Compraventa internacional

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

La compraventa de mercaderías es el contrato internacional más importante. Su característica fundamental es que la mercadería ha de ser trasladada de un Estado a otro. Desde el punto de vista del comercio exterior, se tratará de una exportación o de una importación[1].

Uruguay aprobó la Convención de las Naciones Unidas sobre los Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderías, por Ley n° 16.789 del 21 de octubre de 1997. La Convención había sido adoptada en Viena el 11 de abril de 1980. En esta convención, además de contener disposiciones generales, se regulan las obligaciones del vendedor (arts. 30 al 52), las obligaciones del comprador (art. 53-65), la trasmisión del riesgo (arts. 66 al 70).

Anteriormente, Uruguay había aprobado otros dos tratados, cuyas normas pueden ser aplicables a la compraventa internacional: el Tratado de Derecho Comercial Terrestre Interna­cional de 1889 y el Tratado de Derecho Comercial Terrestre Inter­nacional de 1940.

Respecto de las compraventas internacionales que no involucran países con los que hayamos celebrado alguno de los acuerdos, se aplica el art. 2399 del CC.

A. Modalidades en el pago en compraventas de un país a otro

Existen distintos pactos posibles sobre la forma de pago cuando el comprador y el vendedor se domicilian en distintos países. Existen distintos pactos posibles sobre la forma de pago cuando el comprador y el vendedor se domicilian en distintos países. Un pacto posible sería que el comprador girase el dinero previamente al embarque de la mercadería vendida; en este caso, el comprador corre el riesgo que el vendedor no cumpla con el embarque. Otro pacto posible sería que el comprador girarse el dinero después de recibida a mercadería; en este caso el riesgo para el vendedor es que el comprador no cumpla.

Obviamente, los pactos referidos sólo pueden tener lugar entre comerciantes que se tienen la máxima confianza. En general, los comerciantes recurren a alguna modalidad de pago que les brinde una mayor seguridad del mutuo cumplimiento de sus respectivas obligaciones.

1. Pago mediante aceptación de letra de cambio

La letra de cambio es un título valor que una persona libra y por la cual pide a otra que pague su importe a una tercera persona. La persona que recibe la orden, se convierte en obligado cuando la acepta, firmando el título.

En el caso, el vendedor es quien libra una letra de cambio contra el comprador ordenándole que pague su importe a un tercero, que generalmente puede ser un banco.

El importe de la letra será equivalente al precio de las cosas vendidas. El comprador al aceptar la letra, firmándola se constituye en obligado cambiario. Mediante este mecanismo, el vendedor obtiene el pago del precio, a través de la tercera persona que figura como beneficiario.

2. Pago del precio, contra los documentos que justifiquen el embarque

El vendedor embarca mercadería y envía la documentación del embarque – con la cual podrá retirarse la mercadería – a un banco. El banco entrega la documentación al comprador contra la aceptación de la letra de cambio librada por el vendedor o contra el pago del precio en efectivo.

El vendedor se asegura que el comprador no tomará posesión de las cosas sino paga antes. El riesgo que subsiste para el vendedor es que ha embarcado mercaderías y luego el comprador se desinterese.

3. Pago con crédito documentario bancario

El comprador acude a un banco de plaza y le pide que libre un crédito documentario a favor del vendedor. Por ese crédito documentario, el banco se obliga a pagar el importe de la venta al vendedor o a aceptar la letra que se haya librado contra entrega de los documentos de embarque, factura y seguro.

La operación le otorga mayores garantías al vendedor porque se asegura el pago por un banco. El vendedor que recibe el crédito documentario, despacha la mercadería a la orden del banco librador y le envía la factura, el conocimiento de embarque y la póliza del seguro. El banco controla los documentos y si están en orden, el banco paga al vendedor puesto que es el banco quien se obligó. Luego, el banco entregará los documentos al comprador.

Las relaciones entre el comprador y el banco pueden ser distintas. El comprador puede haber hecho un depósito antes de que el banco libre el crédito documentario o el banco puede haberle concedido un crédito.

Un banco del domicilio del vendedor puede confirmar el crédito librado por el banco de la plaza del comprador. Con eso el vendedor tiene aún más seguridades. En este caso se trata de un crédito documentario confirmado.

