Regímenes especiales

Por Nuri E. Rodríguez Olivera

I. Régimen especial para sociedades de responsabilidad limitada

El art. 228 de la Ley de Sociedades Comerciales n° 16.060 de 1989 (LSC) exige que si el aporte es en especie, se integre la totalidad del aporte al celebrarse el contrato

Si el aporte prometido es en dinero, se debe aportar el 50 % en el momento de la celebración del contrato y el resto se debe completar en un plazo de dos años.

II. Régimen especial para las sociedades anónimas

Para las sociedades anónimas, el art. 280 de la LSC establece suscripciones e integraciones mínimas.

A. Constitución por acto único (art. 252)

En la constitución por acto único, los fundadores que celebran el contrato de sociedad, simultáneamente, deben suscribir e integrar capital por mínimos establecidos y ello se instrumenta en documentos por separado. En el documento de suscripción, el fundador se obliga a aportar. La integración efectiva se efectuará en un documento que será firmado por los fundadores y en que constará que se ha recibido dinero o bienes determinados.

Cuando se firma la escritura, debe integrarse al menos el 25 % del capital social, debiendo suscribirse lo que falta hasta completar el 50 % de ese capital (arts. 252 y 280).

Se trata de mínimos. Si se integra el 50 % no es necesario efectuar suscripciones. Se puede integrar todo el capital social. Se puede integrar el mínimo y suscribirse el resto hasta cubrir la totalidad del capital social. Se admite cualquier fórmula, sobre la base de que se cumpla con los mínimos preceptuados.

La LSC no establece plazos para que el suscriptor cumpla con la integración prometida. Ellos se fijarán en el documento en que se instrumente la suscripción o por resoluciones de la asamblea o del directorio (art. 317). En doctrina se llama dividendos pasivos a la parte del capital suscripta pero no integrada.

Si  en el acto constitutivo no se integró todo el capital social, la sociedad podrá ir recibiendo nuevos aportes, durante la vida social, hasta completarlo. La recepción de esos nuevos aportes se hará constar en documentos separados y no será necesario hacerlo constar en el contrato o estatuto, en que tampoco constan los aportes iniciales.

B. Constitución por suscripción pública (art. 261)

Si la constitución es por suscripción pública, una vez inscripto el programa fundacional en el Registro Nacional de Comercio (art. 258), los interesados en formar parte de la sociedad deberán firmar un contrato de suscripción.

Al firmar el contrato de suscripción, cada firmante debe efectuar un anticipo de su integración y comprometer su suscripción, en los porcentajes que establece el artículo 280. El total de los anticipos debe equivaler, como mínimo al 25 % del valor del capital social y el compromiso de suscripción se realiza por lo que reste hasta alcanzar el 50 % del capital social.

 La asamblea constitutiva se celebra cuando se ha logrado la integración del 25 % del capital social proyectado y se haya completado la suscripción del 50 % de ese capital (arts. 261, 264 y 266).

Fracaso de la suscripción (art. 264) y suscripción en exceso (art. 265).

III. Sobre responsabilidad por aportes en la sociedad de responsabilidad limitada y en la sociedad anónima

La Ley incorpora responsabilidades personales.

A. Responsabilidad por aportes en sociedad de responsabilidad limitada

En las sociedades de responsabilidad limitada, la formación del capital tiene mayor importancia que en los tipos en que los socios asumen responsabilidad  subsidiaria por las deudas sociales. Por tal motivo, las normas tienen mayor rigor en cuanto a asegurar la realidad del capital social.

En la sociedad de responsabilidad limitada el art. 229 establece:

“Los socios garantizarán solidariamente a los terceros la integración de los aportes en dinero así como la efectividad y el valor asignado a los aportes en especie al tiempo de la constitución de la sociedad. Esa garantía cesará en el plazo de dos años a partir de la fecha en que se haga el aporte.

En el caso de transferencia de cuotas, el o los adquirentes responderán solidariamente con el o los enajenantes por la obligación de integrar el aporte, hasta el vencimiento del plazo de la garantía.

