Pago del cheque

Por Nuri E. Rodríguez Olivera

Lo normal es que el cheque sea pagado por el banco girado, pero puede suceder que el banco lo rechace y su importe sea pagado por cualquiera de los obligados. Hemos de estudiar por separado todas las  hipótesis posibles.

En esta sección analizaremos las distintas posibilidades que se dan cuando el cheque se presenta al cobro en el banco girado. Primero consideraremos el pago, analizando los controles que debe realizar el banco y el régimen de su responsabilidad. Segundo, analizaremos la posibilidad del pago del cheque por los obligados cambiarios.

I. Pago del cheque por el banco girado

El pago del cheque implica el reconocimiento de la obligación asumida por el banco en el contrato de cuenta corriente[1]. El banco presta su servicio de caja o realiza las operaciones contables correspondientes ciñéndose a ese contrato. Al hacerlo, debita el importe del título en la cuenta corriente, reduciendo los fondos disponibles del librador.

Con ese pago, se extinguen las obligaciones creadas con la firma del cheque. Los diversos obligados, librador y endosantes, quedan liberados. Simultáneamente, se extinguen las obligaciones emergentes de las relaciones extracartulares que fueron causa de su emisión o su endoso o trasmisión.

No cualquier pago es legítimo o regular. Lo es el pago que se realiza cuando el cheque es regular, cuando se paga a quien esté legitimado, cuando no se han producido hechos o manifestado actos que impidan el pago, etcétera.

El banco debe efectuar una serie de verificaciones previas al pago, para que éste surta los efectos liberatorios referidos. Si no lo hiciere y pagare mal, no puede deducir el importe de la cuenta del librador[2] y si debitara la cuenta del librador, éste tendrá acción de resarcimiento por los perjuicios sufridos.

A. Formas de pago

La ejecución de la orden contenida en el cheque puede realizarse de tres maneras:

1. Por la entrega material del dinero, en efectivo, al portador o beneficiario.

2. Por el crédito del importe en la cuenta del beneficiario. En este caso no se produce movimiento de dinero. El cheque se convierte en el objeto de una remesa que se anota en cuenta.

3.   Por intermedio de la Cámara Compensadora. Cuando la presentación del cheque se hace por intermedio de una Cámara compensadora, también el pago queda desplazado por meras anotaciones contables. La masa de cheques que lleva cada banco a la Cámara, se compensa con las correspondientes a otros bancos y las diferencias a favor de algunos de ellos, que pudieran resultar, se anotan en el crédito de su cuenta en el Banco Central del Uruguay, así como se debitan los saldos desfavorables.

En el primer caso, la orden contenida en el cheque se cumple mediante una entrega de dinero (pago en la cosa debida). En los otros casos, se cumple la orden mediante la ejecución de operaciones contables por el banco girado. El mecanismo del cheque funciona para facilitar compensaciones.

Mediante el arbitrio de estos mecanismos contables se reduce al máximo el desplazamiento de dinero efectivo. Se produce una economía dineraria, cuya incidencia inflacionario o deflacionaria debe ser objeto de estudio en cada momento y en cada circunstancia por los economistas.

B. Cuándo debe pagar el banco girado

El art. 36 del Decreto Ley 14.412, de 8 de agosto de 1975, de Cheques (DLCh) establece que el banco girado debe pagar el cheque inmediatamente a su presentación. Previo al pago o al crédito en cuenta, el banco debe efectuar una serie de contralores que tienen que ver: con la existencia del cheque y su regularidad formal; con la existencia de provisión de fondos; con los plazos de presentación; con la persona de quien, se presenta a cobrarlo. Además, pueden darse ciertas circunstancias que alteren la eficacia de la orden contenida en el cheque y que impiden el pago del cheque

1. Contralor de la regularidad formal

Los controles son varios.

a. El banco debe controlar que el cheque venga completo, con todas sus enunciaciones, sin blancos (art. 36, inc. 19, y art. 37, inc. 1)[3]. Si paga un cheque cuando le falta una enunciación lo paga mal, ya que paga un documento que no es un cheque. Si no obstante la irregularidad formal de un cheque se paga su importe, el banco responde en caso de falsificación, aun cuando ésta no sea visible.

b. El banco debe controlar que el cheque no haya sido raspado, interlineado, borrado o alterado en cualquier forma que hiciere dudosa su autenticidad (art. 36, inc. 3). Si el defecto fuera de tal tipo que no hiciera dudosa su autenticidad, el banco debe pagar. Supongamos un ejemplo: se libra un cheque y al poner la fecha se comete un error ortográfico que se corrige. Por ejemplo, se escribe setiembre con v dental y advertido el error, el librador corrige el texto. Resulta claro que tal alteración no puede hacer dudosa la autenticidad. El banco debe pagar.

