Evolución de la regulación nacional en materia de intermediación financiera

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

El régimen bancario nacional fue evolucionando a medida que se sucedieron diversos acontecimientos en el plano de la economía. Tanto las crisis del sistema financiero como las crisis monetarias, han incidido directamente sobre la normativa aplicable a las entidades de intermediación financiera.

En el régimen del Código de Comercio disponemos de una referencia a las operaciones de banco, en el art. 7, y la regulación de diversos contratos que son, en general, aplicables a las principales operaciones de intermediación financiera. Fuera de esto, los bancos constituían un comerciante más.

I. Desde la creación del Banco República Oriental del Uruguay (BROU) hasta la primera Ley de Bancos

A raíz de una crisis bancaria a fines del siglo XIX, se dictó la Ley 2230 de 1893 que reguló, entre otras cosas, la liquidación judicial de las sociedades anónimas y en un capítulo final se estableció que esas normas eran aplicables a los bancos con las modificaciones que se introducían.

A. Creación del BROU

La Ley 2480/1896, de 4 de agosto, creó el BROU. La Ley le asignó a este banco la función de emitir dinero. La primera emisión fue de billetes de 10 pesos, convertibles en oro o plata.

A partir de 1911, el BROU tuvo el monopolio para la emisión de moneda en el país.

En agosto de 1914 se abandonó la convertibilidad con el oro. Para contrarrestar la desconfianza generada por la medida, se adoptó una política cambiaria de flotación sucia, porque el BROU intervenía regularmente con ventas o compras en el mercado, para incidir en el precio[1].

En 1931 se establecieron medidas de contralor del comercio exterior, instaurándose un régimen con fijación de distintos precios para el dólar según las actividades (tipos de cambio diferenciales)[2].

B. Ley de bancos

En 1938, la Ley 9.756 - conocida como “Ley de bancos” - estableció, por primera vez, una regulación orgánica de la actividad bancaria privada. Esta Ley contenía, por primera vez una regulación orgánica de la actividad bancaria privada. Antes de su sanción, la instalación de un banco requería un acto legislativo especial de aprobación. A partir de esta ley, la autorización es concedida por el Poder Ejecutivo y su control quedó a cargo del BROU.

II. Desde la crisis de 1957 hasta la ruptura de "la tablita"

Nuestra legislación en materia de entidades bancarias no experimentó modificaciones hasta 1965, oportunidad en que se sancionó la Ley 13.330 conocida como “Ley de Emergencia”. Esta norma fue la respuesta legislativa a la conmoción nacional creada por las serias dificultades por las que atravesaba nuestro sistema bancario, a raíz de las cuales desaparecieron un importante número de entidades financieras[3]. Entre sus disposiciones, la Ley 13.330 prohibió la instalación de nuevos bancos, así como la apertura de agencias y sucursales.

A. Creación del Banco Central

En 1967 se creó el Banco Central del Uruguay, que sustituyó al BROU en la emisión de dinero y en el control de la actividad de intermediación financiera[4].

Hubieron, luego, vaivenes económicos de distinta índole, que afectaron a los bancos. A partir de 1974, comenzaron a adoptarse medidas de apertura de la economía, conducentes, entre otros objetivos, a transformar nuestro país en una plaza financiera tentadora para las inversiones nacionales y extranjeras. La primera de estas medidas fue la liberación del mercado de cambios. En efecto, el 24 de setiembre de 1974, el Banco Central del Uruguay dispuso el libre acceso de todas las personas al mercado financiero de cambios, agregando que el tipo de cambio pasaría a estar regulado por el libre juego de la oferta y la demanda[5].

B. Liberación del ingreso de bancos

Posteriormente, el Decreto Ley 15.207 derogó la prohibición que había dispuesto la Ley 13.330 para la instalación de nuevos bancos. A partir de esta derogación, se produjo una avalancha de bancos extranjeros en nuestro país. 

III. El Decreto Ley 15.322 y sus modificaciones  

El elevado número de bancos extranjeros que operaban en nuestra plaza y la crisis financiera provocada por la ruptura de "la tablita"  hizo necesario el dictado de una norma que regulara el sistema de intermediación financiera imperante en nuestro país.

A. Decreto Ley 15.322

Fue así que, el 17 de setiembre de 1982, se sancionó el Decreto Ley 15.322 sobre intermediación financiera que, sin perjuicio de las modificaciones introducidas por leyes posteriores, constituye hasta el día de hoy la norma que regula en forma orgánica el funcionamiento del sistema bancario nacional[6]. El Decreto Ley ha delegado en el Banco Central del Uruguay la facultad de reglamentarla. 

B. Primera modificación del Decreto Ley 15.322

El Decreto Ley 15.322 fue modificado por la Ley 15.768 de 1985 y por la  Ley 16.327 de 1992. 

C. Crisis del 2002

Recientemente, debido a la crisis que afectó al sistema bancario en el año 2002  y que determinó la intervención y suspensión de actividades de varios bancos de nuestra plaza, se dictan la Ley 17.523 y la Ley 17.613, que modifican y complementan normas de las leyes antes mencionadas e introducen un régimen particular para la liquidación administrativa de los bancos intervenidos.

En el régimen legal vigente, se dispone para todas las entidades de intermediación financiera una disciplina especial con un régimen de autorizaciones especiales para su constitución y con un sistema de contralores, en razón de la actividad específica que realizan, con normas de mayor rigor cuando se trata de bancos.



[1] Búsqueda, "La moneda devaluada por la gente", Búsqueda, año XXXI, n. 1156, p. 20.

[2] Búsqueda, íd. ibíd.

[3] La crisis tiene su origen en los problemas enfrentados por el gobierno desde 1957 para manejar el tipo de cambio. En es año, el precio del dólar libre aumentó de $ 4 a casi $ 11 (mientras el oficial básico se mantenía en $ 4,1). En 1959, con la Reforma Cambiaria y Monetaria se eliminó el sistema de cambios múltiples. Se unificó el precio del dólar en $ 11 ese año y se liberalizó el mercado al año siguiente. También, se eliminaron los controles al comercio exterior.

En 1.963 se restableció un doble mercado cambiario y la cotización del dólar pasó de $ 11 a $ 16,50. A fines de 1965, el dólar libre había llegado a $ 82, mientras que el oficial valía sólo $ 24 (Búsqueda, íd. ibíd.).

[4] En ese año, bajo presiones inflacionarias, fuga de capitales y aumento del endeudamiento, se produjo una nueva devaluación. En noviembre, el dólar saltó de $ 100 a $ 200 y se dispuso la libertad de operaciones en el mercado (Búsqueda, íd. ibíd.).

[5] En julio de 1975 se quitaron tres ceros a la moneda, que pasó a llamarse "nuevo peso”. En octubre de 1978 se implementó el régimen denominado tabular (la tablita), con tipo de cambio fijo y preanunciado con meses de anticipació (Búsqueda, íd. ibíd.).

[6] En noviembre de 1982, con un alto déficit fiscal y fuertes pérdidas de reservas, el gobierno abandonó el régimen tabular. El Banco Central del Uruguay dejó de vender dólares y la cotización saltó de N$ 13.81 a N$ 20 y continuó subiendo hasta estabilizarse en torno a N$ 30 y N$ 33 (Búsqueda, íd. ibíd.).  

 

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