Cheque para abono en cuenta

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

Esta cláusula, prevista en el art. 50 del Decreto Ley 14.412, de 8 de agosto de 1975, de Cheques (DLCh), puede ser puesta por el librador o por el tenedor.  No hay fórmula sacramental.  Puede ser "para abono en cuenta" u otra equivalente como: "para acreditar en cuenta".

Tiene el alcance de una prohibición de pago en efectivo. El banco girado no debe pagar sino que debe acreditar el importe en la cuenta que tuviera el beneficiario o el portador en el mismo banco. Esta cuenta puede ser de cualquier tipo: cuenta corriente o caja de ahorros. La vida del cheque se resuelve con una escrituración contable y a través de ella quedará documentada una compensación que extinguirá la deuda del librador con el beneficiario.

La finalidad de la inclusión de esta mención es asegurar el ingreso del importe del cheque en el patrimonio de su tomador. La inclusión de la cláusula "para abono en cuenta", impone un mecanismo operativo que presupone que el beneficiario o tomador debe tener una cuenta abierta en el banco girado. Si el tenedor del cheque no la tiene, deberá abrirla a los efectos del depósito del cheque.

El art. 50, inc. 3, prevé que el tenedor no tenga cuenta y que el girado rehúse abrírsela, en cuyo caso, el cheque no será pagado. El banco girado selecciona sus clientes y puede no interesarle abrir una cuenta al tenedor. En este caso el banco no paga el cheque.

En el art. 50, inc. final, se establece: 

"El girado que pagare en forma diversa a la prescrita en los artículos anteriores, responderá por el pago irregular."

Si el banco girado paga el cheque por caja, contrariando la enunciación, responde por el pago irregularmente efectuado. Es menester precisar, ante la vaguedad de los términos legales, que habrá responsabilidad si el pago irregular causó perjuicios y frente a quien lo haya sufrido.

I. Formalidades

Nuestro legislador no reguló la forma en que debe incluirse esa enunciación. El art. 29 del Decreto 730/975 dispone que se inserte en el anverso del cheque pudiendo estamparse con sello de goma.

II. Diferencias con el cruzamiento

A. En el cheque con la mención "para abono en cuenta", el importe de ese cheque debe necesariamente acreditarse en una cuenta. En el cheque cruzado, el banco girado debe pagar a otro banco; pero no necesariamente con escrituraciones contables, aunque en la práctica el pago de los cheques cruzados se hace siempre mediante la Cámara Compensadora.

B. El cheque cruzado supone provocar la presencia de un nuevo elemento personal en la vida del cheque. Normalmente el cheque vincula a tres personas: librador, banco girado y beneficiario.

Con el cruzamiento, se impone una cuarta figura: el banco encargado del cobro por el tenedor o el banco especialmente designado en el cruzamiento. En el cheque para abono en cuenta, no sucede lo mismo ya que el cheque debe ser acreditado en una cuenta del tenedor en el mismo banco girado.

En este punto de la comparación, es menester realizar una aclaración muy importante. El cruzamiento y la cláusula para abono en cuenta son dos enunciaciones incompatibles. A un cheque cruzado, general o especialmente, no se le podría agregar la mención para abono en cuenta, porque en el cheque cruzado debe encomendarse el cobro a otro banco distinto al girado y el cheque con cruzamiento de contabilidad no puede ser cobrado por otro banco, a menos que éste tenga cuenta abierta en el banco girado.

En la práctica suele suceder que la mención para abono en cuenta se escritura entre dos líneas que se atraviesan en el anverso del cheque. Debe entenderse que ello no significa una acumulación de dos institutos distintos: cruzamiento y mención de abono en cuenta; sino de una especial forma de escriturar la mención en estudio. Las dos rayas consisten en un mero marco o encuadramiento para la mención especial. Tal como ya dijimos el cruzamiento es incompatible con la cláusula para abono en cuenta y no pueden coexistir.