El transportista

Por Nuri Rodríguez Olivera y Carlos López Rodríguez

El transportador es quien se obliga a realizar, personalmente o por intermedio de sus dependientes, actuando a riesgo propio, un determinado transporte. El Código de Comercio lo denomina también “empresario de transporte”, “porteador” o “acarreador”. Su figura está regulada en el Código de Comercio como un agente auxiliar del comercio, en los artículos 163 y siguientes, capítulo V. Estas normas no le dan un estatuto especial, salvo la de llevar un libro diario con contenido especial (art. 164). Las obligaciones que se le imponen son las propias del contrato de transporte.

I. Naturaleza del transportista

El Código hace una calificación jurídica inadecuada de los empresarios y comisionistas de transporte. En el artículo 164 dispone: “Los empresarios o comisionistas de transporte, además de los deberes que tienen como mandatarios mercantiles...”.

El empresario de transporte nunca es mandatario, cumple con un contrato en que se obliga a trasladar bienes de un lugar a otro. Tampoco es un comisionista, por cuanto no actúa por cuenta de un comitente. Podrá la Ley disponer que se le apliquen normas del mandato pero ello no lo convierte en mandatario ni en comisionista.

El transportador ejerce un acto de comercio – el transporte – de cuenta propia y haciendo de ello su profesión habitual. Por lo tanto, el transportador es comerciante.

II. Regímenes especiales

En materia de transporte de personas, por Decreto 143/983, se estableció, en el artículo 1: 

“El transporte nacional e internacional colectivo de personas en líneas regulares es un servicio público que será explotado mediante el régimen de concesión.”[1] 

Quien otorga la concesión es el Poder Ejecutivo y la gestión se hace a través de la Dirección Nacional de Transporte.

El transporte de pasajeros en líneas nacionales, interdepartamentales e internacionales, se reserva a ciudadanos naturales o legales uruguayos[2]. Si se trata de sociedades anónimas o en comandita por acciones, las acciones deben ser nominativas (art. 319 Ley 16.170).

Por Decreto 196/86 se obliga a las empresas concesionarias de servicios de transporte colectivo, nacionales e internacionales, a presentar anualmente estados de situación patrimonial y de resultados al Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Otras normas especiales para empresas transportadoras, relacionadas con la contabilidad, se han mencionado al estudiar la obligación de llevar contabilidad de los comerciantes.

Por Ley 17.296, en su artículo 270 (reglamentado por el Decreto 349/2001), se crea un régimen especial para las empresas transportistas de cargas terrestres profesionales. Las empresas transportistas tienen a  su cargo distintas obligaciones y se las sujeta al contralor estatal, con un régimen especial de sanciones. Se impone a las empresas de transporte, su inscripción en el Registro que llevará la Dirección Nacional de Transporte del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (art. 3). Se les impone además tener al menos un vehículo, con determinada capacidad de carga y que estén identificados por un distintivo o placa adicional,  que otorga la referida Dirección. Se crea un régimen especial para las empresas extranjeras (art. 5).



[1] Por Resolución 2462/79 se aprobó un Plan Nacional de Transporte.

[2] Por Decreto 74/94 se aprueba el Pliego de Condiciones para la concesión de servicios de carácter regular de transporte de personas en líneas nacionales e internacionales.

 

 

Volver a Derecho