Puede pagarse, igualmente, si las deficiencias estuvieron subsanadas, bajo la firma del librador, a satisfacción del banco (art. 36, inc. 3).

Si el banco paga, no obstante las irregularidades y aún cuando ellas no han sido subsanadas, responderá en caso de falsificación del cheque, cuando tales irregularidades tengan que ver con las enunciaciones esenciales del cheque (art. 37, inc. 3)[4] .

c. El banco debe controlar que el cheque haya sido extendido en las fórmulas entregadas por el banco al librador (art. 37, inc. 4)[5].

A los efectos de ese contralor, ha quedado registrada, en el banco, la numeración de los cheques entregados.

El Decreto Ley no prohíbe el pago de un cheque que no corresponde a la libreta[6]; pero establece la responsabilidad del banco si lo paga, en el artículo 37 que, a nuestro juicio, se refiere a los casos de falsificación

Entendemos que, por aplicación del artículo 37, el banco responde de cualquier falsificación, aunque no fuere visible, si paga un cheque que no corresponde a la libreta entregada.

El Decreto Ley establece una salvedad para los cheques que no son de las libretas entregadas por el banco al cliente, sino cheques llamados "de mostrador". Si paga un cheque "de mostrador" paga bien a menos que haya falsificación visible, en cuyo caso el banco responde por aplicación del artículo 37, inciso 2.

d. El banco debe controlar la firma del librador.

El banco responderá del pago, si la firma del cheque fuera visiblemente falsificada (art. 37, inc. 2)[7]. Si la firma no fuere visiblemente falsificada, responde del pago el propio librador (art. 38, inc. 19)[8].

El banco no debe controlar la firma de los endosantes. El artículo 37, inciso 2 establece que no responde de la falsificación de la firma de los endosantes.

2. Contralor de la existencia de provisión de fondos

El banco, mediante el cheque, recibe orden para movilizar los fondos depositados en la cuenta corriente. Si la provisión de fondos es insuficiente o si no hay provisión de fondos, el banco no paga. Por circular del Banco Central del Uruguay el cheque rechazado por provisión insuficiente de fondos, no podrá ser presentado nuevamente al cobro ante el banco girado (art. 126 Recopilación)

3. Contralor de los plazos de presentación

El banco no debe pagar el cheque cuando ha transcurrido el término de su presentación[9].

4. Contralores relativos a la persona que se presente a cobrarlo

Para que el pago sea correcto, debe efectuarse a quien esté legitimado para cobrar.

a. Cheques al portador

El banco paga al tenedor que lo presente al cobro (art. 8, inc. 7). La legitimación para el cobro la confiere la mera posesión: 

"El cheque al portador debe ser pagado por el banco a cualquier persona que lo presente, sin que haya que preocuparse por la manera en que ese cheque haya llegado a las manos de su presentante."[10] 

El banco no debe hacer examen de legitimación; la posesión por sí sola legitima para cobrar[11].

No obstante, entendemos que el banco tiene facultad de exigir que el portador se identifique, cuando lo estime prudente o conveniente, a los efectos de que quede determinado a quien pagó. Más aun, el artículo 34 de la Ley autoriza al banco a exigir que el cheque le sea entregado con el recibo puesto por el portador.

b. Cheques a favor de persona determinada

Cuando el cheque se emite indicando el nombre del beneficiario, su creador impone una especial y mayor diligencia al banco girado.

Consideraremos hipótesis distintas.

* El cheque no ha sido endosado

El banco, al pagar, debe verificar la identidad de quien lo presente y su coincidencia con la persona que figura como beneficiario (art. 36, inc. 5).

Se trata de dos contralores simultáneos: la identificación del presentante y su legitimación[12].

* El cheque ha sido endosado sucesivamente y en cada endoso se indica el nombre del endosatario

El banco al pagar debe verificar: la regularidad de la serie o cadena de endosos (art. 8, inc. 1°); la identidad del portador con la persona que figura como último endosatario[13]. En este caso se trata de verificar tres cosas distintas: la cadena de endosos, la identificación del poseedor presentante del cheque y su legitimación.

La cadena de endosos es regular cuando quien firma el primer endoso es la persona que figura como beneficiario y cuando quienes firman los sucesivos endosos son quienes figuran como endosatarios[14]. Si el nombre de la persona que aparece endosando es diverso del que figura como beneficiario o endosatario, el banco no debe pagar ya que el endoso sería irregular.

