al importe por el cual se protesta. En consecuencia, el portador puede exigir el pago anticipado de la parte que no fue aceptada por vía de regreso pero debe esperar al vencimiento, para exigir del girado la parte que aceptó.

El obligado de regreso que paga anticipadamente sólo parte de la letra, no puede exigir la letra, pero puede exigir: un recibo, que se anote en la letra su pago parcial y, además, una copia certificada de la letra y del protesto. Con esos documentos puede ejercer la acción de reembolso contra quienes son sus garantes.

3. Protesto al girado que quiere aceptar pero no puede o no sabe firmar

En virtud de lo que dispone el art. 73, la aceptación debe constar en la misma letra y debe ser firmada por el girado o por su representante (art. 7). Si el girado no puede o no sabe firmar y no tiene representante que firme por él, la letra debe ser protestada por falta de aceptación, aun cuando el girado tuviera la voluntad de aceptar. No dejar constancia de la aceptación en  la forma que dispone la Ley equivale a no aceptar.

4. Protestos por aceptación irregular

Dentro de este grupo podemos incluir varios casos:

a. Protesto por aceptación condicional

Cuando el girado, al aceptar, estipula una condición, en nuestro concepto, es nula la condición y debe tenerse por aceptada la letra (art. 74).

Como puede entenderse que la aceptación condicional es nula, es prudente protestar por falta de aceptación con iguales efectos a los ya analizados. La aceptación condicional se estudió en el capítulo de aceptación.

b. Protesto en caso de aceptación en que se incluye una modificación

La inclusión de una modificación a la letra, en el acto de aceptar, equivale a una negativa de aceptación (art. 74, inc. 3). En consecuencia, debe protestarse a los efectos de conservar las acciones de regreso para el cobro anticipado. Sin perjuicio de lo expresado, el portador conserva acción directa contra el girado, que quedó igualmente obligado en los términos de la letra con sus modificaciones.

c. Protesto de letras a cierto plazo desde la vista, aceptadas sin indicar fecha

En las letras a cierto plazo desde la vista, el aceptante, al aceptar, debe establecer la fecha de su aceptación (art. 73). La norma se explica por cuanto, en este tipo de letras, el término empieza a correr a partir de la fecha de la aceptación (art. 80). Si no se establece la fecha de aceptación no puede determinarse la fecha de vencimiento. En consecuencia, el tenedor tiene obligación de protestar.

El efecto del protesto, en este caso, es que se toma como fecha para determinar el vencimiento. Los efectos de la omisión son varios.

Respecto al aceptante, si no se protesta, se entiende que la fecha de aceptación es la del último día que tiene el tenedor para presentarse a recabarla y que, según establece el artículo 71, es de un año desde la fecha de la letra, pudiendo el plazo ser ampliado o restringido por el creador. De manera que el portador conserva su derecho contra el girado aceptante. Esperará el vencimiento, computándose el término en la forma expresada. Llegado el vencimiento presentará la letra al girado para exigir su pago.

Respecto al librador y endosantes, si no se protesta se pierden los derechos y acciones anticipadas de regreso contra librador y endosantes (art. 73, inc. 2, in fine). La Ley no dice que se pierda acción contra los avalistas. Como éstos responden en iguales términos que el avalado, también se perderá acción contra quienes avalaron a los obligados de regreso pero no contra el avalista del girado.

5. Letras con obligación de presentar a la aceptación en un plazo determinado

La fijación de un término responde a la conveniencia de conocer rápidamente lo resuelto por el girado y adoptar las previsiones del caso. En estas letras el girado debe poner en la letra, al aceptar, la fecha de su aceptación y si el tenedor se lo requiere la fecha de la presentación. Recordemos que la letra puede ser presentada un día y aceptada en un día distinto, por aplicación del art. 72, que admite que el librado solicite se le presente en una segunda vez al día siguiente de la presentación.

Si el aceptante no pone fecha, tal como se le requiere, el portador debe protestar. Sólo con el protesto se conserva acción anticipada de regreso contra el librador y los endosantes (art. 73). Si no se protesta, se pierde la acción anticipada contra librador y endosantes, se conserva acción contra el aceptante que no puso la fecha.

