Clases de contratos de seguros

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

Los seguros se clasifican siguiendo distintos criterios.

I. Según el objeto sobre el cual recae el riesgo

Se distingue entre seguros de cosas y seguros de personas.

A. Seguro de cosas

En el contrato de seguro de cosas, un sujeto (asegurador) asume el riesgo que soporta el patrimonio o algún bien en especial de otro sujeto (asegurado), a cambio del pago de una suma de dinero (premio). Lo que caracteriza  a este tipo de seguro es que el riesgo recae sobre bienes del asegurado. Al decir bienes, se comprende tanto a los bienes corporales como a los incorporales.

Como ejemplo de seguros de cosas, podemos mencionar el seguro contra robo contratado sobre un automóvil. Con este contrato se cubre el perjuicio patrimonial que puede causar el robo de un auto.

Seguros de cosas es, también, el seguro de responsabilidad civil. Con este seguro se cubre el patrimonio del riesgo de que, en algún momento, alguien inicie contra el asegurado  una acción de responsabilidad civil. Por ejemplo, si una persona atropella con su auto a un peatón, es posible que éste le reclame judicialmente una indemnización por los daños y perjuicios sufridos. Si esa persona está asegurada contra daños a terceros, el seguro le resarcirá de la pérdida patrimonial sufrida por la indemnización a que tuvo que hacer frente.

También, es seguro de cosas el seguro de crédito a la exportación. En este caso, el objeto asegurado es un bien incorporal, un derecho personal de crédito, que resulta de un negocio de exportación. Por ejemplo, una persona exporta zapatos. Tiene un crédito por la cantidad que le adeuda al importador extranjero, pero no lo puede hacer efectivo. El seguro de crédito a la exportación cubre el riesgo de la cobranza.

B. Seguro de personas

En el seguro de personas, el asegurador garantiza el pago de una determinada prestación, en caso de que se produzca un hecho que afecte la existencia o salud del asegurado. Se clasifican en seguros de vida y seguros de accidentes personales.

Los seguros de vida pueden celebrarse sobre la muerte o sobre la supervivencia del propio contratante o de un tercero. El seguro por accidentes personales indemniza toda lesión corporal o la muerte del asegurado, que se produzca en forma repentina ,violenta y por un agente externo.

II. Según el riesgo cubierto

A. Seguro de responsabilidad

El riesgo es el daño que resulte a terceros de un acto culpable del asegurado. Se debe  tratar de actos en que no hay dolo de parte del asegurado.

B. Seguro de fidelidad

En este seguro, se cubre el riesgo de la infidelidad de personas contratadas por el asegurado. Hay una voluntad que interviene en la producción del riesgo; pero no se trata de la voluntad del asegurado.

C. Seguro de reposición

La suma que se asegura es el valor de reposición de la cosa asegurada para el caso de que se pierda en un siniestro. Por ejemplo, una empresa tiene una fábrica instalada, con valor de 100.000. Se estima que si se produce un incendio que la destruye, para reponerla se necesitarán 200.000. Se contrata un seguro por 200.000.

MANES sostiene que esta forma de seguros puede ser peligrosa pues puede ser un negocio para el asegurado. El seguro tiene que ser contrato de indemnización y en este caso puede significar ganancia para el asegurado. Existe en Inglaterra y Alemania; pero está mal visto.

III. Otras clasificaciones

A. Según la naturaleza de la prestación del asegurador

Se distingue entre seguro de indemnización y seguro de suma.

1. Seguro de indemnización o de daño

El seguro de daño es el que se gradúa en función del daño sufrido por el asegurado. El daño es la medida de la prestación del asegurador. La indemnización y el daño son correlativos de tal forma que el asegurador cumple con su obligación indemnizando al tomador del seguro, únicamente por los daños que éste haya sufrido, más allá de la suma pactada en el contrato como límite. Los seguros de cosas son, generalmente, seguros de daño.

Lo que caracteriza a este tipo de seguro es que la prestación debida por el asegurador, tiene por límite extremo el daño causado al interés del asegurado por la producción del siniestro. Se indemniza el daño efectivamente sufrido por el asegurado.

Por ejemplo, se asegura una casa contra incendio por el total de su valor. La casa vale $ 1.000.000. Si el incendio provoca daños totales, el asegurador le paga $ 1.000.000 al asegurado. Si se daña sólo un garaje del inmueble cuyo valor es $ 200.000, el asegurador sólo pagará 200.000.

2. Seguro de suma

El seguro de suma es el seguro que, a diferencia del anterior, no se gradúa atendiendo al daño. Es invariable y, en este caso, la prestación del asegurador se concreta en el pago de la suma de dinero prevista en el contrato, una vez que se haya producido el siniestro previsto. Los seguros de suma son, generalmente, los seguros de personas.