B. Términos comerciales internacionales (Incoterms)

1. Concepto

La variedad contractual es tan enorme que convierte en inviable la meta de padronizar todos los contratos de compraventa vinculados al comercio internacional. Además, no siempre es posible alcanzar un consenso en cuanto a cuál es la fórmula más deseable o adaptable a la legislación de los distintos países que negocian entre sí. De ahí que se haya procurado una solución complementaria. Esta ha sido la de crear ciertas cláusulas tipo, que definan los usos comerciales más comunes, entre otros, los Incoterms[2].

Las Incoterms international commercial terms o términos del comercio internacionalson cláusulas tipo que definen los usos comerciales internacionales más comunes[3], determinando cuál es la solución acordada entre el vendedor y el comprador para tres de los problemas tradicionales de la compraventa internacional de mercaderías (no se aplica a servicios): la entrega de la mercadería[4] y la transferencia de la responsabilidad, la distribución de los gastos y obligaciones[5], y los documentos necesarios para la tramitación aduanera[6].

 

A dicho respecto, suponen la unificación de criterios en lo referente a la teoría del riesgo, vinculándola al momento de la puesta a disposición de la mercadería. Su finalidad esencial es determinar el punto en que una de las partes trasmite el riesgo a la otra, a fin de garantizar el derecho al cobro y el derecho de libre disposición de la mercadería. Adicionalmente, se refieren a otros aspectos como el transporte, el seguro, la manipulación, el embalaje, la gestión y la entrega de la documentación. En definitiva, los Incoterms determinan qué se halla comprendido dentro del precio cotizado o convenido en una compraventa internacional[7].

Los contratos internacionales se procesan sin la presencia física de los contrayentes y, con frecuencia, sin la intervención de un representante o agente, sea del comprador o del vendedor. De ahí que la posibilidad de la pérdida o el deterioro de la mercadería, ocurra en un tiempo y en un lugar donde no sea posible determinar quién fue el causante y quién sufrirá las consecuencias[8].

La unificación de criterios en lo referente al momento de la puesta a disposición de la mercadería, tiene por finalidad esencial determinar el punto en que una de las partes trasmite el riesgo a la otra. En cuanto a los gastos y obligaciones, se refieren a aspectos como el transporte, el seguro, la manipulación, el embalaje, la gestión y la entrega de la documentación[9]. Por lo tanto, los Incoterms determinan qué se halla comprendido dentro del precio cotizado o convenido en una compraventa internacional[10].

Su nombre proviene de international commercial terms - términos del comercio internacional. Cada una de las cláusulas tipo se identifica con una sigla.

Si bien existían desde tiempo atrás, su alcance y contenido actuales fueron sistematizados y padronizados, en 1928 por una comisión de especialistas, constituida por la iniciativa de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), con sede en París. La última publicación de los Incoterms fue realizada en el 2000. En esta última versión, los términos de contratación son los siguientes: EXW, FCA, FAS, FOB, CFR, CIF, CPT, CIP, DAF, DES, DEQ, DUU y DDP.

En función de las obligaciones que asume el vendedor y el comprador, los Incoterms 2000 han sido agrupados en cuatro categorías, identificadas por la inicial que se repite en las siglas de cada grupo.

2. Evolución de los Incoterms vinculados al transporte marítimo

En cuanto a sus precedentes históricos, si bien la solución encontrada con las Incoterms es relativamente reciente, obsérvese que la necesidad de una definición en términos claros y concisos de los problemas del comercio exterior, se remonta hasta épocas bastante lejanas. Así, por ejemplo, la Biblia registra en el Libro de los Reyes (I, 5-6), que cuando, en el 1012 antes de Cristo, el Rey Salomón decidió construir un templo en Jerusalén, celebró un acuerdo con Hiram, Rey de Tiro, en los siguientes términos: «Mis siervos transportarán las maderas de cedro y pino desde el Líbano hasta el mar, donde las colocaré en balsas y las haré remolcar hasta el puerto que me indicares. Allí descargaré las balsas y tu podrás recoger los troncos. Por tu parte, cumplirás mis deseos, encargándote del sustento de mi casa.»[11]

Si el contrato bíblico referido hubiera sido redactado hoy, su enunciado sería más sucinto aún, por ejemplo: «Maderas de cedro y pino, DEQ Jerusalén Incoterms, sustento de mi casa

a. Origen de las Incoterms

Dejando de lado los precedentes remotos, el origen de los Incoterms se ubica en la tipificación abreviada de los derechos y obligaciones de las partes, que los comerciantes de ciertos ramos se habituaron a utilizar, para facilitar sus negociaciones. Así, mediante una sigla o una expresión padronizada, delineaban las principales obligaciones que se asumían contractualmente[12].