Por serie continua de endosos se entiende que, a partir del primer endosante – que es el primer tomador del título – los endosos (si son más de uno) se continúan de tal manera que cada endosatario sea el endosante posterior, hasta el presentador que debe ser el último endosatario. Esto, si se trata de una serie de endosos, todos plenos[15].

El poseedor del cheque, a raíz de una serie continua de endosos, prueba que su posesión es calificada y lo legitima para su cobro[16]:

"El girado debe verificar la cadena de endosos a fin de darse cuenta si ella no ha sido interrumpida. En el caso en que un endoso fuera firmado con otro nombre que la persona designada en el cuerpo del endoso precedente, la interrupción haría suponer la sustracción del título"[17].

El banco no debe controlar las firmas de los endosantes, ni siquiera la del último endosante, como se requiere en la Ley argentina. El artículo 32 de la Ley argentina, en norma similar a nuestro artículo 35, tiene una salvedad final, salvo la del último[18] [19].

Nuestra ley sólo exige controlar la autenticidad de la firma del librador (arts 8, 35 y 37, inc. 2). Lo cual es lógico, pues el banco girado no tiene por qué conocer la firma de los endosantes que no son sus clientes o no tienen por qué serlo.

El banco debe controlar la identidad del último tenedor, tanto cuando en el endoso se indicó la persona del beneficiario, a los efectos de controlar la coincidencia entre endosatario y tenedor que lo presenta al cobro; como cuando se trata de un endoso en blanco o al portador. No lo dispone expresamente el Decreto Ley 14.412 pero sí lo establece el artículo 49 del Decreto Ley 14.701 que dice así: 

"El obligado no podrá exigir que se compruebe la autenticidad de los endosos: pero deberá identificar al último tenedor y verificar la continuidad de los endosos" [20].

* Cheque nominativo endosado en blanco

Cuando el cheque nominativo ha sido endosado en blanco, el banco debe controlar la regularidad de la serie de endosos. Es discutible si se debe controlar la identidad del portador. Al respecto se han sostenido posiciones contradictorias.

Se ha sostenido que el cheque endosado en blanco se convierte en cheque al portador, y en consecuencia se paga bien a cualquiera que lo presente, sin que el banco deba hacer mayores contralores. Messineo opina: 

"La identificación no es necesaria (no incurre en negligencia o culpa el deudor que no la efectúe), cuando el último endoso del título a la orden esté en blanco. Se tiene, entonces, legitimación real"[21].

Hamel sostiene que cuando el librador ha emitido un cheque de una cierta forma, esa forma no puede ser cambiada por los tenedores posteriores del cheque; las precauciones que el librador ha podido tomar para evitar falsos pagos serían destruidas por un cambio de forma[22]. Sin embargo, advierte que este principio sufre una excepción: cuando el cheque a la orden es endosado en blanco, deviene en cheque al portador. Por el endoso en blanco, éste se convierte en cheque al portador y circula como tal. Cualquier portador de ese cheque puede obtener su pago[23]. Hamel termina no obstante diciendo: 

"En principio, el girado no tiene obligación de exigir ninguna justificación de la identidad del presentante; pero como él comprometería su responsabilidad si no paga al último endosatario, el girado tendrá derecho de exigir todas las justificaciones necesarias[24] [25].

Personalmente, entendemos que el tomador del cheque endosado en blanco, cuando lo presenta al cobro, debe identificarse frente al banco que debe, a su vez, exigírselo. El cheque endosado en blanco no se transforma de cheque nominativo, endosable, en cheque al portador; funcionará como éste, en cuanto a su trasmisión; pero cuando llegue el momento del pago, se le aplicará la disciplina del cheque nominativo.

Por otra parte, el artículo 12 del Decreto Ley 14.701 establece expresamente que "El tenedor de un título valor no podrá cambiar su forma de circulación sin consentimiento del creador del título". En consecuencia, no puede entenderse que por la mera vía de un endoso al portador se pueda alterar la Ley de circulación.

Nuestra ley (art. 8) eliminó la exigencia del contralor de las firmas de los endosantes, aún del último (que estaba en la fuente mediata, ley argentina); pero tal eliminación tiene por efecto liberar al banco de la obligación de verificar la autenticidad de las firmas de los endosos; pero no le exime de la obligación de controlar la identidad del tenedor que lo cobra. Precisamente, la diferencia entre el cheque al portador y el cheque nominativo es la distinta forma en que el portador debe acreditar su legitimación: el cheque al portador puede ser cobrado por cualquiera, basta la posesión del documento; el nominativo sólo puede ser cobrado por quien se identifique, acreditando ser dueño de una serie regular de endosos, según se vio en nuestro párrafo anterior.