6. Análisis de la hipótesis de la letra que contiene prohibición de presentar la aceptación

Si en el texto de la letra aparece la prohibición de presentarla a la aceptación, resulta obvio que el tenedor no puede requerir la aceptación del girado y desde luego no puede protestarla. Si, no obstante la prohibición, la presenta y protesta, por falta de aceptación ese protesto no tendrá la eficacia analizada precedentemente: no producirá ningún efecto y los gastos del protesto deberán ser absorbidos por quien solicitó la diligencia.

B. Protestos relacionados con el pago

1. Protesto por falta de pago

El pago debe exigirse, por el portador, el día del vencimiento o en uno de los dos días hábiles sucesivos. Si el girado no paga, el tenedor debe formalizar el correspondiente protesto (art. 89).

2. Protesto por pago parcial

Para el caso de pago parcial, el art. 85 establece, en su inc. 2, que el portador debe protestar por el resto que no se pagó.

II. Formalidades

El art. 89 expresa que la negativa de la aceptación o del pago de la letra debe ser comprobada  mediante el protesto, que deberá hacerse por acta notarial, pero en el art. 94 del DLTV se refiere a “las actas notariales que contengan las diligencias del protesto”.

Existe sólo una contradicción aparente entre las dos normas. Estrictamente, el acto del protesto se hace constar en una sola acta, tal como requiere el art. 89, pero el DLTV impone, también, determinadas formas para el acta que debe labrar el escribano cuando se le presenta la letra y se le pide su intervención para formalizar el protesto. Se impone al escribano, asimismo, que protocolice las actas de presentación y de protesto labrando la correspondiente acta de protocolización.

En total son tres actas las que se levantan: la de presentación, la de protesto propiamente dicha y la de protocolización.

Las tres actas deben labrarse llenando requisitos legales que revisten carácter de solemnidades. El art. 94 establece las menciones que esencialmente deben contener cada una de ellas. El incumplimiento de cualquier formalidad vicia el acto de nulidad.

Para que el protesto tenga validez y eficacia debe efectuarse en las oportunidades, en las condiciones y bajo las formas que la ley establece.

Resumidamente estas formalidades son las siguientes:

A. Presentación al escribano y acta de solicitud

La presentación al escribano debe efectuarse dentro de los dos días hábiles siguientes a aquél en que la letra debía ser aceptada o pagada (art. 91).

El escribano labra, entonces, un acta de solicitud cuyo contenido esencial es el siguiente:

1. el lugar, día, mes y año en que se realiza la presentación;

2. referencia a la letra de cambio a protestar, especificando el lugar y fecha de libramiento, cantidad y especie de moneda, plazo, nombre del librador, del tomador, del girado y del avalista, fecha de los endosos, nombres de los endosantes y nombre de los endosatarios, nombre de indicados y sus domicilios. La relación de datos se puede sustituir por agregación al acta de copia fotostática de la letra. El Decreto Ley establece que no es necesaria la traducción de los documentos redactados en otro idioma.

Aunque el Decreto Ley no lo establezca, el acta debe contener el requerimiento del portador de la letra de que se proteste la letra y su firma en el acta.

B. Protesto y acta de protesto

El escribano tiene dos días hábiles inmediatos siguientes al día de la presentación para efectuar el protesto al girado (art. 91).

Realizado el protesto, el escribano labra un acta de protesto con el contenido siguiente:

1. El lugar, día, mes y año de la diligencia.

2. La intimación hecha a la persona que debe aceptar o pagar la letra o no estando presente, a la que sea intimada en nombre de ella y la respuesta dada o la atestación de que no dieron ninguna.

3. La conminación de gastos y perjuicios contra todos los obligados a las resultas de la letra.

4. Mención de haber entregado copia firmada por el escribano actuante y si hubiere agregado copia fotostática de la letra, entrega de otro ejemplar también firmado por el escribano, del documento que se protesta.

5. La interpelación para que el protestado firme el acta y si no pudiere hacerlo o se negase a verificarlo, la constancia de esa circunstancia.

C. Acta de protocolización

Finalmente, el escribano protocoliza las actas anteriores mediante el acta de protocolización. Debe efectuarlo al día siguiente de los dos días hábiles que tiene para formalizar el protesto.

III. Efectos

A. Efectos de la realización del protesto por falta de aceptación o por aceptación parcial

El portador de la letra protestada por falta de aceptación  puede, si quiere, ejercer las acciones ejecutivas contra el librador anticipadamente, antes del vencimiento (art. 99, n. 1, lit. B). 

La acción es ejecutiva por lo dispuesto en el art. 107. El portador no tiene acción contra el girado porque, precisamente, éste no aceptó.