Espontáneamente, en tanto toda práctica exitosa tiende a ser imitada en otras localidades, el empleo de términos comerciales estandarizados sirvió, también, a una función de armonización. Sin embargo, como cada puerto, cada centro comercial comenzó a desarrollar ciertas particularidades en relación con los términos  comerciales, pronto surgieron dificultades para su empleo internacional. Por ejemplo, en Alemania la fórmula FOB era eficaz tan sólo en lo referente a los gastos. En los demás países la fórmula era más amplia y cubría no sólo los gastos, sino también los riesgos. Asimismo, en la práctica australiana, la venta Ex Works no implicaba que el vendedor empaquetara la mercadería, pero en la práctica francesa sí.

En razón de estas diferencias, la Cámara de Comercio Internacional (CCI), en su primer Congreso celebrado en París, en 1920, aprobó una moción por la cual crearía una Comisión formada por especialistas que redactarían una relación completa de los términos padronizados utilizados en el comercio exterior. En 1928, la Comisión culminó con la tarea encomendada, con lo cual se dio por fin a publicación una versión de lo que se denominó como términos comerciales.

En 1936 se complementó la publicación de 1928 y se publicó y difundió bajo el nombre de Incoterms 36 (International Comercial Terms). Se exponían, en esta publicación, algunos de los términos comerciales más utilizados, explicando su significado e indicando las contradicciones existentes en su interpretación, según los casos y costumbres de los diversos lugares donde se empleaban. Se trataba, por lo tanto, de un estudio de Derecho comparado, con cuadros sinópticos que indicaban las semejanzas y diferencias entre las prácticas comerciales de las distintas localidades.

b. Consolidación

Lamentablemente, Inglaterra y los demás países anglosajones se recusaron a aceptar los Incoterms 36, en razón del excesivo apego a la tradición romanista que la publicación había adoptado. Por ello la CCI formó una segunda Comisión bajo la presidencia de Morris Rosenthal – comerciante norteamericano – y más tarde de Gunnar Lagargren – jurista sueco - ambos asistidos por el abogado inglés James Mordan. Esta comisión elaboró un texto que fue presentado en el CCI en 1953, en Viena. Entonces, la CCI resolvió adoptar el texto que en adelante se conocería como Incoterms 53.

Con los Incoterms 53 cambia radicalmente el método empleado hasta el momento. Como dice su introducción oficial, se establecen una serie de reglas internacionales de carácter facultativo, precisando la interpretación de los principales términos utilizados en los contratos de compra y venta. Los Incoterms 53, dice la introducción referida, «están destinados a los hombres de negocios que prefieren la certeza de las reglas internacionales uniformes a la incerteza que acarrea la diversidad de interpretaciones dadas a los mismos términos en determinados países»[13]. Presentados bajo la forma de un catálogo bipartito, los Incoterms 53 enumeraba para cada término las obligaciones recíprocas del comprador y del vendedor. La vigencia de estas obligaciones era facultativa, esto es, quedaba subordinada a la voluntad de las partes. Si deseaban atenerse a lo dispuesto por los Incoterms 53 debían incluir en el contrato la expresión Incoterms 53[14]. Era también facultativo el aumento o la disminución de las obligaciones a cargo de las partes, siempre que así se estipulara expresamente en el contrato[15].

Con posterioridad fueron introducidas enmiendas y adiciones, en 1976 (se agregó el término FOB airport) y en 1980[16].

c. Formulación actual

En 1990 la Comisión de Prácticas Comerciales de la CCI y, particularmente, su Grupo de Trabajo sobre Términos de Mercado (Trade Terms Working Party) bajo la presidencia de Hans de Vries (Países Bajos), revisó los Incoterms 1980[17]. La revisión pretendió, en primer lugar, acompasar los Incoterms a las exigencias del intercambio electrónico del procesamiento de datos (Electronic Data Interchange). En segundo lugar, la revisión pretendió atender a los cambios en las modalidades más frecuentes de transporte, particularmente la unificación de cargas en containers, al transporte multimodal y al tráfico rol-on roll off, valiéndose del transporte carretero y del ferroviario. Para ello, ciertos términos fueron consolidados y reorganizados, la sigla FCA - Free Carrier o Transportador Libre fue adaptada para atender a todas las modalidades de transporte e incluso a sus distintas combinaciones. Consecuentemente, los términos se identificaban con algunas modalidades específicas de transporte como FOR/FOT y FOB Airport, fueron suprimidos.