En el cheque al portador, la mera posesión del documento da derecho al cobro o legitima para el cobro. Si un cheque emitido al portador es endosado, no cambia la naturaleza del cheque; puede ser cobrado por un tenedor cualquiera, a pesar del endoso, salvo que sea endoso a favor de una persona determinada.

A la inversa, el cheque nominativo, por el hecho de haber sido endosado en blanco y aun cuando haya sido trasmitido por simples entregas, no se transforma en cheque al portador. En consecuencia, no puede ser cobrado por cualquiera. El tenedor del cheque debe justificar su legitimación: mediante la regularidad de la serie de endosos y mediante su identificación. Es menester distinguir con precisión lo que son dos actos distintos: el contralor de la autenticidad de las firmas de los endosantes y la verificación de la identidad del tenedor.

Respecto al cheque endosado en blanco, a nuestro criterio, el banco no debe controlar la firma de los endosantes; no tiene por qué hacerlo (art. 8, inc. 1). Lo que debe hacer es verificar la identidad de quien se presenta a cobrar.

"En nuestra opinión, el deudor cambiario no sólo tiene derecho sino, también, el deber de informarse de la identidad del poseedor con la persona designada en la letra como último endosatario.

La situación no cambiaría si el último endoso fuese en blanco, porque el título es siempre a la orden y quien paga tiene derecho a recibir del acreedor la cancelación y debe estar seguro de que quien lo otorga es, verdaderamente, quien recibe el pago[26]".

* Cheque nominativo endosado al portador

El artículo 24, inciso 2, establece: "El endoso al portador vale como endoso en blanco".

Con esta norma, el legislador expresa terminantemente que un endoso al portador no lo transforma en cheque al portador; el cheque sigue siendo nominativo, trasmisible por endoso.

Como ya señalamos anteriormente, la forma del título la señala el librador y no puede variarla ni el tomador ni un endosante. Por ello, el endoso en un documento al portador, no lo convierte en nominativo y, por el contrario, el endoso al portador de un cheque nominativo, no lo convierte en un documento al portador. No obstante el endoso al portador, el documento emitido en forma nominativa sigue siendo tal[27]. Consecuencia de todo lo expuesto: cuando se presente al banco girado un cheque nominativo endosado al portador, deben efectuarse iguales contralores que respecto al cheque endosado en blanco, estudiados en los párrafos anteriores.

En la práctica, seguida por la generalidad de nuestros bancos, se exige al tenedor de un cheque nominativo endosado al portador, que se identifique y que endose nuevamente el cheque. Este último endoso, cumple una función de recibo. Con él, queda estampada, en el propio documento, la firma de quien lo cobró, quien previamente fue identificado – mediante la exhibición de documentos de identidad o mediante la certificación de su firma – por otra institución bancaria.

c. Cheques con la mención "no a la orden"

De acuerdo a lo dispuesto por el artículo 8, inciso 2, y al artículo 36, inciso 5, el banco sólo puede pagar ese cheque al beneficiario o acreditarlo en cuenta, a pedido del beneficiario; o pagarlo a un banco, en que el beneficiario tenga cuenta corriente - en este caso, el beneficiario debe cruzar especialmente el cheque y endosarlo - o pagarlo a un cesionario. Según ya señalamos, el cheque con esta mención no se puede trasmitir por endoso. El beneficiario sólo puede cederlo con el procedimiento de la cesión de créditos no endosable. En esta última hipótesis, el cesionario deberá acompañar el cheque y el documento que acredite la cesión.

Si el banco paga a una persona diversa de las establecidas en las normas precedentemente señaladas, se hace responsable de su importe frente al tenedor legítimo. La responsabilidad se rige por las normas de la responsabilidad extracontractual, ya que el tenedor no tiene vinculación con el banco girado y el banco girado no es obligado cambiario frente a él.

d. Cheques cruzados

El banco sólo puede pagarlo a un banco o a un banco especialmente designado, según que el cruzamiento sea general o especial. Las responsabilidades emergentes para el banco girado que paga mal, ya las hemos analizado al estudiar el cruzamiento[28].

e.  Cheque con la mención para abono en cuenta

Si el cheque tiene esa constancia, según hemos visto, el banco no puede pagarlo por caja. El artículo 50 establece especialmente que el banco que pague por caja, no obstante la mención, será responsable por el pago irregular.