Es facultativo para el portador exigir el pago anticipado. Puede, por lo contrario, esperar el vencimiento y volver a presentarse ante el girado para exigir el pago.

Si no se protesta la letra por falta de aceptación, el portador pierde el beneficio del vencimiento anticipado. Debe esperar al vencimiento y presentar la letra al pago y en defecto de pago, debe protestarla.

Como es obvio, si el portador promueve acción para el cobro de la letra anticipadamente, se hace innecesaria y superflua la presentación de la letra al vencimiento para requerir su pago.

No obstante lo que acabamos de expresar, el art. 89, inc. 2, del DLTV establece: 

“El protesto por falta de aceptación no exime al tenedor de la letra de la obligación de protestarla de nuevo si no se pagase.

Entendemos que esta norma sería aplicable cuando el portador renuncia al ejercicio de la acción anticipada. Porque, insistimos, si el tenedor puede de inmediato ejercer las acciones de regreso para obtener el pago y sí lo hace, no tiene sentido que se le obligue a protestar por falta de pago.

También, funcionaría la norma en el caso en que el protesto por falta de aceptación no provoque el vencimiento anticipado, esto es, en las letras a cierto plazo desde la vista (art. 80 DLTV) o en las letras con la mención “no aceptable”.

En el caso de una aceptación parcial se aplica el art. 74, inc. 2. Esta norma establece: 

“De admitirse por el tenedor una aceptación parcial deberá protestarse por el resto.

Si el tenedor no admite la aceptación parcial protestará por el todo. La ley no lo dice, pero debe entenderse así, ya que es facultad del tenedor admitir o no la aceptación parcial. El protesto por aceptación parcial produce iguales efectos que el protesto por falta de aceptación, respecto al importe por el cual se protesta. En consecuencia, el portador puede exigir el pago anticipado de la parte que no fue aceptada por vía de regreso, pero debe esperar al vencimiento para exigir del girado la parte que aceptó.

El obligado de regreso que paga anticipadamente sólo parte de la letra, no puede exigir la letra, pero puede exigir: 

  1. un recibo, 

  2. que se anote en la letra su pago parcial y, además, 

  3. una copia certificada de la letra y del protesto. 

Con esos documentos puede ejercer la acción de reembolso contra quienes son sus garantes.

B. Efectos de la realización del protesto por falta de pago o pago parcial: formación del título ejecutivo

Si el tenedor protesta por falta de pago, la letra adquiere calidad de título ejecutivo para accionar contra los obligados cambiarios de regreso, con acciones judiciales ejecutivas tendientes a lograr el cobro inmediato de la prestación.

Si la letra no se protesta por la falta de pago, el tenedor pierde las acciones cambiarias contra los endosantes, contra el librador y contra los demás obligados (art. 106)[11].

Sin embargo, aun cuando no la proteste, conserva la acción contra el girado aceptante[12].

En caso de pago parcial, los efectos son los mismos en la parte que no se pagó y se protestó.

IV. Prescripción de las acciones contra una letra de cambio

El art. 116, al establecer los plazos de prescripción de las letras de cambio, tiene en cuenta sus elementos personales específicos. En esta disposición se prevé distintos plazos de prescripción.

A. Prescripción de las acciones contra el aceptante

 Toda acción contra el aceptante (obligado principal y directo), prescribe en el plazo de tres años. El plazo se cuenta desde la fecha de vencimiento.

B. Prescripción de las acciones del portador contra endosantes y librador

La acción del portador contra endosantes y librador (obligados de regreso) prescribe al año. El plazo se cuenta desde la fecha del protesto formalizado en tiempo útil y desde el vencimiento de la letra si ésta no fuera protestable.

C. Prescripción de las acciones de reembolso

La acción del endosante que pagó la letra o que ha sido demandado por acción de regreso, contra los otros endosantes y contra el librador, prescribe a los seis meses. El plazo se cuenta desde le día en que el endosante pagó o desde aquél en que se le notificó la demanda.

D. Prescripción  de las acciones de enriquecimiento injusto

La acción de enriquecimiento injusto prescribe al año. El plazo se cuenta desde el día en que se perdió la acción cambiaria.

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[11] RODRÍGUEZ OLIVERA, Acciones y excepciones cambiarias, § 34 y ss.

[12] RODRÍGUEZ OLIVERA, íd. ibíd.