Cualquier pacto en contrario será ineficaz respecto a terceros e inoponible a la sociedad.

No podrá impugnarse la avaluación si se hubiera efectuado por peritos designados judicialmente.”

Este art. 229 impone a los socios una garantía solidaria respecto a terceros que cubra la efectiva integración del aporte así como la exacta valoración de los bienes aportados al constituirse la sociedad. La garantía se mantiene por dos años contados desde la fecha del aporte[4].

La norma implica que un tercero perjudicado podría promover un accionamiento basado en que el aporte no fue cumplido o en que el valor asignado a los bienes fue exagerado para aparentar la formación de un capital de mayor importancia. La responsabilidad es de todos los socios porque todos ellos deben controlar la efectividad del aporte y la valuación. Si un socio transfiere sus cuotas, la responsabilidad establecida será solidaria del adquirente y del enajenante, según establece el artículo 229, inciso 2. El art. 229, inc. 4, dispone que no se puede impugnar el avalúo si fue hecho por peritos designados judicialmente[5].

Precisión: la LSC no ha establecido una responsabilidad solidaria de los socios por la realidad y valor de los aportes frente a la sociedad. Cada socio es deudor de su aporte frente a la sociedad. No se solidariza a los demás por tal obligación. Se ha creado con la norma una tutela sólo para los terceros.

B. Responsabilidad por aportes en sociedades anónimas

El art. 257 dispone :

“Los fundadores responderán solidariamente, frente a la sociedad y terceros, por la efectividad y el valor asignado a los aportes en especie. Esa responsabilidad cesará en el plazo de dos años a partir de la fecha en que se haga el aporte. Cualquier pacto en contrario será ineficaz  respecto a terceros e inoponible a la sociedad.”

El art. 257 contiene una solución similar a la del art. 229 analizado más arriba, con la diferencia de que la responsabilidad se impone a los fundadores y no a los accionistas. Se justifica la responsabilidad sólo de fundadores, por cuanto en el proceso de constitución regular quienes reciben los aportes y los administran y conservan son los fundadores; en esta etapa no hay todavía accionistas que puedan ejercer un control efectivo sobre el cumplimiento de la obligación de aportar.

Se establece una responsabilidad por la efectividad y por el valor del aporte, no sólo frente a terceros sino, también, respecto a la sociedad. El art. 257 agrega que no puede pactarse en contrario, limitando o liberando de responsabilidad a los fundadores[6]. Interesa la real integración del capital a la propia sociedad, como nuevo ente jurídico y también a terceros que cuentan con esa realidad cuando otorgan créditos a la sociedad.

La responsabilidad se mantiene durante dos años a contar de la fecha en que se hizo el aporte. La LSC declara la ineficacia del pacto contrario. Se justifica la responsabilidad, por cuanto en el proceso de constitución regular, son los fundadores quienes reciben los aportes; en esta etapa no hay todavía accionistas que puedan ejercer un control efectivo sobre el cumplimiento de la obligación de aportar.

El art. 256 establece:  

“Los fundadores, a efecto de la constitución de la sociedad o cumpliendo con precisas estipulaciones del contrato, podrán emplear total o parcialmente el monto depositado o los bienes aportados en especie por integración del capital, bajo las responsabilidades del caso”.[7]

Los fundadores pueden hacer uso del dinero y de los bienes en especie aportados, puesto que, también, pueden anticipar la ejecución del objeto social según el régimen previsto por el art. 20. El art. 256 hace salvedad de las responsabilidades del caso.

En el proceso de constitución sucesiva, la asamblea constitutiva se pronunciará sobre las valuaciones (art. 270). El dinero aportado se entrega a los fiduciarios que lo depositan. No se permite el uso del dinero por los promotores. Los bienes se integran después de la asamblea. Los suscriptores deben hacer efectivo los aportes entregándolos a los promotores. El art. 274 prevé que la custodia y administración de los bienes aportados se pueda conferir a otras personas, designadas en la asamblea constitutiva.

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