En el seguro de suma el asegurador garantiza el pago de un capital o de una renta, en caso de que se produzca el siniestro. Esto se debe a que su prestación no tiene finalidad indemnizatoria, no está graduada en función del daño sufrido. El monto de la prestación debida por el asegurador, sólo guarda relación con la suma por la cual se aseguró, nunca con el daño que se pueda haber sufrido. Damos como ejemplo, el seguro de vida.

El seguro de suma no está comprendido en la definición legal del contrato de seguro, según ya expresamos.

B. Según la posición que asuma el asegurador

En esta categoría se pueden distinguir los seguros a prima de los seguros mutuos.

1. Seguros a prima

En los seguros a prima el asegurador es un intermediario. Asume, por un lado, un conjunto de riesgos de distintas personas y, por otro, crea un fondo de primas aportadas por su clientela. Desde luego, se trata de un fondo que le pertenece y que él administra. Cuando se produce un siniestro, ese asegurador intermediario toma del fondo de primas la cantidad necesaria e indemniza riesgos; en cierto modo, actúa como intermediario en los riesgos,  cobrando un precio por ese servicio que está prestando.

2. Seguros mutuos

El seguro mutuo tiene una base diferente. Los asegurados son, a la vez, sus propios aseguradores. Es decir, no hay, estrictamente, un asegurador intermediario. Un conjunto de personas amenazadas por un riesgo va realizando, periódicamente, aportaciones a un fondo; cuando el siniestro se produce, ellas mismas, de ese fondo que han constituido, pagan la indemnización correspondiente a quien sufrió el daño asegurado y luego reconstituyen el fondo.

El artículo 671 prevé la existencia de sociedades de seguros mutuos

“Las sociedades de seguros mutuos son regidas por sus estatutos y reglamentos y en caso de insuficiencia por las disposiciones de este Código”.

Es claro que, para el codificador, los negocios celebrados por estas sociedades no son contratos típicos de seguro. Sólo en el caso de insuficiencia de las disposiciones convencionales, son aplicables las condiciones del Código de Comercio sobre el contrato de seguro, con carácter supletorio de la voluntad de las partes y para llenar las situaciones imprevistas.

En el seguro mutuo, no hay finalidad de lucro y, en general, lo único que se hace es recoger lo necesario para pagar a quien resulte perjudicado.

La sociedad de seguros mutuos no es comercial ni civil, porque la sociedad comercial y la civil tienen por objeto realizar una actividad económica con los bienes aportados, con el fin de distribuir las ganancias resultantes entre los socios o de participar en las pérdidas. Las sociedades mutuales no persiguen fines de lucro.

C. Seguros obligatorios

Otra clasificación posible sería la de distinguir entre seguros voluntarios y obligatorios [1] . Los seguros voluntarios son los de contratación facultativa. Por el contrario, los seguros obligatorios son aquellos en donde el Estado, por razones de interés general, obliga su contratación. En nuestro Derecho los seguros de contratación obligatoria son los siguientes:

1. Seguro contra incendio y daños de ascensor

El artículo 20 de la Ley 10.751 que regula la propiedad horizontal, establece que es obligatorio el seguro contra incendio y daños de ascensor. Las primas de seguro se consideran expensas comunes.

2. Seguro sobre accidentes de trabajo y enfermedades profesionales

El artículo 1 de la Ley 16.074 dispone:  

“Declárase obligatorio el seguro sobre accidentes del trabajo y enfermedades profesionales previsto en la presente ley”. 

El artículo 5 establece: 

“El Estado, Gobiernos Departamentales, Entes Autónomos y demás Organismos Públicos, están obligados a asegurar en el banco de Seguros del estado, a todo su personal, cualquiera sea le tipo de tarea que realice...”. 

El artículo 7 establece:

“Las personas amparas por la presente ley, y en su caso, sus derecho-habientes, no tendrán más derechos como consecuencia de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, que los que la presente ley les acuerda, a no ser que en éstos haya mediado dolo por parte del patrono o culpa grave en el incumplimiento de normas sobre seguridad y prevención.

Acreditada por el patrono la existencia del seguro obligatorio establecido por la presente ley, la acción deberá dirigirse directamente contra le Banco de Seguros del Estado, quedando eximido el patrono asegurado de toda responsabilidad y siendo inaplicables por tanto las disposiciones del derecho común”.

El artículo 8 dispone:  

“El banco de Seguros del Estado prestará asistencia médica y abonará las indemnizaciones que correspondieren a todos los obreros y empleados comprendidos por la presente ley, con independencia de que sus patronos hayan cumplido o no con la obligación de asegurarlos. Ello sin perjuicio de las sanciones y recuperos a que hubiere lugar”. 

Y el artículo 9 establece:  

“Los siniestrados y en su caso la causa habientes, mantienen el derecho a la indemnización aun cuando el accidente se haya producido mediante culpa leve o grave de parte de aquéllos, o por caso fortuito o fuerza mayor, pero lo pierden en el caso de haberlo provocado dolosamente.

También pierde el siniestrado todo derecho a indemnización, cuando intencionalmente agrave las lesiones, o se niegue a asistirse o prolongue el período de su curación”.

