Clasificación de las cooperativas

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

Las cooperativas se desdoblan en una variedad de subtipos, que la doctrina ha tratado de ordenar o de clasificar, atendiendo a distintos criterios. Al realizar clasificaciones de acuerdo a distintos criterios, es posible que se puedan superponer y que una determinada cooperativa sea, por ejemplo, a la vez nacional, rural, de producción, de primer grado.

Todas las cooperativas, sea cual fuere su subtipo o categoría, tienen más elementos comunes que aspectos diferenciales. Todas se constituyen en función del movimiento cooperativista y de acuerdo a los principios del cooperativismo y tienen estatutos legales en que se confieren derechos a los asociados y se establece un régimen de gobierno que no difiere sustancialmente de una a otra.

Sin embargo, según hemos de ver, en nuestro Derecho, no existe una reglamentación común a todas las cooperativas sino que se han dictado normas separadas para cada subtipo. Sólo recientemente se han dictado algunas normas aplicables a todas las cooperativas.

I. Las cooperativas según su ámbito territorial de actuación

Se puede clasificar a las cooperativas de acuerdo a su ámbito territorial de actuación. Se distinguen de acuerdo a este criterio, cooperativas “nacionales” constituidas en el país y cooperativas constituidas en el extranjero pero que realizan su actividad económica o desarrollan algún aspecto de ella en el país o tienen en él un establecimiento o representación permanente.

También se pueden clasificar en cooperativas de actuación nacional por oposición a cooperativas regionales que actúan en una determinada zona del país.

Existen cooperativas urbanas y cooperativas rurales, según sea el espacio concreto en que desarrollen su actividad.

II. Las cooperativas según su ámbito económico de actuación

Con mayor frecuencia se distinguen subtipos, tomando como criterio el segmento o sección de la economía en que la cooperativa actúa. Se puede hacer una gran clasificación entre cooperativas de producción y de consumo.

Las cooperativas de producción tienden a regular la actividad de productores, obreros, técnicos o profesionales para permitir su actuación coordinada y en común. Las cooperativas de consumo se constituyen para atender las necesidades de sus miembros. Dentro de éstas se incluyen las cooperativas de consumo propiamente dichas, las de ahorro y crédito, las de vivienda y las de seguro.

III. Las cooperativas según su objeto

También, se clasifican según el ramo de actividad que constituye su objeto, en cooperativas de transporte, agrarias, agroindustriales, industriales, de asistencia médica, etcétera.

IV. Las cooperativas según su grado

Además, existen cooperativas de base o de primer grado y otras de segundo y ulteriores grados.