Cheque de pago diferido

Por Carlos E. López Rodríguez

Con la creación del cheque de pago diferido, se solucionó la práctica de la postdatación de los cheques. Había cundido, desde bastante tiempo atrás, en la práctica - y no sólo en nuestro medio- la postdatación. Quien no tenía fondos al librar un cheque, pero esperaba tenerlos luego, acudía al recurso de postdatarlo. El Decreto Ley 14.234/1974, de 25 de julio, penalizó la práctica de la postdatación.

En efecto, se tipificó como delito el libramiento de cheques sin fecha o postdatados así como otras prácticas tendientes a la desnaturalización del cheque. Se entendió, entonces, que la función normal del cheque era la de servir de instrumento de pago; se desnaturalizaba toda vez que le empleara como instrumento de crédito, haciéndole cumplir una función distinta a la normal.

Con esa práctica se desvirtuaba al cheque, tradicionalmente un medio de pago, utilizándose como instrumento de crédito. Por otra parte, en tal caso, el librador confiaba en que el beneficiario o tenedor del documento no lo presentara al cobro hasta la fecha estipulada, pero el librador quedaba sometido al arbitro del tenedor del documento pues si éste quería - podría burlar su confianza y lo presentaba antes de la fecha que figuraba como fecha de libramiento. Se usó, además, el cheque postdatado como una arma extorsiva en manos de acreedores inescrupulosos y en ocasiones como instrumento de presión de usureros.

El Decreto Ley 14.412, de 8 de agosto de 1975, de Cheques (DLCh) elimina la postdatación del cheque pues involucra un engaño y se crea un documento que sirve a la vez para efectuar pagos y para instrumentar el crédito conferido al librador. En lugar de legitimar una maniobra se legisla sobre un nuevo tipo de documento, permitiendo la actuación de los particulares dentro de marcos legítimos.

El legislador de acuerdo a los antecedentes relacionados, incorporó el cheque de pago diferido con el propósito de regularizar la práctica de la postdatación del cheque, que desvirtuaba la naturaleza de medio de pago propia del cheque.

Con la postdatación se recurría al falseamiento de la fecha del cheque, para que éste sirviera como instrumento de crédito.

Mediante este nuevo cheque, el librador y beneficiario no deben recurrir al expediente del falseamiento de las constancias del cheque. Se les ha proporcionado, lisa y llanamente, un documento que permite aplazar el pago, conservando los atributos comunes de un cheque.

Las ventajas que ha aportado este documento ha determinado que se autorice al Estado a utilizarlo. El art. 703 de la Ley 16.170, habilita al Estado, Intendencias Municipales y demás organismos públicos a emitir cheques diferidos con el fin de cancelar sus obligaciones si ello se prevé en los recaudos del procedimiento de contratación. Se agrega que no se podrán girar cheques diferidos con fecha de vencimiento posterior al término del mandato constitucional que corresponda[1].

I. Concepto

El art. 3 del DLCh establece: 

«El cheque de pago diferido es una orden de pago que se libra contra un banco en el cual el librador, a la fecha de presentación estipulada en el propio documento, debe tener fondos suficientes depositados a su orden en cuenta corriente bancaria o autorización expresa o tácita para girar en descubierto

II. Elementos de la definición

Al igual que en el cheque común, en el cheque de pago diferido encontramos los siguientes elementos:

A. Orden de pago

El cheque de pago diferido es una orden de pago igual que el cheque común. Se omitió establecer que la orden es pura y simple. No obstante esa omisión, la generalidad de la doctrina entiende que el cheque de pago diferido no puede condicionarse dado el carácter de título valor que tiene. En conclusión, aunque el DLCh no lo diga, la orden de pago contenida en un cheque de pago diferido no puede condicionarse sino que debe, al igual que en el cheque común, ser pura y simple.

B. Cuenta corriente bancaria y provisión de fondos

Respecto a este punto, nos remitimos a lo expuesto en oportunidad de analizar el cheque común. La diferencia básica con el cheque común, radica en el momento en que deben existir los fondos para pagar un cheque de pago diferido.

En el cheque común, de acuerdo a la definición legal, la provisión de fondos debe existir en el momento en que se libra el documento por más que, como vimos, en  puridad basta con que los fondos existan al momento de presentación del cheque al banco.

En el cheque de pago diferido, de acuerdo al DLCh, la provisión debe existir en la fecha de presentación que se encuentra estipulada en el documento. Siguiendo el mismo razonamiento que para el cheque común, entendemos que es suficiente que existan fondos en el día de presentación del cheque al banco. El tenedor, a partir de la fecha puesta en el cheque tiene 15, 30, 60 o 120 días para presentarlo al cobro; es por lo tanto, jurídicamente relevante, que los fondos existan en el momento en que el tenedor, dentro de esos plazos, presente el documento al banco.

De esta manera el cheque de pago diferido funciona en el mundo de los negocios exactamente como un vale o como una letra de cambio que a la vez sirven como instrumentos de pago y de crédito. Se diferencia del cheque común, que sólo funciona como medio de pago.