Además, en cada uno de los Incoterms, las respectivas obligaciones de las partes fueron agrupadas bajo diez títulos. Cada título, contiene dos columnas. En la primera figuran las obligaciones del vendedor. En la segunda, lado a lado, si correspondiere, figuran las obligaciones del comprador[18]. En caso de que para alguno de los títulos no corresponda ninguna obligación con respecto al vendedor o el comprador, en la columna apropiada se encuentra la expresión No obligation.

En la publicación de los Incoterms realizada en el 2000 se mantienen las categorías de Incoterms a que hacía referencia la publicación nº 460 (Incoterms 1990). Se conserva en general, asimismo, el alcance que se le atribuía a cada uno de los términos, con algunas variaciones de redacción y otras que, aunque tratan de detalles, no son menos importantes[19].

La última versión de las Incoterms data del 2010.

a. Clasificación

En función de las obligaciones que asume el vendedor y el comprador, los Incoterms 2010 han sido agrupados en cuatro categorías, identificadas por la inicial que se repite en las siglas de cada grupo.

* Categoría EXW

La primera categoría, está constituida por un único Incoterm: EXW (Ex Works). Este Incoterm representa la modalidad contractual que impone menos obligaciones al vendedor. Las obligaciones del vendedor se limitan a colocar las mercaderías en su propio establecimiento (fábrica, almacén, usina o plantación) a disposición del comprador. Particularmente, el vendedor no es responsable por el cargamento de las mercaderías para su exportación, a menos que haya acuerdo en contrario. Como contrapartida el comprador asume todos los costos y riesgos que involucra retirar las mercaderías de las instalaciones del vendedor y conducirlas a destino.

* Categoría F

La segunda categoría, denominada grupo F,  está constituida por tres Incoterms: FCA (Free Carrier o Transportador Libre), FAS (Free Alongside Ship o Libre en el Costado del Navío) y FOB (Free on Board o Libre a Bordo). Estas tres tienen en común que la obligación de contratar el transporte principal y el pago del flete y del seguro, está a cargo del comprador. El vendedor cumple su obligación entregando las mercaderías al transportador, en su propio país, una vez realizados todos os trámites de exportación[20].

Por la parte del vendedor las obligaciones acaban y el riesgo es asumido por el comprador, cuando entregan la mercadería a un transportador designado por el comprador (FCA); cuando la coloca al costado del navío, en el muelle o en barcazas, esto es antes de ser cargada (FAS); o cuando la coloca a bordo del navío o en el vagón (FOB)[21]. En el caso de la Incoterm FOB, la carga corre por cuenta del vendedor.

* Categoría C

La tercera categoría, denominada grupo C, está constituida por cuatro Incoterms: CFR (Cost and Freight o Costo y Flete), CIF (Cost, Insurance and Freight o Costo, Seguro y Flete), CPT (Carriage Paid to... o Transporte hasta...) y CIP (Carriage and Insurance Paid to... o Transporte y Seguro Pago hasta...).

Estos Incoterms se relacionan con el precio de la compraventa y señalan lo que está comprendido en ese precio.

El  Incoterm CFR, significa que en el precio está incluido el costo del bien y el flete. El vendedor contrata el transporte.

CIF significa que en el precio se incluye el costo del bien, el flete y la prima del seguro. Supone que el vendedor se hace cargo del transporte y del seguro que cubra los riesgos que pudiere sufrir la mercadería durante el transporte, pagando el premio[22].

Las otras dos, señalan que el transporte y el seguro pagado se extiende hasta un cierto lugar.

Estas cuatro Incoterms tienen en común que el vendedor deberá contratar el transporte, aunque sin asumir los riesgos por la pérdida o el daño de la mercadería en su viaje hacia el país importador. El vendedor deberá, también, realizar los trámites aduaneros de exportación[23].