C. Circunstancias que alteran la eficacia del cheque

Hay hechos ajenos al cheque que pueden impedir su pago y que tienen que ver con los elementos personales que giran a su alrededor

1. Hechos que tienen que ver con la persona del librador

a. La declaración de quiebra del librador

Dentro de esta hipótesis debemos distinguir dos situaciones: el cheque fue creado después de la declaratoria de quiebra[29]; el cheque fue creado antes de la declaratoria de quiebra. En la primera hipótesis, el banco no debe pagar el cheque; en la segunda, el banco debe pagarlo.

b. Concurso civil del librador

Respecto a los cheques librados por el concursado civilmente, la nueva ley ha efectuado iguales distinciones que las previstas para el fallido. Si el cheque fue creado después de la apertura del concurso, el banco no debe pagarlo; si fue librado con fecha anterior a la del concurso, el banco debe pagarlo no obstante la existencia del proceso concursal[30] .

* Embargo

El banco no podrá pagar si ha mediado un embargo del saldo de la cuenta del librador. En este caso, se produce por una orden judicial, la indisponibilidad de los fondos.

* Incapacidad del librador

Si el cuenta correntista deviene incapaz, no puede librar cheques. El banco no puede pagar los cheques girados después de que la declaración de incapacidad ha llegado a su conocimiento.

* Muerte del librador

La muerte no afecta la eficacia del cheque, según dispone el artículo 33 de la Ley. El banco debe pagar el cheque aún cuando se haya producido el fallecimiento del librador y lo conozca[31].

2. Hechos que tienen que ver con el beneficiario, endosante o tenedor del cheque

Ya analizamos precedentemente el contralor que debe ejercer el banco girado sobre la persona de quien se presente con el cheque a exigir su pago (Ver § 3.4 cap. VII, Primera Parte).

Ahora analizaremos otras circunstancias previstas también expresamente por la nueva ley: * el banco no debe pagar cuando tuviera conocimiento de la quiebra o concurso civil del beneficiario o endosante (art. 36, inc. 6); el banco no debe pagar cuando recibe aviso de un anterior tenedor de que no se pague (art. 36, inc. 8)[32].

Tampoco podrá pagar el banco al tenedor si recibió comunicación judicial del embargo de sus derechos sobre el cheque. Un acreedor, conocedor de la existencia del cheque en las manos de su deudor, puede embargarlo, haciendo así imposible su cobro por éste.

3. Hechos que tienen que ver con el banco girado

El banco en liquidación, concordato y moratoria, se ve impedido de atender el pago de cheques, en forma normal, según se expuso[33]. El portador, que no tiene acción contra el banco, debe dirigir su acción contra el librador o endosantes. Sólo el librador se podrá presentar en el proceso concursal del girado para recobrar los depósitos efectuados en su cuenta corriente.

D. Precisiones sobre el alcance de los artículos 36, 37 y 38

El artículo 36 establece casos en que el banco no debe pagar un cheque, numerándolos en incisos. El artículo 37 enumera los distintos casos en que el banco responde del importe del cheque si lo ha pagado. Algunos de los casos son los mismos referidos en el art. 36. El artículo 38 establece casos en que el librador responderá en caso de falsificación.

Nosotros entendemos que el banco contrae responsabilidad si paga un cheque en los casos en que el artículo 36 le prohíbe hacerlo, aun cuando tal responsabilidad no se establezca expresamente en esa disposición. Si se prohíbe el pago y se paga a pesar de la prohibición legal, ello apareja responsabilidades, por aplicación del derecho común.

Las hipótesis del artículo 37, aunque el Decreto Ley ha omitido decirlo, son casos de responsabilidad en caso de falsificación del cheque. El banco que paga no obstante las previsiones de ese artículo, responde en caso de que el cheque estuviese falsificado. En las hipótesis de los artículos 36 y 37, el banco responde por los perjuicios que el pago provoque, aun fuera de las hipótesis de falsificación.

Nos confirma en nuestra interpretación que el artículo 38 se refiere a casos de responsabilidad del librador, por falsificación. El Decreto Ley sigue el orden y esquema que ya estaba en la Ley de 1.919, cuyo artículo 13 establecía los casos en que el banco no debería pagar, el artículo 14 enumeraba casos de responsabilidad del banco por falsificación y el artículo 15 establecía la responsabilidad del librador por la falsificación[34].

E. Responsabilidad por falsificación

El legislador ha previsto casos en que el banco girado debe responder de la falsificación de cheques y casos en que la responsabilidad incumbe al librador.

1. Responsabilidad del banco girado

La responsabilidad a cargo del banco se ha establecido porque se entiende que el pago de cheques falsificados es un riesgo normal del comercio de banco y que debe ser soportado por éste [35]. En cambio, la responsabilidad del librador es excepcional. Nace cuando él ha cometido una imprudencia o una falta (hipótesis del art. 38).

Las hipótesis de responsabilidad del banco girado están enumeradas en el artículo 37.

a. Cuando la firma del librador fuere visiblemente falsificada[36]

El banco librado sólo debe pagar cheques firmados por el librador. Si paga un cheque en que se hubiese falsificado la firma del librador, debe responder. Ello forma parte del riesgo profesional de cada banco, que debe soportar sus consecuencias.