El artículo 229 de la Ley 15.851 impone al banco de Seguros la obligación de ajustar cada año, las rentas que sirve por incapacidad permanente o muerte, en los casos de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales. Ese ajuste se realizará en función de los índices medios de salarios establecidos por el Ministerio de Economía y Finanzas.

3. Seguro para personal empleado en trabajos manuales

 La Ley 16.134  establece seguro obligatorio para personal que se emplee en trabajos manuales en condiciones de riesgo por el Estado, Entes y Servicios y Gobiernos Departamentales (art. 3).

4. Seguro por invalidez y fallecimiento de afiliados a la A.F.A.P.

 Ley 16.713 obliga a las A.F.A.P. a contratar un seguro colectivo de invalidez y fallecimiento para los afiliados al régimen de ahorro individual obligatorio (art. 57).

El artículo 78 de la Circular n. 15 del 20/2/996 dice:

“El Seguro Colectivo de Invalidez y Fallecimiento que conforme al artículo 57º de la Ley Nº. 16.713 de 3 de setiembre de 1995, deben contratar las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsionales (en adelante AFAP) deberá instrumentarse en escritura pública o en documento privado con certificación de firmas y debidamente protocolizado por Escribano Público, y contendrá como mínimo las siguientes menciones:

1. Nombre de la AFAP y de la entidad aseguradora con identificación de sus respectivos representantes legales. 2. Fecha de celebración del contrato. 3. Fecha de inicio y de finalización de la cobertura. 4. Los riesgos cubiertos. 5. La prima del seguro.

Toda póliza de Seguro Colectivo de Invalidez y Fallecimiento deberá encontrarse firmada por ambas partes contratantes”.

El artículo 88 de la Circular n. 26 del 20/11/997 dispone:

“El contrato de renta vitalicia previsional contendrá como mínimo las siguientes menciones:

1. Nombre del asegurado y de la entidad aseguradora con identificación de su representante legal. 2. Fecha de celebración del contrato. 3. Fecha de inicio de vigencia de las prestaciones. 4. Domicilio de los contratantes. 5. Riesgo cubierto. 6. Prima. 7. Renta vitalicia inicial. 8. Lugar de pago de las prestaciones.

El contrato de renta vitalicia previsional deberá encontrarse firmado por ambas partes contratantes”.

El art. 90 de la Circular n° 26 del 20/11/997 dice lo siguiente:

“La cobertura que concederá la entidad aseguradora por la contratación de la póliza comprende el beneficio de una renta vitalicia mensual pagadera a:

a) El asegurado mientras viva. b) Los beneficiarios indicados en el artículo 25º de la Ley Nº. 16.713, una vez fallecido el asegurado”.

El art- 25 de la Ley 16.713 establece:

“Son beneficiarios con derecho a pensión:

A) Las personas viudas; B) Los hijos solteros menores de veintiún años de edad y los hijos solteros mayores de veintiún años de edad absolutamente incapacitados para todo trabajo; C) Los padres absolutamente incapacitados para todo trabajo; D) Las personas divorciadas.

Las referencias a padres e hijos comprenden el parentesco legítimo, natural o por adopción.

El derecho a pensión de los hijos, se configurará en el caso de que su padre o madre no tengan derecho a pensión, o cuando éstos, en el goce del beneficio, fallezcan o pierdan el derecho por cualquiera de los impedimentos establecidos legalmente”.

5. Seguro para los trabajadores del Puerto de Montevideo

La Ley 13.096 crea seguro de enfermedad, invalidez y asistencia médica para los trabajadores del Puerto de Montevideo, entre los cuales se incluye a estibadores, apuntadores, guardianes, capataces (art. 182 C.A.).

6. Seguro de transporte colectivo

La Ley 15.851 establece seguro obligatorio para servicio de transporte colectivo de personas en líneas nacionales e internacionales (art. 91).

Cubre la responsabilidad civil contractual de la prestadora del servicio por daños que sufran los pasajeros por muerte, invalidez y gastos de atención médica derivados de accidentes.

El art. 91 de la Ley 15.851 establece:

“Declárase obligatorio asegurar las responsabilidades emergentes del contrato de transporte colectivo de personas en servicios nacionales, internacionales y de turismo. Su incumplimiento será pasible de multas de hasta 50 U.R. (cincuenta unidades reajustables) por servicio y de las suspensiones previstas en el artículo anterior.

El Poder Ejecutivo reglamentará esta disposición y establecerá los montos mínimos y riesgos a asegurar en cada tipo de transporte.”

Luego, el art. 322 de la Ley 16.170, derogatorio de la norma antes referida, establece que es obligatorio la contratación de seguro por responsabilidad contractual y extracontractual emergente del transporte colectivo terrestre de personas en servicios nacionales, departamentales, internacionales y de turismo. El incumplimiento se sanciona con multas.



[1] Mezzera Álvarez, Curso de Derecho Comercial, t. 3, 7ª ed., p. 133, nota nº 3.