Debe resaltarse, a propósito, que los términos C son de la misma naturaleza que los términos F, en cuanto que el vendedor cumple el contrato en el país de embarque o despacho. A su vez, el comprador deviene propietario de la mercadería desde el momento del embarque. De ahí que los contratos  de compraventa celebrados al amparo de los términos C o F posean la característica de contrato de partida o contrato de embarque.

Los dos primeros Incoterms – CFR y CIF – además de suponer ambas el pago del flete por parte del vendedor, se distinguen por transferir el riesgo por la pérdida o el daño de la mercadería al embarcarla. La modalidad CIF supone, además, que el vendedor se hace cargo del seguro marítimo mínimo que cubra los riesgos que pudiere sufrir la mercadería durante el transporte, pagando el premio[24].

Los dos segundos Incoterms – CPT y CIP – se distinguen por transferir el riesgo por la pérdida o el daño de la mercadería, recién al entregarla a la custodia del transportador. La modalidad CIP supone, además, que el vendedor contrata el seguro para el comprador y paga el premio.

* Categoría D

La cuarta categoría, denominada grupo D está constituida por cinco Incoterms: DAF (Delivered At Frontier o Entregado en la Frontera), DES (Delivered Ex Ship o Entregado a Partir del Navío), DEQ (Delivered Ex Quay o Entregado a Partir del Muelle), DDU (Delivered Duty Unpaid o Entregado Derechos no Pagados) y DDP (Delivered Duty Paid o Entregado Derechos Pagados). Estos cinco Incoterms tienen en común que el vendedor asume todos los costos y los riesgos que implique llevar la mercadería hasta el lugar pactado en el país importador. De ahí que se les llame contratos de llegada.

Las tres primeras Incoterms  - DAF, DES y DEQ – se caracterizan por acabar las obligaciones del vendedor antes de llegar a la aduana del comprador. En la modalidad DES, basta que el vendedor coloque la mercadería a disposición del comprador a bordo del navío. En la modalidad DAF, basta para el vendedor entregar la mercadería en el lugar de la frontera designado por el comprador. En la modalidad DEQ, el vendedor debe desembarcar la mercadería.

Las dos últimas Incoterms – DDU y DDP – se caracterizan por extender las obligaciones del vendedor hasta el lugar designado por el comprador en el país de importación. En la modalidad DDU, al vendedor le corresponde cumplir con las formalidades aduaneras, pero previamente liberada la importación por el comprador y, en su caso, éste corre con los riesgos y gastos adicionales. Esta modalidad fue incorporada por la versión 1990 de los Incoterms. El término desempeña una importante función cuando la liberación para la importación no presenta problemas (como sucede dentro del Mercado Común Europeo).

La modalidad DDP es la más gravosa para el vendedor. Implica que éste asuma inclusive la obligación de liberar la mercadería para su importación.

b. Constancias que deben acompañar los Incoterms

El uso de los Incoterms permite a los comerciantes – una vez acordado sobre el objeto del contrato, el precio y la fecha de entrega – expresar un contrato de gran extensión y contenido detallado, en pocas palabras, por ejemplo: «600 sacos de soja, FOB Santos Incoterms 1990, 30 de setiembre, US$ 1200»[25]. Como contrapartida de la brevedad en la expresión del contrato, se impone un especial cuidado en ciertas constancias que deben  o pueden acompañar a los Incoterms, para evitar futuros malentendidos.

En primer lugar, debe hacerse expresa mención a los Incoterms 2000 para evitar que interfieran los usos locales en la interpretación de la sigla empleada. Por ejemplo, son distintos los usos y costumbres de Santos y Hamburgo en lo que se refiere a la cláusula FOB[26]. En su caso, es preciso hacer referencia a la costumbre local de un determinado mercado o a las prácticas que las partes puedan haber establecido en sus acuerdos anteriores, conforme lo dispuesto por el art. 9 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderías (Viena, 1980)[27].

En segundo lugar, las partes que pretendan recurrir al arbitraje de la CCI, deben estipularlo claramente en el contrato. En el caso de que el contrato no se instrumente, el acuerdo en cuanto al arbitraje deberá surgir del intercambio de correspondencia. La CCI recomienda el empleo de la siguiente cláusula en inglés: «All disputes arising in connection with the present contract shall be finally settled under the Rules of Conciliation and Arbitration of the International Chamber of Commerce by one or more arbitrators appointed in accordance with the said Rules.»[28]

En tercer lugar, en general, todo acrecimiento o disminución de las obligaciones del vendedor o del comprador, respecto de lo incluido en los Incoterms, debe ser estipulado expresamente.