No siempre responde el banco. Responde sólo cuando la falsificación es visible: 

"Es decir, aquéllas falsificaciones que permiten, a simple vista, y en el rápido manejo de esta documentación, apreciar la adulteración de la verdad que la misma supone." [37]

El legislador ha tenido en cuenta que la responsabilidad del banco debe ser apreciada teniendo en cuenta la rapidez necesaria de las operaciones de pago, que excluyen una verificación profunda y que los empleados de banco no son expertos en escrituras, pudiendo sólo verificar una regularidad aparente en la firma y en el contexto del cheque[38].

En el proyecto de la Comisión de Juristas también figuraba esta hipótesis de responsabilidad, pero utilizando otros términos: "visiblemente manifiesta", y agregando: 

"La falsificación... se considerará visiblemente manifiesta cuando pueda apreciarse a simple vista, dentro de la rapidez y prudencia impuestos por el normal movimiento bancario en el cotejo de la firma registrada en el banco o en el momento de su pago."

En el seno del Consejo de Estado se había propuesto por los consejeros doctores Méndez y Labadie Abadie, un texto sustitutivo que disponía lo siguiente: “El banco quedará librado de responsabilidad cuando la falsificación no pudiera ser probada por los medios técnicos usuales"[39].

Con esta fórmula se buscaba ampliar la responsabilidad de los bancos.

Ese texto fue considerado; pero se mantuvo el texto tradicional. Al respecto, dijo Espínola:

"La Comisión, en este caso, se decidió por la solución tradicional. Hace más de cincuenta años que se aplica en el país pacíficamente el artículo 14, inciso a) de la Ley de 1.919, que dice: ‘Si la firma del librador es visiblemente falsificada...’. De modo que nos inclinamos un poco por la autoridad de la tradición, sin nuevos fundamentos de orden técnico o científico.

Además, nos hizo fuerza también el hecho de que en 1970 el Banco Central del Uruguay, en su proyecto de ley de cheques, recoge la solución tradicional en el artículo 17, diciendo: ‘Si la firma del librador está visiblemente falsificada’. De modo que el argumento tradicional se suma al de la autoridad técnica, ya que el Banco Central del Uruguay es el responsable de la política bancaria nacional, y su experiencia es, además, un factor valioso en esta materia."[40]

El consejero señor Praderi expresó que "cuando decimos ‘visiblemente’ nos referimos a medios visuales, o sea a la forma de detectar una falsificación... Existen técnicas que no son lo suficientemente automáticas y ágiles como para determinar si una firma es o no falsificada. Debemos prever que existen bancos que pagan miles de cheques en pocas horas y poner una dificultad adicional como ésta, va a significar un verdadero engorro".

b. Otras hipótesis de responsabilidad en caso de falsificación

En el artículo 37 se establecen, en los incisos 1, 3 y 4, otras hipótesis de responsabilidad a cargo del banco girado: cuando se paga un cheque que no reúne los requisitos esenciales, o que tiene enmendaduras u otros defectos no subsanados o cuando el cheque no corresponde a la libreta entregada al librador.

En estos casos, entendemos que el banco responde de la falsificación aun cuando ésta no sea visible. Las irregularidades formales del cheque exigen que el banco aumente su cuidado en el pago. Además, el banco responde de los perjuicios que su pago pueda ocasionar, aun cuando no haya habido falsificación, ya que las mismas hipótesis se repiten en el artículo 36, que ya hemos analizado.

De manera que para los mismos hechos: pago de cheque incompleto, con defectos o que no corresponde a la libreta entregada al librador, existe un doble juego de normas: las que establecen la prohibición del pago y las que establecen la responsabilidad en el caso de falsificación (arts 36 y 37, respectivamente)[41].

2. Responsabilidad del librador

Las hipótesis de responsabilidad del librador están mencionadas en el artículo 38 de la Ley.

a. Si su firma no fue visiblemente falsificada y se usó un cheque de su libreta (art. 38, inc. 19).

b. Si no se dio aviso del extravío o robo de la libreta de cheques (art. 38, inc. 2) (38).

Sobre el aviso de extravío de libreta de cheques y de cheques sueltos, nos extendimos precedentemente[42].

3. Distribución de la responsabilidad

Puede suceder que no se configuren los extremos para atribuir responsabilidad o que exista concurrencia de responsabilidad del librador y del banco girado; para tales casos la nueva ley omitió previsiones[43]. No obstante la omisión del legislador, entendemos que por aplicación de principios generales, corresponde distribuir la responsabilidad entre librador y banco girado, en las hipótesis planteadas[44].

