Por Carlos E. López Rodríguez

El problema: Soy empleado de una sociedad anónima que se dedica a la actividad de fábrica. Hace aproximadamente un año que la fábrica está cerrada por endeudamiento. Ante la posibilidad de que un inversor capitalice a la sociedad y apuntando a una posible reconversión laboral, se nos ha sugerido lo siguiente: A. Invertir en la compra de acciones, lo que la empresa estima como indemnización a un posible despido de todo su personal. Es decir que lo que nos corresponde como pago lo volquemos en la compra de acciones. B. Simultáneamente, constituir una empresa que se vincule con la sociedad anónima a través de contratos de arrendamiento de servicio o de obra. La consulta: a. ¿Qué responsabilidades asumiríamos mediante la adquisición de acciones?  b. ¿Qué podríamos hacer para tener un cierto control sobre la anónima? c. ¿Qué sería más beneficioso a nuestros intereses: constituir una sociedad colectiva, una sociedad de capital e industria,  una sociedad de responsabilidad limitada o, simplemente, constituir una empresa unipersonal?

Cronograma y Manual Virtual de Derecho Comercial I

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