3. Incoterms en compraventas vinculadas al transporte terrestre

En el transporte terrestre se utilizan modalidades similares. En el término ex works, el vendedor se obliga a entregar la mercadería en su planta de producción.

En la compraventa FOR – free on rail  - para transporte ferroviario o en la compraventa FOT –  free on truck – para transporte en camión, el vendedor se obliga a colocar la mercadería en el ferrocarril o en el camión y corre los riesgos hasta este momento. El transporte lo contrata el comprador se asimilan estas figuras al FOB de las ventas marítimas.


 

[1] Rippe Kaiser, et al., Instituciones de Derecho Comercial Uruguayo (1999), pp. 198 y 199.

[2] Baptista, op. cit., p. 98.

[3] El concepto de entrega varía según la cláusula utilizada. En general, la entrega define el momento de la transferencia del riesgo. No representa la efectiva tradición, que requiere la toma de posesión por el comprador. Es la puesta a disposición de las mercaderías en el lugar y tiempo convenidos. Si, puestas las mercaderías a disposición, no son recibidas por el adquirente, igualmente se produce la transferencia del riesgo (Riva, Manual de Derecho del Comercio Exterior, pp. 30 y 31).

[4] El reparto de gastos entre comprador y vendedor no necesariamente coincide con el reparto de las obligaciones. El reparto de gastos se refiere a un concepto económico que resuelve quién es el que debe cargar con uno u otro costo. El reparto de obligaciones determina una adjudicación de prestaciones entre comprador y vendedor, algunas de las cuales pueden estar en cabeza de uno, pero su costo ser atendido por el otro (Riva, íd., p. 31).

[5] Sierralta Ríos, Contratos de comercio internacional, p. 108.

[6] Machado, «Os Incoterms», Contratos internacionais (1985), p. 146.

[7] Riva, op. cit., p. 29.

[8] Sierralta Ríos, íd., p. 104.

[9] Riva, op. cit., p. 29.

[10] Riva, op. cit., p. 27.

[11] Cacex, «A venda em bons termos», Informação Semanal Cacex, n. 1016, p. 2.

[12] Baptista, op. cit., p. 98 y Zaragoza de Rovira, op. cit., p. 62.

[13] Machado, op. cit., p. 145.

[14] Machado, op. cit., p. 146.

[15] Machado, íd. ibíd.

 

 

[17] Detalles de los proyectos fueron confiados a Ramberg (Suecia), Battersky (Reino Unido),  Bredoro y Saffert (Alemania), Ferrante (Italia), Räty y Mikkola (Finlandia) y Xueref (IHO). Los otros participantes del Grupo de Trabajo son los siguientes: Blascheck (Austria), Gelens, Timo Vierikko (Finlandia), Winkler (Alemania), Sabbadini (Italia), Asaoka (Japón), Hernández Izal (España), Murray, Faubert y Moore (Reino Unido).

[18] Riva, Manual de Derecho del Comercio Exterior, p. 29.

[19] Riva, op. cit., pp. 36 y 37.

[20] Hargain y Mihali, Direito do comércio internacional e circulação de bens no Mercosul, p. 203.

[21] Bugallo Montaño, Manual Básico de Derecho de la Empresa, p. 131.

[22] Hargain y Mihali, op. cit., p. 204.

[23] Bugallo Montaño, op. cit., p. 131.

[24] Hargain y Mihali, op. cit., p. 204.

[25] Baptista, op. cit., p. 98.

[26] Baptista, íd ibíd., pp. 98 y 99.

[27] Art. 9 de la Convención de Viena (1980):

«1) las partes quedarán obligadas por cualquier uso en que hayan convenio y por cualquier práctica que hayan establecido entre ellas.

2) Salvo pacto en contrario, se considerará que las partes han hecho tácitamente aplicable al contrato o a su formación un uso del que tenían o debían haber tenido conocimiento y que, en el comercio internacional, sea ampliamente conocido y regularmente observado por las partes en contratos del mismo tipo en el tráfico mercantil de que se trate.»

[28] Todas las disputas que surjan en conexión con el presente contrato deberán ser finalmente decididas por las Reglas de Conciliación y Arbitraje de la CCI, por uno o más árbitros escogidos de acuerdo con las mencionadas reglas (Incoterms 1990, p. 163).