II. Pago del cheque por librador o endosantes

El librador o endosante puede pagar al tenedor del cheque que se lo reclame. El tenedor puede exigirle no sólo el importe del cheque sino también los intereses (art. 42, inc. 2). El tenedor puede reclamar, también, el reembolso de los gastos originados por los avisos que hubiere tenido que dar y cualquier otro gasto u honorario originado por el cobro del cheque.

El interés se liquida desde el día de la presentación del cheque al banco girado hasta el día del pago efectuado. El tipo de interés se fija por el propio Decreto Ley, mediante remisión al interés bancario corriente por las operaciones activas en el lugar del pago. Las operaciones activas son aquellas en las cuales el banco se convierte en acreedor de sus clientes. La típica operación activa es el préstamo[52].

A. Cuenta de pago

El que paga puede exigir que se le entregue el cheque con la constancia del rechazo del banco girado y con una cuenta con el recibo de lo pagado (art. 44).  Precisamente, con esa documentación podrá exigir, a su vez, el reembolso a otros obligados cambiarios[53].

B. Recurso contra otros obligados

El que ha pagado el cheque puede reclamar de cualquier otro obligado la suma íntegra pagada, según la cuenta que ha exigido al tenedor. Además, puede cobrar el interés que se liquida sobre el total de lo que él pagó a partir de la fecha en que hizo ese pago al tenedor.  Se liquida con el mismo tipo de interés.  También, puede pedir reembolso de gastos que hubiera efectuado (art. 43)[54].



[1] Garrigues, op. cit., p. 507.

[2] Broseta Pont, op. cit., p. 607.

[3] Iguales previsiones existían en la Ley de 1.919, artículo 13, literal e, y artículo 14, litera b.

[4] En el artículo 13 de la Ley de 1.919 se establecía que el banco se debía negar a pagar el cheque: “si apareciera adulterado, raspado, interlineado o borrado en su fecha, número de orden, cantidad, especie de moneda, nombre del tenedor, firma del librador..." (art. 13, lit. e) y agregaba en el artículo 14, literal b, su responsabilidad en caso de falsificación si lo hubiere pagado. No establecía el matriz incorporado por esta ley, de que el defecto hiciere dudosa su autenticidad; ni se establecía la posibilidad de subsanar el defecto.

[5] Igual previsión en la Ley de 1.919, artículo 14, inciso e).

[6] En el artículo 36 inc se menciona esta hipótesis.

[7] Se reitera la norma contenida en el artículo 14, inciso a) de la Ley de 1.919.

[8] Se reitera la norma contenida en el artículo 15, inciso a) de la Ley de 1.919.

[9] Nos remitimos al contenido de nuestro Capítulo IV.

[10] Hamel, p. 815 y 862.

En igual sentido Garrigues, p. 512.

[11] Ripert, p. 289.

[12] Messineo, p. 286.

[13] Garrigues, p. 512-513; Ripert, p. 289.

[14] Messineo, p. 286.

[15] Messineo, p. 286.

[16] Messineo, p. 286.

[17] Percerou & Bouteron, p. 87.

[18] Esa salvedad no está en la Ley de Ginebra.

[19] Fuente del artículo 35: proyecto de la Comisión de Juristas, artículo 156. Ley de Ginebra, artículo 35. Ley italiana, artículo 38.

[20] Si en la serie de endosos hay alguno en blanco y si todos están en blanco, la serie es continua par definición, en cuanto cualquiera puede llenar, con el nombre que le plazca, cada endoso en blanco. (De Messineo, p. 286).

[21] Messineo, p. 287.

[22] Hamel y Lagarde, op. cit., p. 819.

[23] Hamel y Lagarde, íd., p. 818.

[24] Hamel y Lagarde, íd., p. 862.

[25] Supino - De Semo, p. 274.

[26] Supino & De Semo, op. cit., p. 411. Señalamos que el punto ha sido controvertido por los autores y la jurisprudencia italiana, que se mueven con textos semejantes a los aprobados, en estos aspectos.

[27] Ver nuestro párrafo anterior 6.4 de la Sección 1ª del Capítulo III de la Primera Parte.

[28] Hay norma expresa en el artículo 49, que establece límites a la responsabilidad.

Para los demás casos no los hay.

[29] En la Ley de 1919, no se distinguía; el banco no debía pagar el cheque, en cuanto tuviera conocimiento formal de la quiebra.

Ya estudiamos este aspecto en el párrafo 4 y siguientes de la Sección 1ª del Capítulo IV de la Primera Parte.

[30] Este aspecto ya fue considerado en nuestro párrafo 4.3 y siguientes de la Sección 1ª del Capítulo IV de la Primera Parte.

[31] En la Ley de 1919 el banco no podía pagar el cheque cuando tuviere conocimiento del fallecimiento del librador. La norma venía del artículo 808 del Código de comercio argentino, que repetía disposición de la Ley inglesa de 1882.

[32] Estas dos hipótesis se estudiaron en nuestro apartado 3 de la Sección 2ª del Capítulo IV.

[33] Ver nuestro apartado 3 de la Sección 5ª del Capítulo IV.

[34] Probablemente hubo un error de copia, en que se omitió copiar la frase "en caso de falsificación", en el artículo 37.

En el proyecto de la Comisión de Juristas se padecen iguales omisiones que las señaladas para el texto aprobado.

La fuente seguida por ese proyecto es la de la Ley argentina, en que también existe la omisión señalada.

[35] Hamel y Lagarde, op. cit., p. 921. Garrigues, p. 119, dice: "Es inherente al tráfico bancario de cheques, el peligro de que se presenten cheques falsificados".

[36] Fuente inmediata: nuestra ley de 1919, artículo 14, Proyecto del Banco Central del Uruguay, art. 17.

Fuente mediata: ley argentina, articulo 34.

[37] Entre comillas las palabras pronunciadas por el Consejero Viana Reyes, Diario de Sesiones, p. 288.

[38] Hamel y Lagarde, op. cit., p. 921.

[39] Diario de Sesiones, p. 287.

[40] Diario de Sesiones, p. 287.

[41] Fuente inmediata del artículo 37, inciso l, y artículos 39 y 49: el proyecto de la Comisión de Juristas.

Fuente mediata: ley argentina, artículo 35.

En la Ley de 1919 se establecía una hipótesis distinta de responsabilidad del librador: si el cheque fuera firmado por dependiente o persona que use la firma del librador. Esta fórmula no está en la nueva ley y en su lugar se incluyó la referida "supra".

[42] Ver párrafos anteriores números 4 y siguientes del literal C de la Sección 1ª del Capítulo IV.

[43] En el proyecto de la Comisión de Juristas, el artículo 161 establece: 

"Cuando no concurren los extremos indicados en los artículos precedentes, los jueces podrán distribuir la responsabilidad entre el banco, el librador y el portador beneficiario, en su caso, de acuerdo con las circunstancias y con el grado de culpa en que hubieren incurrido cada uno de ellos.

La norma proyectada tenía su fuente en el artículo 37 de la Ley argentina. Norma similar se incluyó en el artículo 19 del proyecto del Banco Central del Uruguay, aunque agregando una referencia a los endosantes.

[44] Hamel y Lagarde.

[45] La Ley de 1919 tampoco contenía previsiones al respecto. El proyecto de la Comisión de Juristas, en los artículos 135 y 158 inciso 2, admite el pago parcial en determinadas condiciones. En la Ley de Ginebra, el artículo 34 establece que el portador no puede rehusar un pago parcial. El proyecto de Cervantes Ahumada establece que cuando la provisión sea insuficiente, el banco debe ofrecer al tenedor el pago parcial y el tenedor puede aceptar o rechazarlo.

[46] Comentando la Ley de 1919, que tampoco contenía previsiones, Echevarría Leúnda sostiene que el banco ni siquiera puede ofrecer el pago parcial, porque un cheque sin provisión de fondos, por definición, no sería cheque (p. 70 de la op. cit.).

[47] La norma se reitera en el art. 1459 del Código Civil.

[48] Perceu y Bouteron, op. cit., p. 85. En los países anglosajones, el girado restituye los cheques al librador pero en nuestro país, siguiendo orientación de otros latinoamericanos, el banco los conserva.

[49] Fuente inmediata: art. 155 del proyecto de la Comisión de Juristas. Fuente mediata: Ley de Ginebra, art. 34, y Ley argentina, art. 31. El DLTV contiene una norma similar para las letras de cambio en el articulo 85.

[50] Diario de Sesiones, p. 283.

[51] Hamel y Lagarde, op. cit., p. 880.

[52] En el Diario de Sesiones se explicó que la referencia al interés bancario fue sugerida por el Banco Central del Uruguay (p. 189).  El Consejero Viana Reyes agregó la referencia a la colocación para que no existieran dudas con respecto a las operaciones en las cuales el banco opera como depositario.

Igual previsión se ha dado para las letras de cambio en el art. 100 del DLTV.

[53] Norma similar contiene el DLTV para las letras de cambio, en el art. 102.

[54] Norma similar contiene el DLTV para las letras de cambio, en el art. 101.  

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